20 de enero de 2010 07:21 AM
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Científicos colombianos utilizan microorganismos presentes en deyecciones ganaderas para descontaminar agua y producir electricidad y gas

A partir de los microorganismos presentes en excrementos de animales de granja, como gallinas, cerdos y vacas, es posible descontaminar el agua, producir electricidad y generar gas metano que sirva como combustible y abono orgánico para las plantas.

El proyecto de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia (UN), dirigido por el profesor Néstor Ariel Algecira, ganó la III Convocatoria Sinergia de Proyectos de Carácter Científico, Docente y de Extensión a la Comunidad, organizado por la Sede Bogotá de la Universidad Nacional. Después de meses de ensayos, los estudiantes hallaron que la energía apareció gracias a un tipo de bacterias. “Cuando se planteó el problema nos parecía de ciencia ficción. Sin embargo, hoy lo estamos logrando”, relata Rubén López, de la estudiante de Ingeniería Eléctrica. “Construimos una celda de combustible microbiano. Se compone de dos cámaras: en una hay agua residual a la que le introducimos microorganismos anaerobios (que no utilizan oxígeno), a la otra llega el agua tratada”, detalla el estudiante. Explica que el principal problema fue conseguir los Geobacter, microbios con mayor reporte mundial para producir electricidad. En Colombia es costoso adquirir cepas certificadas de esa bacteria, por lo que el profesor Algecira optó por buscar microorganismos locales que cumplieran la misma función. Así, los estudiantes experimentaron con bacterias presentes en porquinaza, gallinaza y bovinaza. Hallaron que los microorganismos presentes en ese material orgánico eran idóneos para lograr su propósito. “Cada una de las cámaras tiene un electrodo (conductor que permite el paso de energía), en una hay un ánodo y en otra un cátodo. Están conectadas por un cable y por un tubo que tiene un gel como membrana. Lo que sucede es que los microorganismos que están sobre el electrodo de una de las cámaras degradan la materia orgánica presente en el agua”, sostiene López. En ese proceso, los microorganismos generan electrones que son entregados al electrodo. Esos electrones viajan por el cable hacia la otra cámara. Al mismo tiempo, por la membrana viajan cationes de hidrógeno. Al llegar al otro compartimiento, los cationes, los electrones, más el aire que es inyectado por una manguera, producen una reacción química que hace que aparezca agua. “Se logró pasar agua limpia de un lado a otro, pero además hubo flujo de electrones, o sea que hay corriente eléctrica. Ahí se cumplieron las dos funciones”, informa DiCYT.

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