25 de enero de 2010 07:39 AM
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Todo empieza en el supermercado

La base de una buena alimentación empieza al realizar las compras en el super. Debemos saber qué comprar para alimentarnos mejor. Los secretos a la hora de las compras

Todo comienza al realizar las compras en el supermercado o en la feria. El primer paso es saber elegir el proveedor (buena mercadería y precio razonable). El segundo es seleccionar la canasta diaria o semanal con un criterio razonable. Si conocemos los alimentos y sabemos qué aportan, en el changuito o en la canasta habrá un 53% de hidratos de carbono complejos, un 17% de proteínas y un 30% de grasas.

Una lista hecha en casa, ayuda, pero no debemos tomarla al pie de la letra. Conviene aprovechar las ofertas y cambiar el listado, con reemplazos necesarios pero sin perder de vista los porcentajes y teniendo en cuenta la pirámide nutricional.

Productos frescos, hortalizas, frutas, carnes y pescados, así como una cantidad de lácteos descremados, son la prioridad. Frutas secas, panes integrales, alimentos orgánicos y un buen aceite de oliva, completan una compra inteligente. Al mirar nuevamente el carro, tiene que dejar una primera impresión: poca cantidad y mucha variedad. Investigar qué hay detrás de un nuevo producto; no porque sea novedad, es garantía de bueno. Se aconseja leer las etiquetas con atención y observar la composición nutricional. Si compra cualquier cosa, su estómago y el de su familia comerán cualquier cosa

Esto sí

-Vencimiento

Fíjese siempre en la fecha de vencimiento de todos los productos que adquiera. Y con más razón si los compra en un negocio con poco movimiento de clientes.

-Cantidad Justa

Calcule cuánto va a comer y cuándo va a realizar su compra, especialmente de productos frescos. Si tira algo podrido, es que no ahorró mirando precios.

-Tómelo con calma

Tenga en cuenta que está comprando productos de los que depende su salud y la de su familia. No se trata de hacer esto a las apuradas.

Esto no

-No entre a cualquier pescadería, carnicería, verdulería o pollería. Asegúrese de quien vende, sea un pequeño almacén o una gran cadena de supermercados.

-No vaya al supermercado si tiene hambre. Esto hace que se tiente con productos no saludables. Es mejor comer algo antes de salir. Su figura y su billetera se lo agradecerán.

-No compre productos congelados. Al menos que los consuma enseguida o vayan rápido al freezer. Romper con la cadena de frío reactiva los microbios y enzimas naturales de los alimentos que el congelado inactivó.

Productos orgánicos

Es verdad que son más caros, pero son recomendables. No contienen residuos agroquímicos, porque no le agregaron conservantes ni colorantes, tampoco fertilizantes, plaguicidas y hormonas, (todos tóxicos para el organismo). Su mayor precio se justifica tanto por lo que no tienen, como por su valor agregado. Están identificados, hay menor oferta y su calidad está respaldada. Los certifican empresas privadas reguladas, habilitadas y controladas por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), un organismo que depende del Ministerio de Economía de la Nación.

¿Qué mirar en la etiqueta?

Es esencial tener en cuenta varios detalles antes de comprar alimentos. Su etiqueta nos dice tanto de su calidad como de sus nutrientes

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