3 de febrero de 2012 18:30 PM
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Soja: como cuidar las hojas que quedan

La falta de agua que preocupa a los productores de todo el país debilita las plantas de soja y trae consigo el avance de determinadas plagas que dañan aún más el cultivo.
Es el caso de la arañuela roja, presente en la mayoría de los campos del sudeste de Córdoba y de la zona núcleo. Según diferentes especialistas, hay que defender las hojas que han quedado en las plantas y por eso aconsejan el monitoreo y eventual control químico. Voliam Targo es un insecticida registrado para esta plaga y de reconocida acción sobre defoliadoras.
 
 
Sudeste de Córdoba. 23 de Enero de 2012. La actual campaña sojera viene golpeada por una sequía pronunciada, y a raíz de eso cada problema puede generar un daño mayor. En condiciones normales de humedad la planta de soja puede llegar a defenderse de la arañuela, pero en cultivos que están con poca agua, tanto la arañuela como los otros insectos se tornan doblemente complicados.  El daño que ocasiona esta plaga es la deshidratación por el raspado de la “piel” de la hoja. Cuando empieza a lastimar lo hace por la base del folíolo y la hoja se vuelve amarillenta. Cuando el daño es severo la hoja se vuelve marrón. Además, la arañuela teje una tela sobre las hojas que se transforma en una barrera mecánica que dificulta el control químico. 
 
Sin hormigas y con calor
 
El Ing. Agr. Juan Ignacio Cacciavillani, de Laboratorios Demeter, es un especialista en control de plagas y por estos días recorre los campos de la zona aconsejando a los productores: “Hoy los temas principales son la sequía y el calor como factores de envejecimiento de las plantas. Por los datos de la trampa de luz y el monitoreo de campo, la plaga principal este año es bolillera. Otra plaga en aumento es arañuela, que ante estas condiciones climáticas nos acompaña en esta etapa del cultivo. Además del clima, la explosión de la arañuela se debe a que muchos productores usaron productos para controlar bolillera y eso afectó la población de hormigas coloradas chiquitas, que hacen un muy buen control biológico  sobre huevos y larvas chicas de arañuela.” Además destacó la importancia de la velocidad de reproducción de este ácaro, que con estas temperaturas puede completar el ciclo de huevo-adulto en 7 días, y remarcó la importancia de monitorear los cultivos más frecuentemente que lo habitual, abrir bien las plantas y revisar las hojas más bajas. 
 
Un ácaro que no desaparece con la lluvia
Si bien muchos creen que la aparición de lluvias en las últimas dos semanas podría generar un nuevo escenario, los especialistas de Syngenta recomiendan no relajarse.  “Cuando la arañuela se instaló en el cultivo no desaparece aunque cambie la condición hídrica: esta plaga permanece en los estratos inferiores. Si la situación hídrica es buena, el cultivo crece y se puede convivir con ella durante un tiempo más hasta buscar nuevas estrategias de control. Pero ni la arañuela ni el trips desaparecen porque llueva”, afirma Mariano Granetto, integrante del equipo de Servicio Técnico Syngenta en el sudeste de Córdoba. En ese sentido, Cacciavillani  agrega: “La lluvia lavó la cara al cultivo y esto no debe ser visto como el fin del problema, ya que en el mejor de los casos quedaran los huevos para iniciar un nuevo ciclo de ataque”. 
Estrategia de control:
 
En caso de plantas sufridas que han perdido hojas, la recomendación es actuar con productos acaricidas y defender las hojas que quedaron de otros insectos defoliadores como las isocas, ya que son las hojas las que definirán el rendimiento. 
 
“Cada año aprendemos algo nuevo en relación con las plagas, pero lo que sí tenemos claro es que un cultivo con buena disponibilidad de agua y buen desarrollo puede tolerar mejor el ataque de insectos. En esta campaña, una pequeña defoliación causada por un ataque incipiente de medidora o arañuela puede pasarnos la factura a cosecha”, afirma Cacciavillani. 
 
Qué aplicar y en qué condiciones: 
 
Según los especialistas, lo mejor es aplicar con alta humedad relativa y esto ocurre durante las primeras horas de la mañana. Si esto no se puede lograr se deben utilizar  aceites y otros coadyuvantes para menguar efectos adversos. 
 
Con respecto a la estrategia de producto, el Ing. Granetto propone: “Desde Syngenta estamos recomendando el uso de Voliam Targo, un producto registrado para control de arañuelas en soja que asegura un eficiente control y una alta persistencia si se aplica en los inicios de los ataques de la plaga. Es fundamental el uso Voliam Targo con aceite agrícola mineral o vegetal para favorecer la acción del insecticida”.   
Syngenta
Fuente:

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