3 de febrero de 2012 12:21 PM
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El Campo Habla . . .

... que, mientras los productores hacen malabares para tratar de salvar algo de lo poco que queda de los jaqueados cultivos dañados por la seca, y las lluvias siguen siendo escasas e irregulares, comienzan a agitarse una serie de internas que incluyen hasta el propio Ministerio de Agricultura.

Es que tras las controvertidas declaraciones iniciales del ministro Norberto Yauhar, de que no había que «dramatizar» la sequía, parece que rápido de reflejos el funcionario se dio cuenta que con el equipo heredado de Julián Domínguez (ahora a cargo de la Cámara baja) no iba a poder ir demasiado lejos. De ahí que, además de los que se fueron a fin del año pasado a nuevos cargos legislativos, ahora se baraja otra tanda de cambios que se sumarían al del subsecretario de Agricultura, Oscar Solís que, entre otras cosas, dicen que se va a «hacer política» a La Matanza.
También se habla del académico secretario Lorenzo Basso, y de la bonaerense Carla Campos, entre otros. Es que el nuevo titular de la cartera ya está marcando diferencias con su antecesor, entre otras cosas, con la seriedad de la información, que ahora va apareciendo bastante más ajustada a la realidad, de lo que era habitual en épocas de Domínguez. Y justamente este hecho es el que determinó que, aún con el déficit hídrico que se arrastraba desde julio y con los reiterados pronósticos de sequía, desde Agricultura se insistiera hasta diciembre (cuando cambiaron las autoridades), con un récord de cosecha que se sabía que no iba a ser tal, pero que sirvió tanto en la campaña electoral, como para confundir a algunos funcionarios no técnicos que recién ahora comienzan a caer en la cuenta de que los pronósticos oficiales no eran ajustados, y que el
bache a llenar puede ser mayor al calculado inicialmente. De ahí la casi «doble lectura» que enfrenta a economistas macro y algunos funcionarios, con los grupos técnicos y grandes productores quienes estiman pérdidas muy superiores a las que, hasta ahora, se registran en muchos despachos.

… que, mientras tanto, se siguen liberando cupos de exportación, como los 2 millones de toneladas de trigo que se anunciaron esta semana, pero que ya no sirven para corregir la transparencia del mercado, y más vale responderían a la necesidad de ingreso de divisas que comienzan a mostrar las cuentas oficiales. Y ahí, seguramente, va a volver a haber otro frente entre Agricultura y el por ahora todopoderoso secretario de Comercio, Guillermo Moreno, pues de poco van a servir los u$s 600 millones comprometidos por la cartera agrícola y el Banco de la
Provincia de Buenos Aires (Bapro) para atenuar los daños al sector por la seca, y permitir así continuar con la próxima campaña, si sigue sin poder venderse la mercadería, o sale con quitas extraordinarias como viene ocurriendo especialmente con maíz y trigo desde hace más de 2 años. También se suman aquí los problemas de las aceiteras que, ante la menor oferta de oleaginosas, especialmente soja, se les agrava la capacidad ociosa instalada que tienen, y que no pueden cubrir debido a la cerrada negativa de Moreno de autorizar admisiones temporarias del poroto, ya que parece que su cruzada contra las importaciones es extrema. Pero también en ese sector está habiendo fuertes replanteos ya que, por ejemplo, ante el creciente déficit de energía, ahora la
cáscara (de las semillas) pasa a tener un valor agregado estratégico ya que con ella se sustituyen parte de los combustibles. Pero también hay otra cuenta pues de los aproximadamente 10 millones de toneladas de aceite que se exportan anualmente, alrededor del 20 por ciento corresponde a biodiésel, pero algunos sospechan que la demanda interna, que rondaba las 700.000 toneladas, ahora puede crecer, lo que achicaría adicionalmente el volumen exportable.

.. que, si bien los dirigentes nacionales del campo concentraron sus pedidos en la política fiscal (retenciones, IVA, etc.) saben que todo el mundo tiene puesto al menos un ojo en lo que ocurre con los subsidios. Es que a nadie escapa que ante el cada vez más inminente inicio de la alicaída cosecha, el asunto puede ser determinante a la hora de negociar los fletes y nadie tiene demasiado en claro, hasta ahora, cómo pueden llegar a ser esas conversaciones. Por caso, la Sociedad Rural de Rosario alertó ya sobre los destrozos que ocurrieron en plantas cerealeras de su zona, y fustigó el vandalismo, al tiempo que solicitó «protección» ante estos hechos que ponen en riesgo a «personas y bienes». Pero no son las únicas inquietudes, de hecho, los crecientes reclamos, hasta de los países socios del Mercosur (Paraguay, Uruguay y Brasil), por las restricciones al comercio que están registrando con la Argentina, inquietan a varios empresarios que saben que hay un «ida y vuelta» en estos asuntos. De hecho, si bien la amenaza de suspensión de venta de carne de cerdo de parte de Brasil a la Argentina, «alegró» a algunos productores locales que no quieren la competencia de ese producto del país vecino (Brasil, también en éste, es uno de los principales productores mundiales), la realidad es que la decisión del Gobierno de Dilma Rousseff causó inquietud en distintos frentes y amenaza con escalar si no median cambios pronto. Por ahora, sin embargo, ni el canciller Héctor Timermann, ni la gente de Comercio Exterior se pronunció al respecto, y sólo Moreno aparece operando en ese frente.

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