4 de febrero de 2012 10:08 AM
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Sintonía fina en los números

Al negocio lechero le espera un buen año, pero se recomienda poner atención a la suba de los costos de producción.

Luego del crecimiento explosivo de la producción en 2011, que fue del 13%, el 2012 no significará otro boom lechero nni promete una rentabilidad espectacular. Pero de acuerdo con los expertos, los resultados del negocio no serán malos si se presta atención al equilibrio de los costos de producción. En un contexto de sequía, con una alimentación más costosa y ajuste generalizado de precios y tarifas, habrá que estar atento a que ningún número se dispare. Cualquier desajuste pondría en riesgo la rentabilidad de la actividad, que viene arrastrando un precio por litro estable y entre un 20 y 30% de aumento de costos.

“La perspectiva de crecimiento es del 5%. Creo que vamos a seguir con tasa de crecimiento importante porque la relación del precio de la leche con el maíz sigue siendo muy buena. Y para diluir el aumento de costos la mejor salida es producir más leche, así que seguramente los productores van a seguir apostando a crecer”,dijo el asesor en lechería José Quintana.

“La producción probablemente va a crecer, no mucho, por efecto arrastre. Los números del negocio están peor que en 2011, lo que no necesariamente significa estar mal. En campo propio, y en planteos muy eficientes, seguramente aún no se llegue a situación de quebranto, pero es claro que comienza nuevamente a no generarse los resultados que la actividad necesita para ser sostenible. Claro que la situación de campo propio y niveles de eficiencia muy altos corresponden sólo a una proporción baja de las empresas del sector”, destacó Miguel Buero, asesor del CREA Trenque Lauquen.

Un industrial, que como muchos prefirió no dar su nombre para evitar atraer los malos humores oficiales, sintetizó así la situación: “Va a ser un año para navegar con calma. Va a haber crecimiento de la producción, pero menos que el año pasado, y la ecuación economica de la industria va a ser de menor rentabilidad, por aumentos importantes de mano de obra, energía, tarifas, etc”, dijo.

Yendo concretamente a los números de los productores, será un año para moverse con precaución.

“Estamos en una situación de desfasaje en los precios preocupante. La leche vale 34 centavos de dólar versus los 36 centavos del año pasado. Y si bien el valor en pesos creció un 8%, los costos de producción subieron un 35%; el gasoil, un 40% y sigue la lista. El precio de la leche no crece a la par de los aumentos y por lo que se ve, este año tampoco lo va a hacer, así que vamos a tener que seguir absorbiendo las subas”, explicó Fernando Zubillaga, productor miembro del CREA Guanaco-las Toscas, en el oeste de Buenos Aires.

Una situación similar pintó Juan José Linari, experto en lechería de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap). “La amenaza está en el progresivo deterioro que muestra la rentabilidad de los tambos, en la medida en que el precio al productor ha corrido por detrás del aumento de los costos, cuadro que se complica por los efectos de la sequía”, explicó Linari. “Por otra parte, la inflación de costos y la progresiva pérdida de competitividad del tipo de cambio conforma una situación preocupante en términos de precios relativos”, acotó el especialista de Carbap.

En este contexto, el efecto de la sequía puede jugar un papel determinante, particularmente, en relación al precio del maíz.

“Ante un deterioro de la rentabilidad que ya se está expresando, lo que pase con el precio del maíz va a tener incidencia en el negocio. Si hay que gastar mucho en alimentación y sube el maíz, la rentabilidad va a estar aún más afectada”, señaló Quintana. “La sequía afectó al silaje de maíz, que va a venir con poco grano y tuvo un costo alto para hacerse. Va a hacer falta comprar maíz y como es un año de seca los costos de alimentación naturalmente van a subir”, puntualizó Zubillaga.

Con un panorama así por delante, y una lechería con vaivenes y afectada por los cambios de reglas, los especialistas afirman que se dificulta el camino para apostar a planteos intensivos. “No hubo avances claros en el último año hacia el modelo intensivo justamente por la incertidumbre que existe”, destacó Buero. “Lo que sí remarcamos es que hay que apostar a planteos de más eficiencia, la principal herramienta para pelearle a la crisis. Se ha avanzado mucho en esos índices. Y eso es bueno, y en general plantea una mejor situación de las empresas. Aunque es claro que las torna más dependientes de recursos financieros. Y esto es una condición que hay que entender cuando se propone un planteo así”, destacó Buero.

“Si consideramos el alquiler de la tierra, no hay más alternativa que más eficiencia, mas carga, más producción individual. Ahora, con un análisis de horizonte un poco más amplio, hay que entender que el único camino para mantener la vigencia de la actividad será el de armonizar dos conceptos clave: eficiencia y escala”, concluyó el especialista del CREA Trenque Lauquen.

Exportaciones e inversiones

Otro punto tocado por los consultados es que si el crecimiento de la producción se sigue sosteniendo año a año como viene haciéndolo, la exportación se vuelve una necesidad básica. “Con 11 mil millones de litros como nuevo piso de la producción, es preciso ubicar en la exportación no menos del 25% de la leche, en un año en el que se espera mayor producción en los principales países exportadores. Lo cual, sumado a la crisis en la zona del euro, puede acentuar la volatilidad en el mercado de los lácteos. En contrapartida, afortunadamente para nosotros, la demanda de nuestros principales compradores de lácteos (Venezuela, Brasil, Argelia, que concentraron en 2011 más del 50% de las exportaciones), sigue mostrando signos de firmeza”, explicó Linari.

Para consolidar las ventas externas, afirman los consultados, se hace necesario apurar nuevas inversiones en plantas de secado. “El año que acaba de finalizar puso sobre el tapete la necesidad de nuevas inversiones. Para superar situaciones de desequilibrio entre oferta y demanda en el mercado interno, la cadena debe trabajar de manera articulada en distintas alternativas de comercialización, y el Gobierno aportar lo suyo con reglas de juego, transparencia, seguridad jurídica y un entorno macroeconómico que estimule el esfuerzo privado y las inversiones”, finalizó Linari.

Insumos en alza

Según un informe difundido por el Movimiento CREA, esta semana, en diciembre pasado, el precio promedio de referencia pagado al tambero en la provincia de Santa Fe y en la cuenca oeste de Buenos Aires se ubicó en $1,48 por litro, una cifra apenas 7% superior a la registrada en el mismo mes de 2010. Por otro lado, destacó CREA, la suba del costo de los insumos fue sustancialmente mayor.

De acuerdo con el relevamiento hecho por miembros de la entidad, un rollo de cola de cosecha de cebada, que el año pasado para esta misma fecha se pagaba $ 56 por tonelada, ahora cuesta $ 70. En tanto, el alimento balanceado cuesta unos 900 pesos por tonelada contra $ 650/$ 700 un año atrás. La pulverización también subió, pasando de $ 20 por hectárea a $ 24/ha. Finalmente, para la confección de silos de maíz, se está hablando de un aumento de la tarifa del orden del 30%.

Por otro lado, el fertilizante para las pasturas es un costo dolarizado que se incrementó entre un 20% y un 30% en el último año, mientras que el gasoil es otro insumo que aumentó alrededor de un 40% en el mismo período.

“Sin embargo, el precio de la leche pagado al tambero, medido en dólares, cayó en el último año al pasado de US$ 0,36 a 0,34 por litro. Otros insumos siguen la misma tendencia creciente: el afrechillo aumentó 50% en los últimos 12 meses y el glifosato, 15%”, destacó el informe de CREA.

Como contrapartida, señaló la entidad, “en el último año los precios minoristas de los lácteos comercializados en la ciudad de Buenos registraron una suba del 18%, lo que permitió a industriales y supermercadistas adaptarse a los progresivos aumentos de costos. Por ejemplo la leche entera en sachet pasó de $ 3,80 en enero de 2011 a 4,5 $/litro”

EN VOZ ALTA

“Vamos a seguir con una tasa de crecimiento porque la relación del precio de la leche con el maíz sigue siendo buena, lo que será una ayuda para producir más y así diluir la suba de los costos”

JOSE QUINTANA
CONSULTOR PRIVADO

“Hay un desfasaje en los precios preocupante. La leche vale US$ 0,34 versus los US$ 0,36 del año pasado. Y si bien el valor en pesos creció un 8%, los costos de producción subieron un 35%”

FERNANDO ZUBILLAGA
CREA GUANACO-LAS TOSCAS

“La amenaza está en el deterioro de la rentabilidad de los tambos, ya que el precio al productor ha corrido por detrás del aumento de los costos, cuadro que se complica por los efectos de la sequía”

JUAN JOSE LINARI
ASESOR DE CARBAP

Hay que apostar a planteos de más eficiencia, la principal herramienta para pelearle a la crisis. Se avanzó mucho en esos índices. Eso es bueno y plantea una mejor situación para las

MIGUEL BUERO
ASESOR CREA TRENQUE LAUQUEN

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