19 de enero de 2010 13:05 PM
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La Cuota Hilton es un manjar que huele a podrido

Así lo sostiene Mariano Bondone, de la comisión de Ganadería de la Federación Agraria Argentina

Por Mariano Bondone* Por Resolución 15/2010, publicada el 14/01/210 en el Boletín Oficial, la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) adjudicó un nuevo adelanto de autorizaciones de exportación de cuota Hilton 2009/2010. Con esto, la cantidad de cuota autorizada a exportar alcanza el 30% de las 28.000 toneladas otorgadas por la Unión Europea. Esta adjudicación debe, según la resolución 555/2009, realizarse por concurso público. La "Cuota Hilton" es un acuerdo Unión Europea (UE) -Argentina que asigna una cantidad de carne que puede ingresar a Europa, sin pagar prelievos, esto es un arancel que paga, en este caso, la carne importada por la UE y que varía según el precio del producto. Actualmente los prelievos que paga la carne argentina para acceder a los mercados europeos ronda los US$ 3000. La UE otorgó a la Argentina el derecho de exportar 28.000 toneladas de carnes (la cuota Hilton) sin pagar los prelievos. Es potestad del gobierno argentino que acordó con la UE, designar, nominar, adjudicar quién o quiénes pueden exportar a la UE. Habitualmente, las autoridades argentinas ejercieron ese derecho y se lo otorgaron a los frigoríficos que reunían las condiciones sanitarias, exigidas por los europeos, para exportar la carne. Fueron los frigoríficos los que en mayor medida se beneficiaron con estas adjudicaciones. Frigoríficos en su mayoría de capital extranjero, multinacionales. Un negocio que permite vender a US$ 12.500 la tonelada de carne que, en el mercado interno, en las carnicerías argentinas, cuanto más puede valer US$ 4700, casi 8000 dólares de diferencia. Las pymes frigoríficas no participan de este gran negocio. Hasta el momento, el gobierno argentino no adjudicó la cuota Hilton en forma definitiva; sin embargo, los frigoríficos siguen exportando estos cortes de alto valor (special cuts) y pagan prelievos, impuestos, a la UE para hacerlo. Pueden pagar 3.000 dólares de impuestos por cada tonelada exportada porque facturan al doble de lo que podrían facturar en el mercado interno. Así los argentinos les pagamos impuestos de importación (prelievos) a los europeos. Los europeos cobran "retenciones" a la carne argentina y los frigoríficos no se quejan. ¿Quién paga este impuesto? El productor argentino. Son los ganaderos de cría de nuestro país los que pagan los prelievos europeos porque los frigoríficos exportadores no le pagan un precio justo por sus terneros. Los frigoríficos pueden pagar el prelievo a la UE ya que "aplastan" el precio que pagan por cada ternero. El vaso no derrama, se seca hacia abajo. Si continúa sin adjudicarse la cuota Hilton, los argentinos le pagaremos a Europa 84 millones de dólares, dinero que debería llegar a las manos de los productores de cría, porque los frigoríficos exportadores, aún pagando este monto de impuestos, continúan exportando a Europa. Les conviene y ganan dinero. Ahora, ¿la cuota Hilton debería seguir adjudicándose como hasta ahora, 90% a los frigoríficos y apenas el 10% a los productores? O ¿debería adjudicarse a los productores y los frigoríficos prestar el servicio de faena? Actualmente, en nuestro país se producen alrededor de 1,5 millones terneros Hilton, sus productores podrían recibir 200 pesos más cada uno de bonificación sólo por integrar la cuota. Dinero que debería integrar el precio del ternero y que provendría de los impuestos que pagan hoy los frigoríficos a Europa. Sin subsidio, solamente tomando la decisión de apoyar la ganadería de cría orientada a la exportación; de otra forma, parte del precio del ternero ingresará como impuesto, prelievos, a la UE o a las arcas de los frigoríficos exportadores. El gobierno deberá tomar importantes decisiones: defender la mesa de los argentinos y estimular la producción de terneros para la exportación. Hasta ahora, la forma elegida por el gobierno de adjudicar la cuota Hilton ha beneficiado sólo a los frigoríficos exportadores amenazando la continuidad de los pequeños y medianos productores de carne, mientras las carnes en las góndolas aumentaron un 75% en el último quinquenio. * Comisión de Ganadería de la Federación Agraria Argentina.

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