18 de enero de 2010 08:00 AM
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Piñero y su plan para “levantar” la agricultura

El presidente electo del vecino país apuntará a proteger al sector agropecuario de "la competencia desleal externa" que se genera a partir de "subsidios y barreras arancelarias"; y a impulsar a Chile como país forestal, entre otras cosas.

Sebastián Piñera, el candidato de la derecha, será el nuevo presidente de Chile, tras resultar vencedor ayer en segunda vuelta con más 51 por ciento de los votos válidos contra el 48 por ciento del candidato oficialista Eduardo Frei. En enero último, el presidente electo presentó su plan para “levantar a la Agricultura” de Chile, un documento con más de 20 propuestas donde Piñera habla de subsidios y barreras arancelarias; Mercosur; intervención del mercado triguero; forestación; trabajo rural, y la creación de un sello nacional para los productos agropecuarios de Chile. Enfrentaremos oportuna y decididamente la competencia desleal externa. En un sector productivo que funciona en todo el mundo con subsidios y barreras para arancelarias que golpean duramente a los países menos desarrollados y más pobres, adoptaremos las medidas que eviten las distorsiones y garanticen una competencia leal. La Comisión de Distorsiones (que se encarga de gravar con sobretasas a determinadas importaciones, como la de harina desde Argentina), en este sentido, tendrá facultades para actuar por su propia iniciativa cuando los antecedentes así lo recomienden, exigiremos rapidez en la adopción de medidas provisorias y facilitaremos la posibilidad para que los pequeños productores puedan presentar denuncias. Aseguraremos una sana competencia interna. Seremos rigurosos en combatir la colusión, especialmente respecto de aquellos productos agrícolas en que existen pocos poderes compradores (tales como leche, trigo, arroz, maíz y uvas viníferas, entre otros). Así, entidades como Comercializadora de Trigo S.A. (empresa cuya misión es intervenir en el mercado triguero en momentos en que el precio de las transacciones es inferior al precio que existiría en un mercado competitivo) actuarán en el mercado de los granos y de los cereales en forma oportuna, con efectividad, y rapidez, cada vez que los poderes compradores abusen en la fijación de los precios. Perfeccionaremos la aplicación de los Tratados de Libre Comercio. En especial, el acuerdo con el Mercosur, para verificar los costos y beneficios que ellos han producido en el ámbito agrícola, especialmente para las Pymes del sector. Promoveremos un tipo de cambio estable y competitivo. Vamos a fortalecer la estrategia exportadora adoptada por Chile, promoviendo siempre un tipo de cambio que fortalezca este camino, garantizando su competitividad y su estabilidad. Entre otras medidas, potenciaremos instrumentos de cobertura para el tipo de cambio adecuados a la realidad agrícola, considerando dar facilidades en su acceso a los pequeños agricultores. Facilitaremos el acceso al financiamiento a la agricultura familiar campesina y a las pymes y otorgaremos soluciones a su alto endeudamiento. Procuraremos desarrollar programas e instrumentos financieros que le permitan a los deudores agrícolas salir del boletín comercial y recuperar así su capacidad de ser sujetos de créditos. Crearemos más y mejores empleos para el campo. Crearemos 130.000 empleos estables y con sueldos justos para el mundo rural porque serán parte del millón de nuevos empleos. Aumentaremos la productividad, innovación y capacitación de los trabajadores agricolas. También, daremos incentivos específicos para el uso y acceso a tecnologías de información en zonas rurales. Derrotaremos la extrema pobreza rural. Nos proponemos derrotar la extrema pobreza rural antes de 2014 y la pobreza antes de 2018. De este modo, haremos que las 73.000 personas del campo que aún viven en situación de indigencia y las 255.000 que sufren pobreza superen esta condición. Garantizaremos el pleno respeto al Estado de Derecho. Aplicaremos todo el rigor de la ley frente al uso de la violencia, la quema de maquinarias e instalaciones y la toma de campos y caminos. También regularizaremos los derechos de propiedad y de agua de pequeños propietarios, y simplificaremos los trámites de iniciación de actividades y formalización para pequeños agricultores. Mejoraremos la calidad de la salud rural. Para ello, incrementaremos el aporte per cápita que reciben las comunas por su ruralidad, incluyendo ese factor en comunas que tengan sólo un porcentaje menor de habitantes rurales en su territorio, para asegurar calidad y continuidad en su atención de salud. Mejoraremos la calidad de la salud rural construyendo al menos 76 consultorios y modernizando otros 200. Desarrollaremos un plan especial de infraestructura rural, especialmente en materia de caminos, puentes, escuelas, consultorios, electrificación y comunicaciones. Nos proponemos mejorar la conectividad con los sectores más apartados. Fortaleceremos las políticas de fomento y seguridad de riego y de fertilización y recuperación de suelos degradados. Desarrollaremos un plan especial de construcción de embalses, de tranques intraprediales y canales; y fomentaremos los concursos para modernización del riego incluyendo especialmente a los sectores del secano costero, para expandir sustancialmente la superficie regable y aumentar la seguridad y uso racional del agua de riego. Potenciaremos la recuperación de los suelos degradados, con énfasis en las Pymes agrícolas. Promoveremos las alianzas público-privadas. destinadas a formar redes entre los productores del ámbito silvio-agropecuario, los institutos de investigación y las universidades. Modernizaremos y despolitizaremos el Ministerio (de Agricultura) y los servicios públicos del mundo agrícola. Las autoridades políticas del sector (ministros, subsecretarios, seremis) serán designadas en base a su mérito, capacidad y conocimiento de la realidad del sector agrícola, y no en base al cuoteo político. Por otra parte, todas las políticas agrícolas promoverán la participación privada, serán evaluadas en cuanto a su diseño, implementación y ejecución por organismos independientes. Pondremos al Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) al servicio de los campesinos y pequeños agricultores. Fortaleceremos su línea de trabajo en la agricultura familiar campesina y ampliaremos su trabajo de fomento técnico y asistencia crediticia para las pymes agrícolas de hasta 50 hectáreas, incluyendo lo relativo a transferencias tecnológicas y capacitación. Será un organismo técnico y despolitizado. Fortaleceremos el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Aumentaremos sus recursos y personal destinado a controlar pasos fronterizos no cubiertos a fin de proteger nuestro patrimonio fito y zoo-sanitario y crearemos un fondo estatal para enfrentar de manera más oportuna y eficaz las emergencias sanitarias. Además, fortaleceremos la trazabilidad pecuaria y el manejo de pestes peligrosas. Concentraremos en él el trabajo de inocuidad alimentaria. Aumentaremos los recursos destinados a la investigación agropecuaria. Para ello, el Instituto de Investigación Agropecuaria (Inia) focalizará su acción en la investigación aplicada en aquellas áreas productivas con verdadera potencialidad económica y permitiremos que el crédito tributario para la investigación y el desarrollo sea aplicable a la inversión realizada al interior de las empresas del sector agrícola. Modernizaremos el Servicio Nacional de Aduanas. Para ello, reforzaremos sus servicios, su dotación de personal y mecanismos de control para evitar transgresiones que perjudiquen a nuestros agricultores. Potenciaremos las exportaciones del sector silvioagropecuario. Fortaleceremos a ProChile en su rol de promotor de las exportaciones agrícolas. Incrementaremos su presupuesto y personal, aumentaremos su especialización en materias agrícolas y descentralizaremos su accionar por medio de distintos servicios regionales. Se trabajará con fuerza en la instalación de una imagen país, para afianzar nuestros productos con un sello de calidad nacional que sea reconocido internacionalmente. Transformaremos la Corporación Nacional Forestal de Chile (Conaf) en un servicio público. Junto a ello fortaleceremos su accionar, perfeccionando y prorrogando la bonificación forestal del DL 701. Nuestra meta es forestar 200.000 hectáreas por año y consolidar a Chile como país forestal.

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