30 de enero de 2012 13:44 PM
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Apicultores en situación límite reclaman que se declare la emergencia del sector

Las lluvias aisladas en todo el país complicaron en gran  medida la producción apícola: “nosotros dependemos del clima y en el último tiempo no nos acompañó para nada”. General Pico (Agencia) ­ Dirigentes  de distintas asociaciones y cooperativas apícolas de la provincia se reunieron esta semana en Miguel Riglos, donde analizaron la grave crisis que […]

Las lluvias aisladas en todo el país complicaron en gran  medida la producción apícola: “nosotros dependemos del clima y en el último tiempo no nos acompañó para nada”.

General Pico (Agencia) ­ Dirigentes  de distintas asociaciones y cooperativas apícolas de la provincia se reunieron
esta semana en Miguel Riglos, donde analizaron la grave crisis que atraviesa  dicha actividad, vinculada en gran medida a la sequía del último año. Decidieron  pedir una reunión con las autoridades provinciales, para pedir que se declare la
emergencia del sector.

La falta de lluvias en la provincia y otros  puntos del país, donde los grandes apicultores desarrollan parte del proceso  productivo, puso en jaque la actividad. Pasaron de recolectar alrededor de 20  kilos de miel por colmena durante los últimos años, a un promedio de 10 kilos  promedio durante el 2011. A esto se le suma que, mientras aumentaron todos los  insumos, bajó el precio del kilo de miel puesto en tambor para exportar.

Alrededor de 20 dirigentes de distintos puntos de la provincia se  reunieron el pasado miércoles en la localidad de Miguel Riglos, donde analizaron  la crítica situación del sector, y decidieron enviar una nota al Ministro de  Producción, Abelardo Ferrán, y el sub Secretario de Asuntos Agrarios, Pedro  Goyeneche.

En el escrito que ya fue presentado en Casa de Gobierno, los  apicultores justifican el pedido de reunión porque “en muchos puntos de la  provincia la cosecha fue directamente nula, sumándole una gran mortandad de  colmenas, y en algunos casos, hasta el abandono de la actividad”.

Y  agregan que “la urgencia de los tiempos, hacen que solicitemos que se declare en  Emergencia a la actividad Apícola, por parte del Gobierno, en toda la  provincia”.

Emergencia

Si bien la apicultura está vinculada con  la agricultura, legalmente no está establecido que cuando se declara la
emergencia del sector agrícola, como ocurrió en las últimas semanas, ésta se  extienda directamente al apícola. Por tal motivo ahora los apicultores pedirán a  las autoridades provinciales que se contemple dicha posibilidad, para la  actividad que desarrollan alrededor de 900 productores en La Pampa.

El  Diario dialogó con algunos productores que participaron de la reunión en Miguel  Riglos, y sobre el pedido que formularán al Gobierno provincial, consideraron  que “si se decreta la emergencia agropecuaria en la provincia, nosotros  deberíamos estar incluidos en la emergencia, porque dependemos de la floración  que tenga el campo”.

Costos

Otro factor crítico para el sector  es el de la negociación de la producción. Durante las cosechas de los años 2009  y 2010, los precios del kilo de miel puesto en tambor variaron entre los 8,50 y  9 pesos, mientras en la temporada 2010 y 2011 se llegó hasta los 10 pesos. Pero  este año, cuando se registró un importante aumento en los insumos, la miel no se
puede vender a más de 8,60 pesos por kilo de miel en las condiciones que exige  el exportador, según remarcaron los productores consultados.  El impacto del  incremento en los costos operativos y la baja del precio de venta, según  remarcaron las voces consultadas, lo sufren en mayor medida los grandes  productores apícolas.

Clima

Las lluvias aisladas en todo el país  complicaron en gran medida la producción apícola. En tal sentido, los  productores consultados recordaron que “nosotros dependemos del clima y en el  último tiempo no nos acompañó para nada”.

Y recordaron que dicha  situación no es exclusiva para quienes desarrollan todo el proceso productivo 0 dentro de la provincia, sino también para aquellos que trasladan sus colmenas  por cientos de kilómetros, con el consecuente incremento de costos. “Los  apicultores grandes hacen trashumancia, llevándose sus colmenas al norte del
país cuando allá comienza la floración, pero en el norte este año también fue  muy malo en cuanto a lluvias”, explicaron los apicultores en diálogo con El  Diario.

Añadieron que “acá veníamos bien durante octubre y noviembre del  año pasado, pero no llovió en diciembre y a esto se le sumaron las altas  temperaturas y el viento que también seca todo. Cuando llueve a fines de enero el pasto crece muy bien, pero nosotros la floración la perdimos. Los tiempos no  son los mismos, porque nuestra actividad requiere de lluvias mas parejas”,  comentaron los apicultores.

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