27 de enero de 2012 21:32 PM
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Cuando no haya pescado ilegal, no habrá cuevas

Si a las palabras de Noemí Rial no se las lleva el viento, el 2012 deberá de transformarse en un año bisagra, o al menos de resignificación de las lógicas que gobiernan a la industria del pescado de Mar del Plata.

Es que según ponderó la Viceministra de Trabajo de la Nación, junto a la Subsecretaría de Pesca, se “controlará intensamente” el ingreso ilegal de pescado por la estación marítima local, ya que como dijo “su clandestinidad fomenta la creación de cuevas de procesado” que albergan a personal precarizado.

En diálogo con REVISTA PUERTO, Rial aseveró además que pedirá ayuda al Gobierno municipal para hacer efectiva la registración de los obreros del puerto. Dijo que es momento de discutir un nuevo convenio colectivo de trabajo para fileteros y envasadoras y que son necesarias las guarderías en las empresas portuarias.

REVISTA PUERTO: -¿Cómo caracteriza o describe al mapa de registración laboral del puerto de Mar del Plata?

NOEMÍ RIAL: -El puerto de Mar del Plata tiene dos actividades fundamentales: la marítima y la de tierra. La actividad marítima no tiene trabajadores no registrados, porque la Prefectura exige la libreta de embarque como documento fundamental para subir a bordo. En todo caso, los problemas que se suscitan en los barcos pesqueros y de altura tienen que ver con el incumplimiento del convenio colectivo de trabajo. Pero es real que hay tres sindicatos muy fuertes, el SIMAPE, el SOMU y el de los Oficiales, que hacen siempre cumplir esas normas. El problema está en el trabajo en tierra, puntualmente en dos sectores. Por un lado en la estiba, en donde el SUPA de Mar del Plata está tratando de regularizar, y nosotros los estamos ayudando con la situación de los trabajadores en edad de jubilarse, ya que algunos pagaron de forma irregular sus monotributos. El Anses, al respecto, sacó una resolución muy positiva para ayudarlos, tendiente a establecer los años de servicios. Es que tenían dos problemas: acreditar los años de servicio y acreditar los aportes. A los años de servicio se los estamos regularizando, y a los trabajadores en actividad les armamos un sistema donde el trabajador aporta una suma mayor para poder acceder a una jubilación más importante cuando le llegue el momento. El otro tema, que es muy serio para nosotros, es el trabajo precarizado de fileteros, envasadoras y peones. Si bien se progresó mucho, porque junto al intendente Gustavo Pulti hemos logrado que se blanquearan muchas cuevas, todavía existen un montón. También hay que decir que la nueva secretaria general del SOIP está trabajando muy bien. Ella quiere regularizar y por eso le hemos otorgado el Programa de Promoción Productiva para evitar que despidan trabajadores. Pero otro problema grave, y que tenemos que cortar, es el del ingreso de pescado ilegal, no contemplado en los cupos otorgados. Mientras entre pescado clandestino al puerto de Mar del Plata va a sostenerse el empleo en negro, porque eso no se puede procesar en lugares habilitados porque es ilegal. Entonces, cuando no haya más pescado ilegal, no habrá más cuevas de procesado.

RP: -¿Y qué mecanismos de control y sanción evalúan implementar para terminar con ese mercado negro?

NR: -Este un tema sobre el que tenemos que trabajar fuertemente entre Provincia y Nación, porque ese pescado ilegal es un estigma que tiene el puerto de Mar del Plata. Insisto en que lo que necesitamos es regularizar el ingreso del pescado en este puerto y de hecho lo hablé mucho con Norberto Yahuar, cuando todavía era subsecretario de Pesca. Hoy estamos analizando algunos mecanismos de control con el ministro, porque este es un tema que excede al ministerio de Trabajo y tiene que ver más con la subsecretaría de Pesca, desde donde están montando un sistema importante. Además, todas las empresas tienen un cupo. Lo que se va a hacer es controlarlo de forma muy estricta para que ninguna empresa ingrese un volumen mayor de pescado del que tiene autorizado. Será entonces cuando podamos empezar a descubrir entre todos quiénes son los que están contrabandeando el pescado en Mar del Plata.

RP: -Pero más allá de que el pescado ilegal genere puestos precarizados de empleo, es cierto también que hay empresas que en sus plantas declaradas no tienen regularizado al personal. ¿Cree que tendrían que optimizar o intensificar los controles que ejecutan desde las delegaciones regionales de Nación y Provincia?

NR: -Nosotros trabajamos mucho con la Provincia; y en Mar del Plata en particular también con las autoridades locales. Lo que ocurre es que en este momento estamos haciendo turismo porque usted sabe que el pescado, hasta marzo, no tiene mayor actividad. Pero vamos permanentemente al puerto. De hecho, hemos firmado convenios colectivos a pedido de las propias empresas para que ellas blanqueen a sus trabajadores, ya que hasta entonces, y vía cooperativas truchas, aunque el término no es muy jurídico, no los tenían debidamente regularizados. Así es que logramos que los incorporaran a la relación de dependencia. Pero yo vuelvo a insistirle en que hasta que no encontremos una manera de terminar con el ingreso clandestino de pescado al puerto de Mar del Plata, no vamos a poder evitar que se continúe con el trabajo precarizado.

RP: -El sistema de administración por cuotas establece, entre otras cosas, que los cupos de pesca asignados se sostendrán siempre y cuando los trabajadores estén registrados. Desde el SOIP denunciaron en varias oportunidades que este aspecto de la norma no se respeta. ¿Cómo van a proceder desde el Ministerio de Trabajo y la Subsecretaría de Pesca para hacer cumplir esta condición?

NR: -En este caso, es muy importante el aporte que pueda hacerse desde el Gobierno local, porque nosotros tenemos un sinfín de actividades para controlar, y no solo la pesca. Es fundamental que ellos también informen sobre esta situación. Es interesante el planteo del SOIP, porque realmente nosotros con el Programa de Recuperación Productiva lo que hacemos es obligar a las empresas a tener a sus trabajadores registrados porque de lo contrario no lo cobran. Y esta es una manera de que ellos, además, bajen sus costos en función de la suma que los trabajadores reciben por fuera del salario. Estamos evaluando una lista importante que nos enviaron las dos cámaras de aquí para ayudar a las empresas que están en crisis. Vamos a revisar con la Subsecretaría de Pesca quién está cumpliendo con la ley y quién no y ahí también vamos a intentar utilizar la lógica del premio o castigo, para ayudar a quienes tengan registrados a sus empleados. Los que no, tendrán que registrarlos si quieren el apoyo del Repro y sostener sus cuotas.

RP: -¿Es momento de discutir un nuevo convenio colectivo de trabajo para los obreros que se emplean en las plantas de procesado?

NR: -Un nuevo convenio colectivo de trabajo es indispensable, porque el convenio del 75, como se lo dije a Cristina Ledesma, ha dejado de tener actualidad; ha pasado a ser un fósil que no se aplica. Además, hay que aclarar que el convenio Pyme era y debe ser una transitoriedad para lograr el blanqueo en la empresa media. No era un sistema para llegar y quedarse. A mí me parece también que a los empresarios les conviene discutir un convenio para que se termine la competencia desleal de aquellos que no pagan nada. Es una propuesta sobre la que nosotros vamos a colaborar para que se logre. Y Cristina ya lo sabe.

RP: -La Ley de Contrato de Trabajo prevé la instalación de guarderías en aquellas empresas que tengan más de cien trabajadores, sean permanentes o temporarios; pero no se ha reglamentado. Para las obreras del puerto, esta sería una medida de gran utilidad. ¿Van a impulsar la obligatoriedad de instalarlas?

NR: -Esa ley, en efecto, nunca fue reglamentada. Pero de todos modos y sobre este tema, hay dos proyectos de ley. Uno que salió sobre la constitución de guarderías de empleados en conjunto con las municipalidades locales, para que a esos espacios no solo tengan acceso los trabajadores de una rama determinada sino el empleado de cualquier otra rama productiva. Esto todavía no se reglamentó. Estamos trabajando desde el Ministerio en la Comisión de Igualdad de Oportunidades con ese tema y es muy preocupante, no solo para la actividad de la pesca sino para todas las actividades. Hoy, únicamente las grandes empresas están manteniendo la guardería o las subvenciones para las escuelas o jardines, porque a veces pasa que si las empresas hacen las guarderías, y luego por una razón vegetativa, las señoras en edad de gestar van desapareciendo, les quedan guarderías con pocos chicos. Por eso que apuestan a pagar los subsidios. Ese trabajo mancomunado entre empresarios y municipalidades lo estamos realizando en los sectores de cosecha para los trabajadores golondrina, sobre todo en Mendoza y San Juan. Vamos a ver si esa misma experiencia, luego de hablar con el ministro Oscar Cuartango, se puede replicar en el puerto de Mar del Plata.

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