26 de enero de 2012 15:11 PM
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Utilizando nueva tecnología para seguir la pista del virus de la fiebre aftosa

La fiebre aftosa es una enfermedad altamente infecciosa que amenaza la salud y el valor económico del ganado bovino en muchos países. No había un brote de esta enfermedad en EE.UU. desde los años viente, pero había brotes recientes en Japón, Bulgaria, Paraguay y Corea del Sur.

En la Unidad de Investigación de Enfermedades Animales Extranjeras, parte del Centro Plum Island de Enfermedades Animales en Orient Point, Nueva York, científicos están utilizando una nueva herramienta que monitorea la respuesta inmunitaria adaptativa del ganado bovino a las vacunas contra el virus de la fiebre aftosa.

La nueva técnica, basada en los tetrámeros (moléculas) del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC por sus siglas en inglés), ha sido aplicada recientemente al ganado, según microbiólogo William Golde con el ARS. El método fue desarrollado inicialmente en los ratones y en los seres humanos.

Ganado bovino.
Ganado bovino en el Instituto Internacional de Investigación del Ganado (ILRI por sus siglas en inglés) en Nairobi, Kenia.

“Esta tecnología les permite a los científicos a monitorear las respuestas más complicadas de las células inmunitarias T, además de las células B”, dice Golde. “Es basada en tipificar el ganado bovino, similar a tipificar una persona en preparación para realizar un trasplante de órgano para identificar las moléculas involucradas en el proceso”.

Las células T tienen tareas diferentes. Algunas de ellas envían instrucciones a otras partes del sistema inmunitario para que el cuerpo humano pueda producir las armas más eficaces contra los invasores—las bacterias, los virus y los parásitos. Otros tipos de células T reconocen y matan directamente las células infectadas con los virus. Las células T también ayudan a las células B a producir proteínas en forma de Y, llamadas anticuerpos, que paran los invasores y estimulan el cuerpo a producir sustancias tóxicas para combatir y destruir invasores.

El objetivo es demostrar que los tetrámeros MHC se pueden aplicar al desarrollo de vacunas para proteger el ganado bovino y crear herramientas para combatir las enfermedades del ganado, según Golde, quien ha usado esta técnica en los cerdos.

En ese estudio, los cerdos recibieron una vacuna que tuvo las células T como su objetivo, o otra vacuna que tuvo las células B como el objetivo. Los resultados demostraron que se puede inducir un tipo diferente de respuesta inmunitaria al virus de la fiebre aftosa diseñando las vacunas para concentrarse en las células T.

Golde está colaborando con los investigadores de ILRI en aplicar estas herramientas a otras enfermedades que afectan al ganado bovino, tales como la fiebre de la costa oriental.

Estudios de la fiebre del Valle del Rift, la fiebre de la costa oriental y la fiebre aftosa son entre las numerosas investigaciones en curso por los científicos del ARS y sus colegas internacionales. Tales investigaciones ayudan a los países a combatir las amenazas globales al ganado, y también promueven la seguridad alimentaria internacional.

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