17 de enero de 2010 00:09 AM
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Más pasto, menos problemas

Un grupo de productores de grupos CREA de Entre Ríos recorrieron tambos de Oceanía, y describen las impresiones que les generó el contacto con una cultura diferente. Intensificación y productividad como ejes centrales..

Tanto en Nueva Zelanda como en Australia -a pesar del altísimo valor de la tierra-, la mayor parte de las energías de los tamberos y los investigadores está puesta en incrementar la producción de pasto. Pero el mejoramiento de esa producción viene de la mano de una búsqueda de automatización de todos los procesos. Y esto implica requerir de menos personal. Tal es la conclusión de un viaje que realizaron a ambas naciones los miembros del CREA Lechero Concepción del Uruguay. "Todos los productores y centros de investigación que visitamos estaban poniendo el foco en producir más materia seca por hectárea; eso nos ayudó a ver por dónde tiene que pasar la intensificación para tener una hectárea más productiva", indicó el asesor del grupo Eduardo Fynn."Todo apunta a maximizar la producción y utilización del pasto: desde el riego hasta la evaluación de diferentes rotaciones forrajeras", destacó durante una reciente jornada lechera realizada en la sede porteña del Movimiento CREA.Un sistema perfectoLa estabilidad macroeconómica les permite a los tamberos neozelandeses y australianos acceder a créditos a tasas accesibles y plazos extensos para invertir en equipos de riego, playas de alimentación, caminos, aguadas, sistemas de manejo de efluentes, tambos rotativos y detectores automáticos de celo. Algunos ya están evaluando tecnologías de robotización del ordeño. El personal es caro y escaso (recordemos que la población de Nueva Zelanda es de apenas 4,30 millones de habitantes, mientras que la de Australia es del orden de los 22,0 millones).La vaca es considerada como una herramienta que cosecha pasto y produce leche. Nada más. "En ninguna parte vimos gente hablando de producción individual: ellos hablan de producciones por hectárea; la vaca no es un tema para ellos, es sólo un instrumento", apuntó Francisco Garat, miembro del CREA.Nueva Zelanda exporta alrededor del 80% de la leche que produce, mientras que en el caso de Australia, ese porcentaje es del orden del 50%. Por ende, los ingresos del sector están muy expuestos a las variaciones de los precios internacionales. Por tal motivo, la producción pasto-intensiva es considerada fundamental para obtener competitividad sin perder capacidad de maniobra ante cambios externos bruscos.Manejo de efluentesEl grupo visitó el tambo de Mark Shaw, localizado en el estado de Hamilton (en la isla norte de Nueva Zelanda), una zona con un régimen de lluvias del orden de los 1200 milímetros anuales. Tiene 500 vacas en ordeño en una superficie de 130 hectáreas (4,23 vaca total por hectárea). Dispone de cuatro empleados de tiempo completo. El valor de la tierra es de unos 90.000 dólares neozelandeses por hectárea (alrededor de ¡64.500 dólares estadounidenses!).En su campo, Shaw mostró las praderas con base de festuca y tréboles. El tambo es rotativo de 50 bajadas. La genética del productor neozelandés es Jersey de origen estadounidense, danés y australiano. Las pariciones se realizan en marzo/abril, agosto/septiembre y, el resto, en noviembre (con un 75% de preñez por período y descartes del 18-20%). Un aspecto llamativo es que los efluentes de las playas de alimentación se dirigen a una pileta de residuos, desde donde son tomados por una suerte de cañón que los esparce sobre el 40% de la superficie que se dedica a las pasturas (con esto se logra un ahorro significativo en fertilización).Diseño forrajeroEn la entidad DairyNZ -que nuclea a la mayor parte de los productores lecheros neozelandeses- fueron recibidos por la técnica Julia Cooke, quien les explicó el modelo de balance forrajero empleado por los tamberos de la nación isleña. A través de la utilización de un programa, se determina si los kilos de pasto que se pretende ofrecer a cada vaca van a ser cubiertos por el crecimiento proyectado de las praderas o si es necesario incorporar gradualmente suplemento de silo. Como contrapartida, cuando el disponible supera las necesidades proyectadas, se saltan potreros y hacen reservas de pasto."Detectamos una obsesión por la medición del pasto y nos llamó la atención que los remanentes disponibles fueran realmente mínimos; ellos hablaban de 1500 kg/ha, y cuando uno miraba, veía un green de golf", relató Alejandro Frezza, miembro del CREA Lechero Concepción del Uruguay.El sistema tambero tradicional neozelandés tiene una lactancia promedio del orden de los 260 días. Sin embargo, a partir de la suplementación incorporada en los últimos años, dicho plazo se extendió a 290 días, en algunos casos.Isla SurEn la localidad de Christchurch (isla sur de Nueva Zelanda), visitaron un tambo demostrativo de la Lincoln University Dairy Farm. Allí, el contingente vio nuevamente un esfuerzo por lograr que la vaca coseche la mayor cantidad posible de pasto. "Nos dijeron que hay gente que piensa en adaptar el campo a las vacas, mientras que otra pretende adaptar las vacas al campo", comentó Garat. En tal esquema, la concentración de los partos se plantea como un elemento clave del sistema. La unidad demostrativa cuenta con pivotes que riegan entre 3 y 6 milímetros diarios (para no tener problemas de exceso de agua). El pivote pasa por encima del tambo. Se utilizan sensores de humedad para decidir el momento de comienzo del riego (arrancan cuando están a un 80% de la capacidad de campo).InversionesEl grupo visitó a uno de los productores lecheros más grandes de la Isla Sur. Se trata de Alvin Reid, quien dijo que su crecimiento se gestó a partir de asociaciones y créditos bancarios. En la actualidad, cuenta con 3200 vacas en 1600 hectáreas. El campo que visitaron los empresarios CREA tenía 650 vacas en ordeño, en 170 hectáreas localizadas en una zona de unos 700 milímetros anuales más otros 700 milímetros aplicados con riego por pivote (el establecimiento estaba subdividido en parcelas idénticas que seguían el radio del equipo de riego).El rodeo de Reid estaba integrado por vacas Holando cruza con Jersey neozelandés; con lactancias de 5500 litros, con un peso vivo promedio del orden de 450 kilogramos. Nuevamente, se encontraron con vacas que eran consideradas un "instrumento" para cosechar todo el pasto posible y producir leche (los períodos de escasez se manejan con suplementación).AustraliaEn Australia, el contingente visitó el Ellinbank Dairy Research Center, un centro estatal con sede en estado de Victoria, el cual posee alrededor de 5000 tambos de los 8000 que existen a nivel nacional. Australia no fue la excepción del fenomenal proceso de concentración que se viene registrando en el sector agropecuario de muchas naciones: en el centro, les indicaron que, en 1980, había 21.000 tambos que producían 5415 millones de litros de leche, mientras que en 2007, sólo había 8000 tambos que generaron 9293 millones de litros.Otro dato significativo es que los últimos años fueron muy secos en las regiones tamberas de Victoria, y esto generó un abismo entre los productores lecheros de secano y aquéllos que cuentan con equipos de riego.Lo que obsesiona a los lecheros australianos es prácticamente lo mismo que preocupa a los de Nueva Zelanda: la única (gran) diferencia es el factor climático. "Cuando salimos de Nueva Zelanda, nos fuimos pensando en todo lo que nos faltaba para llegar a tener algo similar a lo de ellos; pero, afortunadamente, en Australia pudimos relativizar esa sensación, porque a sólo tres horas y media de vuelo vimos cuán condicionantes eran las diferencias climáticas", explicó Frezza.Materia secaEn Victoria, el grupo visitó al investigador David Chapman de la Demo Dairy Research and Demostration Farm, una entidad de base cooperativa que tiene un convenio con la Univesrity of Melbourne.El proyecto que lleva a cabo Chapman se denomina 30/30, porque busca producir un 30% más de forraje y un 30% más de beneficio para el tambo. "En todas las estaciones experimentales, vimos a los investigadores haciendo un brutal esfuerzo por obtener una mayor producción de materia seca", indicó Fynn.El investigador y su equipo probaban en secano diferentes variedades y rotaciones de raigrás anual y perenne, festucas, Brassicas y verdeos como trigo y triticale. "El objetivo es pasar de una carga de 2,0 a 2,5 vacas en ordeño por hectárea; el techo en raigrás estaba bastante logrado, y estaban probando con otros cultivos complementarios; también tenían otro proyecto con riego", añadió el asesor CREA.Chapman explicó que en triticale se efectúa un solo corte para obtener 16 a 18 toneladas de MS/ha; se corta en grano lechoso (esto les permite utilizar el agua del invierno y obtener mucho volumen). Se fertiliza con 140 kg/ha de nitrógeno. La calidad del material es regular: 10 MJ de energía y apenas 7% de proteína bruta (por esto consideraban no dar más de 4,0 kg/MS por vaca).La lactancia promedio en Nueva Zelanda es de 260 días. con la suplementación incorporada en los últimos años, dicho plazo se extendió a 290 días.  /// en relaciónAutomatizaciónUna de las visitas que hicieron fue a un módulo experimental desarrollado por DairyNZ en Greenfield Farm. Se trata de un sistema de ordeño voluntario integrado por dos ordeñadoras automáticas que aplican las pezoneras por medio de un sistema de láser (demora unos 10 minutos en ordeñar una vaca). Cada vaca tiene un dispositivo colocado en la pata por medio del cual es posible seguir todos los movimientos del animal. Para cambiar de una parcela a la siguiente, las vacas deben pasar necesariamente por el tambo. De esta manera, a través de un sistema de calles dobles y compuertas, se direcciona a las vacas que deben ser ordeñadas hacia el tambo, mientras que aquéllas que ya lo fueron son direccionadas a la siguiente parcela.concentración: en 1980, había 21.000 tambos en australia que producían 5415 millones de litros. en 2007, con sólo 8000 tambos generaron 9293 millones de litros. /// el datoFactor tierraEn Nueva Zelanda, consideran que la tierra tiene una apreciación anual del orden del 7%, y las entidades bancarias suelen otorgar créditos de mediano a largo plazo sobre la base de ese criterio. A diferencia de Australia -donde la agricultura y la ganadería tienen un mayor peso-, en la nación isleña la tierra no compite con otras producciones, sino con el avance de desarrollos inmobiliarios y turísticos. En los últimos años, se viene registrando un proceso de migración de tambos desde la isla norte hacia la isla sur, donde el valor de la tierra es menor. Sin individualizar. La vaca es considerada parte de un conjunto que cosecha pasto y produce leche.

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