20 de enero de 2010 13:32 PM
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Alpesca anunció que en seis meses cerraría su planta de Madryn

Tal como anticipara REVISTA PUERTO la semana pasada, la llegada de las máximas autoridades de Irvin & Johnson a la Argentina tenía como objetivo central evaluar la continuidad de la planta pesquera Alpesca que integra ese poderoso grupo económico de capitales sudafricanos.

El lunes se reunieron con todos los gerentes locales de la fábrica; ayer martes, por la mañana hubo un encuentro ‘estrictamente informativo’ con la totalidad de los gremios vinculados a la actividad y por la tarde noche el cónclave fue con funcionarios del Poder Ejecutivo Provincial.

El mensaje fue clarísimo: el directorio de Irvin & Johnson considera que en el escenario actual y con este estado de situación la empresa pesquera Alpesca es inviable económicamente. Plantearon que si en seis meses no hay un radical cambio en las condiciones que hoy imperan, la alternativa es una sola: cerrar la planta, despedir a la totalidad de los 1.300 trabajadores y levantar definitivamente las inversiones.

La noticia fue un baldazo de agua fría, pero en realidad a nadie bien informado dentro del sector le causó sorpresa. Las cartas estaban echadas desde ya hace mucho tiempo. Se estiró la agonía algún tiempo más, pero ya se conocía que los capitales sudafricanos veían al negocio pesquero de Chubut lisa y llanamente agotado.

Hace más de un año pusieron a la venta la empresa, hubo un único oferente, los hermanos Baldino de Mar del Plata, aunque las condiciones de pago ofrecidas no fueron aceptadas por Irvin & Johnson porque era hacer una transacción al margen de la ley, mitad en blanco, mitad en negro.

Ofrecieron en brokers internacionales su flota de barcos pesqueros sin que se pudiera lograr la comercialización de parte de ellos que en definitiva servirían para financiar parte de los saldos negativos que ha venido enfrentando la empresa, y que según estipulan será de 19 millones de dólares de pérdidas para este año.

NO HABRÁ AUMENTO SALARIAL

La empresa emitirá en las próximas horas un comunicado oficial transparentando esta situación y el pronunciamiento indicará, entre otros puntos, que habiendo agotado todas las posibilidades de solvencia no se lograron achicar los saldos negativos de los balances, y que es decisión de los accionistas no volver a capitalizar la empresa.

En la reunión de ayer se les anticipó a todos los sindicatos que no habrá ningún aumento o mejora salarial. La decisión de Alpesca es rechazar abiertamente cualquier medida de fuerza a partir de ahora y el trabajador que se declare en huelga será despedido de inmediato y no será reincorporado.

Dijeron también que sí algún gremio adopta un paro de planta o de flota no aceptarán negociar. Los términos del encuentro con los referentes sindicales fueron durísimos, pero se les advirtió que era estrictamente informativo y no de debate, con lo cual los directivos de la empresa se limitaron a exponer sus perspectivas para el corto plazo. A última hora los gremios intentaban transmitir la novedad a los delegados y al resto de los trabajadores con el impacto que era de esperar tendría en los obreros.

DESPIDOS EN PUERTA

La primera prueba de fuego estaba dada para anoche cuando se preveía el despacho de un buque fresquero a zona de pesca. Cabe recordar que los Capitanes, Patrones y Conductores Navales habían iniciado un reclamo por un nuevo Convenio Colectivo de Trabajo y desde el SOMU, los marineros habían resuelto empezar a trabajar a reglamento.

Alpesca les advirtió que el personal embarcado que no acepte las nuevas condiciones y opte por no salir será pasible de despidos directos, lo mismo que para quienes decidan trabajar a reglamento, descartando futuras reincorporaciones.

PROMESAS INCUMPLIDAS

En tanto, a los funcionarios del Gobierno de Chubut se les entregó copia de los últimos balances que evidencian con claridad meridiana la situación de colapso financiero de Alpesca.

Los directivos de Irvin & Johnson detallaron también cada uno de los anuncios gubernamentales sobre potenciales beneficios a la industria pesquera y que no se cumplieron ni en un diez por ciento. Ni los adelantos para financiamiento de las exportaciones por parte de la Nación, ni los incentivos a las exportaciones con valor agregado de Chubut, que fueran anunciados con estridencias, pero que nunca se concretaron en la práctica.

La realidad de los hechos muestra una contundente falta de cumplimiento a los anuncios gubernamentales en materia de beneficios a la actividad pesquera, que sólo fueron titulares de los diarios, pero que no se tradujeron en compensaciones de los mayores costos, que hoy incluso siguen en alza, respecto del norte del país.

PUNTO DE INFLEXIÓN

Alpesca seguirá abierta más allá de junio de 2010, sólo si se producen cambios significativos que reviertan la actual ecuación de falta de rentabilidad del negocio pesquero.
La pretensión es casi una expresión de deseo más que una posibilidad concreta. La grave crisis del sector lleva años de retroceso y desde los gobiernos, nacional, ni provincial no se ha mostrado voluntad política de solucionarlo en serio, más allá de alguna medida espasmódica de bajo impacto.

Ya no caben dudas de que estamos frente a un punto de inflexión en la industria pesquera y el modelo que se impulsó hace una década en Chubut. Se está a las puertas de una bisagra en la pesca, queda por delante ver qué harán las autoridades, si pensar la pesca a futuro o limitarse a administrar la coyuntura como han venido haciendo desde años.

Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.

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