1 de febrero de 2012 12:36 PM
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El frigorífico Pampa Natural está abandonado

LA PAMPA : El frigorífico Pampa Natural está abandonado. La millonaria inversión estatal es ahora un edifico desierto rodeado por pastos altos y perros vagabundos. Sus accesos permanecen clausurados y no se perciben movimientos en los alrededores. Un año después de cerrar sus puertas, las promesas de reapertura no se han cumplido.

Situada a pocos kilómetros de Pico y en proximidades de Speluzzi, la planta fue inaugurada en diciembre de 2007, cuando las autoridades provinciales, encabezadas por el gobernador Carlos
Verna, acompañaron al directorio del frigorífico y prometieron unos 300 puestos laborales y la faena mensual de 6 mil vacunos. El establecimiento se volvió una realidad con un importante aporte provincial: un crédito de 14 millones de pesos a devolver en 10 años y con dos de gracia.
En abril de 2088 comenzaron las faenas y los conflictos no tardaron en llegar. Antes de finalizar el año ya hubo retrasos en el pago de sueldos y para diciembre 180 trabajadores recibieron
“vacaciones anticipadas” sin haber cobrado, según denunció aquella vez el sindicato. Esa situación fue el comienzo de indefinidas idas y vueltas para los empleados, porque cada vez que la empresa se vio en apuros económicos ellos fueron los primeros perjudicados.

Conflictos.
A fines de 2009 unos 50 trabajadores resultaron cesanteados. El frigorífico argumentó que la Oncaa no había asignado la Cuota HiIlton, que representaba unas 200 toneladas de carne para exportación. El plantel de personal, que al comienzo superaba los 250 empleados, se redujo paulatinamente. Los motivos, además de falta del volumen asignado para vender a Europa, fueron la sequía y la falta de hacienda en la región, de acuerdo a las explicaciones de José Sevilla, gerente general en ese momento. Sevilla es, desde hace 50 días, el nuevo secretario de Gobierno de la municipalidad de Santa Rosa.
Las preocupaciones crecieron en enero 2010, cuando en menos de una semana 55 obreros fueron despedidos. Un delegados gremial, Ismael Pereyra, explicó que había inconvenientes en la planta, que tenía capacidad para faenar entre 6 mil y 7 mil animales por mes pero pasaba días sin cortar un kilo de carne.
El frío de julio encontró a los operarios, que seguían siendo diezmados, en plena protesta por falta de pago de sueldos e indemnizaciones. Se instalaron en casillas de chapa prestadas, quemaron
cubiertas y entregaron panfletos a los vehículos que circulaban por la ruta, frente a las instalaciones. Varios se enfermaron por la crudeza del clima, pero mantuvieron su postura.
En agosto 2010, tras 25 días de reclamo, los empresarios de Pampa Natural denunciaron a los ex empleados por cortar la cadena de frío. El día 10 la situación pareció mejorar con el anuncio de que los 40 obreros cesanteados cobrarían indemnización y los demás volverían a sus labores
para reactivar la planta. Sin embargo, ocurrió todo lo contrario y a fin de se anunció el cierre definitivo. En la oficina de Relaciones Laborales de General Pico los empresarios plantearon sus dificultades para afrontar el pago de las 130 personas afectadas y esperaron la ayuda de un subsidio nacional de 1.400 pesos por persona.
Entonces las medidas de fuerza volvieron. Los trabajadores encabezaron una manifestación hasta el centro de la ciudad y acamparon otra vez a las puertas del frigorífico. Hubo momentos de tensión, como un enfrentamiento con la policía cuando los ex empleados impedían la salida de
un camión llegado desde Rosario porque temían que se iniciara un vaciamiento de la empresa.

Reapertura.
Los rumores de reapertura tomaron fuerza en diciembre 2010. Los ex empleados fueron contactados, a través de sus delegados, por los dueños de la empresa para informar que una firma de Buenos Aires tenía intenciones de alquilar el frigorífico y ponerlo otra vez en funcionamiento.
Esas negociaciones no lograron buen resultado y el panorama laboral no cambió.

Para enero de 2011 ya no hubo vuelta atrás. El frigorífico acordó pagar el 50 por ciento de las indemnizaciones en tres cuotas a cobrar entre febrero y abril para todos los obreros.
Ya pasó un año y no hay novedades. Si Pampa Natural fuera comprado y reabriera sus puertas, un acuerdo previo establece que los ex trabajadores tendrán prioridad para ser incorporados. Por ahora, es un emprendimiento tan millonario, como abandonado.

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