29 de enero de 2012 10:21 AM
Imprimir

Las ventas de carne son positivas y pueden mejorar mucho mas

URUGUAY : El analista de INAC, Pablo Caputti dijo que las firmas "entendieron a golpes" que deben tener una estrategia a 10 años Señaló que la crisis en la UE afecta pero no de forma severa.

La crisis económica en la Unión Europea (UE) no golpeó tan duro a la carne bovina. Los precios de la tonelada exportada por Uruguay bajaron solo cerca de 5% y la demanda apenas 2%. La carne sigue siendo un buen negocio, asegura el INAC.

No se pueden asociar los 23 millones de desempleados que tiene España por la crisis económica con las exportaciones de cortes vacunos de alto valor que hace Uruguay a la Unión Europea. Una prueba de ello es que, pese a los problemas económicos, las estadísticas del Instituto Nacional de Carnes (INAC) muestran que la tonelada exportada por Uruguay mostró una caída de apenas 5% en su precio y la demanda 2%.

“La carne sigue siendo un buen negocio porque Uruguay cuenta con una industria frigorífica y con empresas agropecuarias saneadas”, pero además, porque el país cuenta con el valor agregado de la trazabilidad en su carne y en su ganado, aseguró a El País el director de Información y Análisis Económico del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Pablo Caputti. El jerarca, que además es agrónomo y doctor en Economía, asegura ver a futuro un stock bovino “estabilizado” en el entorno de los 11 millones de cabezas o incluso un poco por debajo, pero dice que Uruguay sigue teniendo oportunidades de crecimiento en el mercado mundial.

 

-Más allá de los movimientos del mercado, ¿para Uruguay la carne sigue siendo un buen negocio?

-Es un buen negocio porque tenemos una industria frigorífica saneada y también las empresas a nivel de los productores. Ahora no todos los años es un buen negocio y mucho menos, todos los meses. De cada 10 años, la industria tiene dos o tres años donde pierde dinero, otros en donde empata y con suerte, otros dos o tres años donde ganan buen dinero. Las que sobrevivieron fueron las industrias que tienen una estrategia a 10 años, para que cuando la empresa esté perdiendo no pierda mucho y cuando gane, ahorre y lo invierta.

Creo que en ese sentido las empresas nuestras han madurado, a golpes entendieron eso. La industria hoy está muy bien y va a estar mejor, porque Uruguay tiene una cosa única en el mundo como la trazabilidad del ganado y de la carne. También tiene un nivel tecnológico y de confianza muy grande, y algunos de nuestros rivales siguen dando ventajas. Si Uruguay entra a Corea y a Japón, esa ventaja sería más fuerte todavía.

-¿Cómo está afectando la crisis económica en la UE a las exportaciones de Uruguay?

-En 2006 la Unión Europea -uno de los principales mercados para los cortes bovinos uruguayos- absorbía el 10% del total exportado por Uruguay. A partir de 2007/2008, la gran noticia es que la carne uruguaya sustituyó a la argentina en varios nichos de mercado y la carne argentina era la primera marca del mundo. En esos años la Unión Europea duplicó las compras de carne bovina uruguaya y no sólo dentro de cuota Hilton (agrupa a los cortes de mayor valor de la res y entra sin aranceles de importación).

El 2011 fue catastrófico para la Unión Europea, a tal punto que llegaron a pensar si eliminaban el euro. En ese contexto, la Unión Europea en lugar de llevarse el 20% bajó sus compras a 18%. Eso quiere decir que los importadores de carne de Inglaterra, Alemania y Holanda, que son los mercados a los que llegamos, siguen apostando a la carne uruguaya a pesar de la crisis. Hay un consumidor europeo que sigue pagando ese producto caro.

-Entonces la crisis económica no afectó como se podía haber esperado la exportación de carne bovina uruguaya, pero sí se reflejó en los precios.

-Por supuesto que la crisis europea afecta a la carne uruguaya porque se debilitan los precios. El 2010 la tonelada bovina uruguaya se exportó a US$ 3.000, en 2011 llegó a casi US$ 4.000, hubo un aumento de 33%. No todos los años se tiene la suerte de poder valorizar tanto el producto.

Exportamos un poquito menos de carne en 2011, algo más parecido a las 440.000 toneladas y no a las 470.000 toneladas del año anterior. La crisis está afectando, pero todavía no lo hace en forma severa. Eso fue así al final del año y está siendo así al comienzo de 2012. El precio promedio de exportación está un poco más bajo, muy cerca de los US$ 3.800 (5% abajo del precio anterior).

-¿Qué se espera desde el Instituto Nacional de Carnes en cuanto a la oferta de ganado para 2012?

-Ya sabíamos que este año íbamos a tener una restricción en la oferta de ganado. Es el año que impacta más plenamente la sequía de 2008/2009 y la mala parición de esa época: aquellos 400.000 o 500.000 terneros menos que no nacieron. Los años siguientes hubo alguna compensación, pero también empezó la exportación de ganado en pie de machos livianos. Esos son dos efectos que se potencian. Por eso vemos una oferta corta. La faena de 2011 fue inferior a la de 2010. Estamos con un stock estabilizado en los 11 millones de bovinos y la gente está teniendo conductas de cautela, tanto a nivel de productores, como a nivel de frigoríficos.

-¿Visualiza posibles crecimientos del stock bovino uruguayo a futuro?

-No creo que en el futuro vayamos a tener un stock de 12 millones de cabezas. Creo que la gente, el peso que tiene, lo usa para acelerar la producción, no para tener más animales en el campo. Lo usa para sacar los animales gordos un poco más rápido o para mejorar la cría.

Hace años que vengo diciendo que no hay que sorprenderse si el stock uruguayo se estabiliza entre 10 y 12 millones de bovinos, porque tanto podíamos tener un stock de 12 millones y extraer 2,5 millones de cabezas, con una tasa de 20%, como bajar el stock y tener una tasa de extracción de 24% y tener los mismos 2,5 millones.

-¿Se puede seguir pensando en una mayor valorización de la tonelada de carne bovina uruguaya?

-Logramos valorizarla sin entrar en los nichos de alto valor como lo son Corea del Sur y Japón. Este esfuerzo que hace Uruguay por intentar valorizar al máximo su producción de carne es un juego de logística y de mercados, es el resultado de tener la mayor cantidad de mercados abiertos. La carne uruguaya logró acceso a un montón de mercados y estamos por la proeza de abrir Corea del Sur y posiblemente Japón, vacunando contra la fiebre aftosa. Es una lucha técnica, diplomática y política del más alto nivel. Coincido con las estimaciones de aumento de precio para la carne en el mundo.

Producción brasileña crecerá, pero no compite en todos los mercados

Un reciente informe de la consultora Rabobank prevé que entre los grandes productores de carne del mundo, Brasil será el único que crecerá y eso representará mayor competencia para Uruguay en el mercado.

Pablo Caputti le restó importancia a esa competencia y aclaró que, “cuando se vende una carne congelada para procesar se compite, cuando se vende un rump & loin a Holanda, ya no es lo mismo Uruguay que Brasil. Uruguay hoy tiene una buena imagen de marca”.

Entiende que “Brasil es posible que crezca mucho en volumen y va a jugar mucho en países musulmanes o en países emergentes como en África. Ahí tiene mucha fuerza o el día de mañana, puede tenerlo en China o Corea del Sur”.

Mirando a Corea del Sur, para un país como Uruguay que exporta unas 400.000 o 500.000 toneladas (expandiendo la producción), es buscar colocar 20.000 o 30.000 toneladas. “Eso impactaría mucho en los números porque la economía de Uruguay es muy pequeña. En el caso de Brasil ese volumen no es nada”. Uruguay coloca su producción de carne bovina en más de 100 mercados, pero “no en todos competimos con la carne brasileña”.

Seguir el ejemplo de Australia

“Un país al que hay que seguir mucho en su estrategia ganadera sería Australia”, aseguró a El País Pablo Caputti, director de Información y Análisis Económico del Instituto Nacional de Carnes (INAC). Según su visión, “hace 3 o 4 años, Australia estaba hundiéndose por la sequía, pero nunca dejó de apostar a la carne. El clima cambió y Australia este año tendrá récord de producción y diversificación en todos los mercados. En el medio de la mayor crisis mundial, Australia está rebosante de optimismo. Por eso, nosotros, como país, no podemos confundirnos”. El mensaje de Caputti cobra mayor importancia frente al déficit hídrico que afecta a varias zonas productivas de Uruguay. “Tenemos algún problema con el agua, pero dudo que al nivel de lo que padeció Australia. Eso lo tienen que tener claro los productores, el gobierno y los empresarios”. La Meat and Livestock de Australia (la agrupación de productores) prevé una producción récord de carne bovina de 2.197 millones de toneladas.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *