16 de enero de 2010 08:18 AM
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Contra las plagas… ¡síganme los buenos!

El INTA Pergamino recomienda evaluar las poblaciones de insectos benéficos y no apurar aplicaciones

Si bien todavía está con poblaciones bajas a moderadas, la isoca medidora ha empezado a "despabilarse" en los centros sojeros más importantes del país. Según datos del Sistema de Alertas del INTA Pergamino, podrían registrarse fuertes incrementos de defoliadora en el corto plazo, pero el mayor o menor impacto dependerá del desarrollo que tenga la fauna benéfica.

"Esta especie defoliadora es la que producirá las primeras defoliaciones de importancia sobre el cultivo de soja en la región pampeana y tendrá el mayor impacto donde la fauna benéfica haya sido diezmada por intervenciones químicas inadecuadas", remarcó el ingeniero agrónomo coordinador del sistema de alertas, Nicolás Iannone. Se registran apariciones en gran parte de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos.

Las condiciones de alta humedad disponible a nivel de suelo y ambiente son muy favorables para el desarrollo de "enemigos naturales" que comienzan a armar su "comunidad" en surcos cerrados, al resguardo de la canopia. En este sentido, la situación es diametralmente opuesta a la campaña pasada.

Iannone recomienda "no apresurarse en la toma de decisión para el control de isoca medidora, muy susceptible al complejo de benéficos". Si se encuentra en sus primeros estadios larvales (isocas menores a 1,5 cm) en lotes de soja con altas poblaciones de enemigos naturales muy pocas medidoras llegarán a su etapa de vida donde pueden hacer daño. "Esta importante herramienta de control biológico ayuda en el control de plagas de manera natural y sin costo", indicó el ingeniero del INTA Pergamino.

En lo que respecta al umbral de decisión para el control de isocas, Iannone advierte que no hay una fórmula genérica porque la defoliación puede repercutir de modo diferente en distintos lotes de soja.

En este sentido, establece que, dentro del período vegetativo del cultivo, las condiciones hídricas y la calidad de los suelos es fundamental para determinar cuán perjudicial puede ser determinado nivel de defoliación. "Con las condiciones de esta campaña en gran parte de la región pampeana, es probable que una defoliación de alrededor del 10% incremente la producción porque las pequeñas perforaciones permitirían una mayor penetración de la radiación dentro de la canopia favoreciendo la actividad fotosintética en el interior de la planta", explicó Iannone, quien recordó que varios ensayos demostraron que "defoliaciones entre el 5% y el 15% producen un incremento de rinde con respecto a las parcelas tratadas que no han tenido daño foliar". En el período reproductivo de la soja, en cambio, hay mucho menos margen de maniobra. Entre R2 y R5 no sería conveniente que la defoliación supere más del 15 al 25%, indicó.

Lo que sí existe, indicó Ianonne, es un fuerte ataque de Isoca militar o Cogollera (Spodoptera frugiperda). Especificó que hay presencia de moderadas a altas poblaciones en sojas tardías y, fundamentalmente, en aquellos lotes previamente enmalezados con gramíneas como cuaresma, echinochloa, trigo guacho, etc., y que al pasar el glifosato sin agregar un insecticida se volcaron a la soja, produciendo severos daños. Variando en sus densidades poblacionales, esta plaga está afectando en gran parte de la región pampeana.

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