26 de enero de 2012 15:30 PM
Imprimir

Escasez de 18 mil trabajadores en el sector agrícola abre debate por más cupos de mano de obra extranjera

CHILE : La ministra del Trabajo reconoce que la labor del gobierno es entregar las señales sobre las actividades que están creando más empleo y dar las facilidades para que la gente pueda desplazarse a esos lugares. Respecto a la posibilidad de ampliar la cuota de extranjeros, dice que se puede evaluar pero que en este momento no está en estudio.

“La mayor limitante que tiene el crecimiento frutícola en Chile es la escasez de mano de obra”. Lapidario es el análisis que realiza el presidente de la Federación de Productores de Fruta de Chile (Fedefruta), Antonio Walker, ante la situación que vive el agro en la presente temporada y que, sumado a la volatilidad del tipo de cambio, está impactando en los costos del sector.

Si bien el crecimiento del rubro se prevé auspicioso, dada la demanda y la existencia de importantes mercados como China, a juicio de Walker, la principal piedra de tope sigue siendo la poca disponibilidad mano de obra. “Esto lo vemos en las estadísticas del INE, a igual trimestre de 2010 hay 18.000 trabajadores menos en la agricultura, producto de la migración de la gente al comercio, a la construcción, la minería, la continua migración del mundo rural al urbano”, sentencia el timonel de Fedefruta.

La última encuesta de empleo del INE (trimestre septiembre-noviembre) muestra que el empleo agrícola cayó 18.500 puestos de trabajo, acentuándose la tendencia que se observa hace dos años.

Ejemplos de escasez de mano de obra se aprecian en los cultivos de uva de mesa, arándanos, peras, manzanas y cerezas, sectores en los que de 100 trabajadores necesarios sólo se logra llegar como máximo a 70. “Esta situación la vemos en las uvas del norte, en las cerezas, donde costó encontrar a la gente para cosechar, pese a que se pagaron salarios líquidos entre 20 y 35 mil pesos por trabajador, eso llevado a costo de empresa es más o menos 40 ó 45 mil pesos diarios”, explica Walker.

Para la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) esta situación se agudizará en los próximos meses, ya que el grueso de las cosechas de frutas y viñas se realizan entre octubre y abril, siendo actividades muy intensivas en mano de obra.

En esas circunstancias apuntan a impulsar iniciativas tendientes a incentivar una mayor oferta laboral, como acelerar la aprobación del proyecto de flexibilidad laboral; revisar las normas sobre trabajadores inmigrantes temporales, simplificando los procedimientos para que se adapten a la realidad de los requerimientos de la agricultura; terminar con los empleos estatales de emergencia, en particular en regiones y en épocas de alta demanda de mano de obra temporal en la agricutura; y flexibilizar las normas de contratación para estudiantes, jóvenes menores de 25 años y mujeres, medida similar a la que se aplicó en la crisis subprime.

Junto con esto advierten la necesidad de avanzar en mejoras a los programas de capacitación laboral, promoviendo la formalización de empresas contratistas e intermediarios proveedores de mano de obra temporal.

La opinión del gobierno


Ante esta situación, la ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, advierte que es necesario tener un diagnóstico respecto del impacto de la falta de trabajadores y el aumento del cupo de extranjeros. “Es muy evidente en algunos sectores, y sí, podríamos verlo, pero en este momento no es un tema que se esté estudiando”, sostiene.

La posibilidad de comenzar un plan de reubicación de trabajadores para así suplir la escasez de mano de obra, es descartada por la secretaria de Estado. “Nosotros tenemos que dar las señales de cuáles son los lugares donde se está creando mayor empleo y entregar las facilidades para que la gente se pueda mover”, agrega.

La titular de la cartera de Trabajo explica que actualmente existe el sistema de información laboral y la bolsa nacional de empleo, además de las ferias laborales. Estas medidas, precisa Matthei, apuntan a que la gente entienda que “quizás en algunos lugares no hay empleo pero sí en otros donde podrían encontrar”.

Número de extranjeros


Si bien para algunos productores, la solución pasa por modificar el artículo 19 del Código del Trabajo y aumentar la cantidad de empleados extranjeros por empresas (ver recuadro), hay otros que no comparten esta visión y apuntan a una estrategia de crecimiento sostenible. “La mano de obra extranjera es una alternativa, pero en el fondo nosotros no podemos basar una estrategia de crecimiento en esto, porque es difícil poder tener un grupo de personas que estén dispuestas a trabajar en forma temporal”, explica el ex presidente de Fedefruta, Rodrigo Echeverría.

Advierte que se debe avanzar en otras herramientas que permitan un desarrollo sostenible de la fruticultura. “Hay algunas estrategias interesantes a futuro, por ejemplo la implementación de cosechas de invierno, esto va a permitir aplanar las demandas de mano de obra. Por ejemplo, empresas que tienen uvas de mesa y naranjas o cítricos en general, por que estos se cosechan en invierno”.

Además, plantea que es necesario avanzar en la mecanización de los cultivos lo que permitirá optimizar y hacer frente a la baja oferta de mano de obra.

INE: “puede deberse a carencia de mano de obra femenina”
A pesar de que aclara que no puede emitir un juicio respecto a la escasez de mano de obra en la agricultura, el director del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Francisco Javier Labbé, sostiene que las explicaciones sobre el tema pueden ser muchas.

“Sin emitir un juicio de valor, lo que se observa en el índice, si se miran las últimas cifras de empleo es que las tasas de cesantía de los varones es muy baja, un 5,9%, (mientras) a nivel de damas es mucho más alta, entonces puede ser cierto que por razones propias de la agricultura en varenos haya falta de mano de obra, pero sobra en términos de damas (…) lo que hacemos en el INE es informar las cifras”, explica Labbé.

No obstante esa diferencia, el ex decano de Economía de la Universidad Andrés Bello refleja la realidad que está viviendo el agro, donde se observa que entre las mujeres existe un real problema de cesantía, que también se evidencia en otros rubros de la economía. “La diferencia entre empleo de hombres y mujeres puede ser importante, pero esa realidad da cuenta de la idea que en las damas hay un problema. Pudiera darse en este caso el fenómeno de que haya cesantía, pero como sumamos todo para expresarlo, se refleja en la cesantía de la agricultura. Esto, sin dudas, se ve agudizado por la falta de varones, lo que se traduce en la falta de personal en el sector”, explica el director del INE.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *