27 de enero de 2012 11:21 AM
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Reacción de Brasil: dejó de enviar carne de cerdo

Temerosos de perder una carga perecedera, por cuenta de las barreras a las importaciones dispuestas por el gobierno de Cristina Kirchner, los productores de cerdos decidieron ayer en forma preventiva suspender los embarques hacia el país.

Los dueños de los frigoríficos especializados en carne porcina no tienen claro “cómo funcionará la resolución” que generaliza la necesidad de pedir autorización previa antes del envío de mercaderías.

Pedro Camargo Neto, titular de la Asociación de Industrias Productoras y Exportadoras de Carne Porcina (ABIPECS) , sostuvo ayer que la suma de trámites complica cualquier proyecto de vender en el mercado argentino.

A las declaraciones juradas de necesidad de importación que deben ser solicitadas a la AFIP y se ponen en marcha el próximo miércoles 1 de febrero, se suma la obligación de informar por email dirigido a la Secretaría de Comercio Interior, comandada por el secretario Guillermo Moreno.

Según Camargo Neto, estas medida s restringen el comercio “y podrán terminar con el Mercosur”.

En su visión, “desaparece el libre comercio que fue el alma de la fundación del bloque”.

El mercado argentino de carne de cerdo representó el año pasado 8,1% del total exportado por los frigoríficos brasileños. Así, ocupó el cuarto lugar en el ranking de países que consumen cerdos brasileños. Primero es Hong Kong, segunda es Rusia y tercera es Ucrania.

Este es e l primer sector de Brasil que toma una postura definida frente a las dificultades del nuevo régimen vigente en Argentina.

A principios de esta semana, el titular de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo Paulo Skaf había señalado, a este diario, que diariamente le llegan “decenas de quejas” de sectores con problemas para entrar con sus exportaciones al país.

El problema principal reside en la falta de información entre los propios importadores argentinos . El desconocimiento de cómo operará el sistema llevó, inclusive, a la suspensión por parte de los bancos de trámites tan habituales en comercio exterior como la apertura de cartas de crédito.

Las cosas llegaron a tal punto que el ministro de Industria brasileño Fernando Pimentel señaló “Argentina es un problema permanente”. Y el jefe de la poderosa FIESP pretende llevarle la queja a la propia presidenta Cristina Fernández.

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