7 de febrero de 2012 10:45 AM
Imprimir

Gasolina de algas, el carburante verde

ESPAÑA : Las microalgas son cultivadas en grandes piscinas con sales y luz solar y sin sufrir modificación genética. Con las microalgas se produce una biomasa, de la cual se extraen unos ácidos grasos que dan lugar a un biocombustible de alta calidad.

Las algas marinas, unas especies de organización muy sencilla que viven y realizan su fotosíntesis en el agua y se alimentan de sustancias inorgánicas, tienen cada vez más aplicaciones. No sólo son utilizadas como alimentos, por su riqueza en vitaminas y minerales, sino también en cosmética, debido a sus propiedades hidratantes, antioxidantes y regeneradoras.

Dentro de algunos años, los combustibles ecológicos que echaremos en el depósito de nuestros vehículos realmente podrán llevar el rótulo de ‘verde’: el color de las algas.

Ya habrán dado fruto muchas de las investigaciones que  hay en marcha en todo el mundo, destinadas a utilizar estos vegetales marinos para producir diversos combustibles de origen biológico o biocombustibles, como a alternativa a los cada vez más escasos y caros hidrocarburos de origen mineral.

La compañía biotecnológica española Biomar Microbial ha identificado seis  microorganismos denominados microalgas que, al ser cultivadas con sales y luz solar y sin sufrir modificación genética, producen ácidos grasos que originan un biocombustible de una calidad similar al actual gasoil.  

Según explica a EFE-Reportajes, el doctor Antonio Fernández Medarde, consejero delegado de esta compañía, “algunas multinacionales líderes del sector petroquímico como Repsol ya valoran el cultivo de estos microorganismos como una fuente de energía ecológica alternativa útil para la industria del motor”.

“El biodiesel obtenido tiene las mismas aplicaciones que el actual diesel y su producción es ilimitada. Además, su utilización no precisa realizar ningún cambio en la actual tecnología de la industria del motor”, explica Fernández Medarde , especialista en biología celular y patología molecular.

Por su parte, Arturo Ayats, vicepresidente de Biomar, recalca que “los biocombustibles obtenidos a partir de ciertos cereales que son fuente de alimentación pueden ser objeto de crítica por parte de los países que los necesitan para el consumo de su población, mientras que el gasoil obtenido a partir del cultivo de microalgas no plantea esta polémica”.

“El océano cubre el 70 por ciento de la superficie del planeta y su diversidad biológica es muy superior a la que existe en la tierra”, señala Ayats , para quien “el cultivo de microalgas como fuente para obtener biocombustible es una revolución en el ámbito de las energías renovables con capacidad ilimitada de producción”.  

Los primeros ensayos de Biomar para producir biodiesel se realizaron en el laboratorio, y después este cultivo se trasladó a piscinas de 400 litros en las instalaciones de la empresa.

ENERGÍA ALTERNATIVA DE ORGANISMOS MARINOS

“Obtenemos biocombustible ecológico a partir de los aceites que surgen de la conversión de la biomasa de microalgas, en un proceso denominado transesterificación”, explica Ayats a EFE-Reportajes.

La biomasa se define como la “materia orgánica originada en un proceso biológico, espontáneo o provocado, utilizable como fuente de energía”.

Según este experto, “los ácidos grasos resultantes dan lugar al biocombustible de alta calidad. La producción a gran escala se realizará aumentando la disponibilidad del espacio de cultivo de dichas microalgas”.

Por otra parte, científicos del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental (Icta), asociado a la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), en Cataluña, España, han logrado fabricar biodiésel a partir del cultivo de tres especies de algas marinas.

El investigador Claudio Fuentes Grünewald  ha explicado que este avance forma parte del biodiésel de “tercera generación”, fabricado a partir de aceites vegetales, el cual difiere del bioetanol, un biocombustible que produce a base de azúcares.

Según este ingeniero chileno de pesca y acuicultura, que ha efectuado su ensayo en condiciones ambientales y también controladas, en del Instituto de Ciencias del Mar del Consejos Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Barcelona, “este nuevo descubrimiento permite fabricar biocombustibles sin depender de potenciales alimentos terrestres, como soja o aceite de palma, ni utilizar recursos valiosos como el agua dulce”.

Las tres especies que se han revelado viables, escogidas después de comparar el perfil graso, las tasas de crecimiento y la producción de biomasa de doce microalgas diferentes, son comunes en la mayor parte del globoa: dos dinoflagelados (alexandrium y karlodinium) y una rafidoficea (heterosigma).

El trabajo del investigador consistió en “estresar” las algas para que produjeran más aceite, aumentando la temperatura, reduciendo los nutrientes e inyectando nitrógeno. Comprobó que las condiciones controladas permiten obtener una productividad más elevada, ya que no se depende de las variaciones climáticas.

Ya “se puede producir biodiésel, pero en términos energéticos y económicos aún es viable”,  aunque esta ‘desventaja’ “se revertirá a medida que el petróleo aumente su precio en el mercado”, ha explicado Fuentes, quien realizó primero su experimento en un litro de agua y después en un tanque con mil litros.

De acuerdo al investigador, “aún hay problemas técnicos para separar la biomasa del agua, porque se consume mucha energía, y de nada sirve buscar combustibles ecológicos si no son eficientes y consumimos más energía para producirlos”.

Las  microalgas marinas que investiga Fuentes producen floraciones en la costa y cambian el color del agua, y crecen en todas las partes del planeta, con lo que cada país costero podría aislar sus propias cepas y usar variedades locales que ya están bien adaptadas para producir su propio biodiésel”.

DESTACADOS:

* La compañía biotecnológica española Biomar Microbial ha identificado seis microalgas que, al ser cultivadas con sales y luz solar y sin sufrir modificación genética, producen ácidos grasos que originan un biocombustible de una calidad similar al actual gasoil.  

* Según explica a EFE-Reportajes, Arturo Ayats, vicepresidente de Biomar, “los biocombustibles obtenidos a partir de cereales pueden ser criticados por los países que los necesitan como fuente de alimentación, mientras que el gasoil obtenido a partir del cultivo de microalgas no plantea esta polémica”.

* Científicos del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental (Icta), en Cataluña (noreste de España), han logrado fabricar biodiésel a partir del cultivo de tres especies distintas de algas marinas, que son muy frecuentes en las zonas costeras de todo el planeta y de las que se aprovechan sus ácidos grasos como fuente de energía.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *