26 de enero de 2010 08:08 AM
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Lo que hará Piñera con el agro

A seis semanas de que el Presidente electo se instale en La Moneda, su equipo agrícola revela que el eje estratégico estará puesto en el aumento de la productividad; apuestan a liberalizar el cultivo de transgénicos, revaluar la entrega de tierra a comunidades mapuches y apuntar a mayor eficiencia en los programas de Indap

La mesa estaba servida con café y galletas el martes pasado. Los comensales, una decena de líderes ecologistas, exponían sus principales exigencias. Un número aún más grande de fotógrafos, camarógrafos y periodistas registraba la reunión.En la cabecera de la mesa, el dueño de casa, el recién electo Presidente de la República, Sebastián Piñera, tomaba notas en un cuaderno.Ideas como la nacionalización del agua y el rechazo a los transgénicos fueron defendidas con ahínco por los ambientalistas.Si el lunes pasado fue de celebración y saludos protocolares, al día siguiente, Sebastián Piñera se embarcó en una maratónica serie de reuniones con distintos grupos ciudadanos. Aunque la dura campaña presidencial había quedado atrás, ahora se venía una labor de marca mayor: gobernar.Una administración que parte con altas expectativas entre los empresarios agrícolas. Piñera hizo varios gestos al sector en su campaña que se ganaron al público de algunas organizaciones, especialmente sureñas. El Presidente electo participó en la Enagro, en octubre pasado, y presentó sus 25 propuestas para el sector en Chillán, en diciembre, recogiendo varias de las pedidas empresariales.Mientras el objetivo autoimpuesto de Michelle Bachelet fue una política de inclusión social con los pequeños productores, en el entorno agrícola de Sebastián Piñera, afirman que el eje de su gobierno será el aumento de la productividad.Esas palabras son bien recibidas entre los empresarios, que en la última década han visto cómo la rentabilidad del agro caía severamente por la confabulación del aumento de costos, básicamente producto del alza de la mano de obra y la caída de los ingresos por la persistente tendencia a la baja del dólar.Sin embargo, a pesar de las expectativas y buenos deseos, el gobierno de Sebastián Piñera deberá enfrentar las complejidades del mundo real.Aunque el programa de Piñera menciona la importancia de que Chile avance en los transgénicos, como Presidente estará obligado a negociar con diferentes grupos de interés. El agro está lleno de ellos, desde funcionarios públicos hasta transnacionales de semillas, pasando por gremios empresariales y organizaciones campesinas.Sacar adelante el proyecto de mejorar la productividad agrícola requerirá tanto de un ministro de Agricultura a la altura de las metas propuestas, como de ideas claras para el aterrizaje en el mundo real.Aunque todavía no hay humo blanco sobre el próximo mandamás de Teatinos 40, Piñera sí cuenta con una hoja de ruta clara con propuestas para el agro, elaborada gracias al trabajo del grupo Tantauco, que permiten atisbar cuáles serán los primeros pasos de la nueva administración.A la cabeza de la Comisión de Recursos Naturales Renovables de dicho grupo, área en la que se enmarca el agro, estuvo Jorge Quiroz, ingeniero comercial de la U. de Chile y PhD. en Economía por la Universidad de Duke. En ese subgrupo participaron, entre otros, Verónica Morales, Ricardo Ariztía, Hernán Hurtado, Alberto Valdés, Carlos Vial, Mario Hermosilla, José Troncoso y Oscar Giusti.Jorge Quiroz,  un reconocido consultor económico y financiero, indica que se trata de "un programa altamente dinámico porque se va enriqueciendo día a día con el mayor acervo de datos y el análisis más preciso".En todo caso, reconoce que el cariz definitivo de lo que se haga "dependerá del énfasis que le dé el ministro de Agricultura que nombre Sebastián Piñera".El consultor adelantó lo que se vendrá para el agro entre 2010 y 2014. Eso sí, explica que "respondo a nombre personal y no necesariamente todo lo que exprese será prioridad en el programa que finalmente se implemente".
 
Y para saber a donde se apunta, es importante recoger la mirada del entorno piñerista al estado de la política agrícola."Nuestra evaluación general sobre la actual política agrícola es que es más bien regular. El Presidente electo ha señalado que la agricultura amerita tener una política de Estado para el sector. Eso significa que no nos da lo mismo la competencia desleal, el tipo de cambio, que existan zonas del país en que el estado de derecho esté vulnerado a tal punto que nadie se atreve a invertir, como tampoco las significativas falencias de infraestructura productiva y social que aquejan al mundo rural. Si tuviéramos una política de Estado no estaríamos con incertidumbre sobre la cosecha de trigo ante la falta de pronunciamiento de la Comisión de Distorsiones sobre las importaciones distorsionadas de harina argentina; además, hace mucho rato que habríamos puesto una barrera sanitaria en Loncoche para aislar un sector que está virtualmente libre de tuberculosis, entre otras medidas inmediatas", afirma Jorge Quiroz.En todo, caso, tal como se advierte en las posiciones que Revista del Campo recogió, aunque el aterrizaje del nuevo gobierno tendrá algunos elementos relativamente fáciles de enfrentar, otros serán mucho más complicados. A continuación, los principales desafíos que tendrá la administración de Sebastián Piñera en el agro. 1. ¿Qué fuerza tendrá el ministro de Agricultura? Son varios los nombres puestos por los medios  en el Minagri en los últimos días, desde Harry Jürgensen hasta José Antonio Galilea. Pero, la realidad es que, como reconoce un histórico en las políticas agrícolas de la centroderecha, "el Minagri será una moneda de cambio en la definición de cargos; primero se deciden los ministerios como Hacienda o Interior y ahí se negocia hacia abajo". Quiroz afirma que la intención es alejarse de esa costumbre. Un RN cercano al sector insiste en que se buscará un perfil con más poder que los de los gobiernos de la Concertación. "Se colocaron personas que actuaron como ejecutores de lo que decía el ministro Hacienda que en el fondo era  verdadero ministro de Agricultura. Para enfrentar temas como el  dólar o la competencia desleal del exterior se necesita una persona con fuerte capacidad de negociación, no importa si proviene del mundo político o es un economista".2. ¿Con qué velocidad avanzar en los transgénicos? Para Jorge Quiroz, del grupo Tantauco, Chile tiene que acelerar la incorporación de organismos genéticamente modificados, para poder competir. "Se ha perdido tiempo precioso tratando de impulsar un ‘marco general’. Las urgencias dictan tomar medidas inmediatas con respecto a unos cuantos productos aceptados bastante universalmente y con resultados más que probados. Estamos pensando en permitirlos para su uso en la industria de alimentos en arroz, remolacha y trigo. El maíz requiere un mayor análisis. Esperamos un aumento de los rindes entre 20% y 30%. Esto puede hacerse con las leyes existentes: basta la autorización de la importación de semilla transgénica por parte del SAG y la declaración de inocuidad por parte del Ministerio de Salud. Eso no quiere decir que vamos a empujar la tecnología donde el mercado internacional no la acepta: a nadie le interesa consumir vino, salmón o carne transgénicos. La idea es no enredarse mucho en esos temas".Sin embargo, María Isabel Manzur, coordinadora de la Fundación Sociedades Sustentables, que asistió al desayuno de los ecologistas con Sebastián Piñera, explica su rechazo total a avanzar en los OGM. "Le explicamos al Presidente electo que en el mundo se rechaza cada vez más el consumo de transgénicos y si Chile se mete de lleno en ellos se pueden afectar las exportaciones agropecuarias".Agenda completa Proyecto para nacionalizar aguas
Es un error resolver problemas de recursos escasos con mayor intervención estatal y, menos aún, erosionando los derechos de propiedad. Las propuestas que habíamos pensado, antes de esta apurada iniciativa legal del Ejecutivo, iban en una dirección contraria: fiscalizar tenazmente la extracción ilegal de aguas subterráneas, terminar con el sinsentido de dar un subsidio para inversiones en pozos en lugares donde no podrían constituirse legalmente, terminar con la irregularidad que significa la entrega de derechos de agua en cuencas que están agotadas.Ineficiencias en el Minagri
Hay múltiples, y superarlas pasa por modificar una cierta cultura de laxitud que se ha instalado en el sector público en lo que respecta a medición de resultados, de eficiencia, de metas, y en general, del sentido de urgencia que tienen que tener las cosas. 
 
Servicio Agrícola y Ganadero
El patrimonio fito y zoosanitario es esencial para nuestro modelo de desarrollo agroexportador, así es que en este punto vamos a ser muy claros: los recursos de que disponga el SAG deben ir a la par con el adecuado control de riesgos. De hecho, nuestra Comisión propuso la creación de un fondo público-privado que pueda actuar oportuna y eficazmente como "fusil sanitario" en caso de emergencia. Pero todo ello no debe soslayar el hecho de que existen hoy algunas cosas que hace el SAG que podría hacer el sector privado, mejor y más barato.Bonos para recuperación de suelos
Bienvenida la recuperación de suelos, pero veamos cuál es el plan que se propone: cómo el subsidio que se entrega se recuperará luego indirectamente por la vía de mayor producción, productividad y -a la larga- recaudación.Infraestructura
Estimamos que estamos bastante atrasados con la licitación de nuevos puertos y ampliación de las concesiones ya existentes, por medio de licitaciones competitivas que velen por que los precios y el servicio sigan siendo convenientes.3. ¿Sigue la entrega de tierras a mapuches? Entre los integrantes del grupo Tantauco se llegó a la conclusión de que la entrega de tierras no puede ser la principal herramienta de solución en el histórico retraso de las comunidades mapuches.Esa postura es un punto no menor, pues el gobierno de Michelle Bachelet se comprometió a entregar cerca de 35 mil hectáreas a mapuches, con un significativo desembolso de dinero, que significó pagar hasta 5 millones de pesos por hectárea."La tierra juega un rol en el tema mapuche, en cuanto a que es un elemento de identidad cultural insoslayable, y en esa medida, y principalmente en esa, es que la transferencia de tierras es probable que continúe. Pero más allá de eso, el problema principal es la pobreza y la falta de oportunidades. Los instrumentos son otros:
 
capacitación, oportunidades especiales a los más jóvenes, mecanismos de fomento que promuevan los encadenamientos productivos con las iniciativas de empresas más grandes, como de hecho se está dando positivamente en casos muy destacables. En cualquier caso, el compromiso es repensar los instrumentos de intervención no ‘de arriba hacia abajo’, sino con la participación de las propias comunidades indígenas. En lo que respecta a los grupos violentistas, éstos son una minoría, no interpretan el sentir de la gran mayoría de los pueblos autóctonos, y la política aquí es la misma que se aplicará en este orden a nivel nacional: respeto irrestricto al estado de derecho, y los delincuentes tras las rejas", afirma Jorge Quiroz.4. ¿Cómo modernizar el Indap? Por años el Indap ha sido sindicado desde la centroderecha como la "caja pagadora" de la Democracia Cristiana y herramienta para posicionarse en el mundo campesino.La llegada de Sebastián Piñera, sin duda, implicará un remezón importante en esa organización. Eso sí, descartan vendettas de tipo político y se afirma que apuntan a una modernización del Indap."Lo primero en Indap es introducir una cultura hoy inexistente: la medición del desempeño de las intervenciones, subsidios y créditos, de acuerdo a las propias metas. No nos cabe duda que una consecuencia será una fuerte despolitización del organismo -la que es bastante evidente-, un mayor énfasis en lo técnico y en la exigencia de resultados y hacer que los técnicos de Indap salgan de sus oficinas y hagan trabajo de campo. No se tiene contemplado reducir los montos dedicados a Indap porque la agricultura campesina requiere de apoyo".La importancia del Indap para las organizaciones campesinas genera su resistencia frente a los cambios en la repartición."El Indap lleva años bajo el escrutinio público, es una de las instituciones más fiscalizadas y ha salido adelante. Es un instrumento muy importante para los campesinos y queremos que se mantengan sus programas de trabajo", afirma Rigoberto Turra, presidente del Movimiento Unitario Campesino y Etnias de Chile.5. ¿Qué hacer con el dólar? Al final del día, para la mayoría de los agricultores, lo que realmente importa es el valor del dólar, lo demás es poesía. Casi todos sus ingresos, ya sea si es exportador o  un sustituidor de importaciones, están en la moneda de EE.UU.En el gobierno de Piñera, según admiten algunos cercanos al área agrícola que prefieren el anonimato, dos almas se enfrentarán en ese tema. Por un lado, los exportadores que necesitan un dólar más alto que los actuales $500, y por otro, los economistas liberales, reacios a cualquier intervención en el libre juego del mercado. "Creo que si Felipe Larraín es el nuevo ministro de Hacienda, tendremos algún margen para negociar, pero con Juan Andrés Fontaine será muy difícil, pues es más ortodoxo", afirma un piñerista agrario.
 
En todo caso, Jorge Quiroz adelanta algunas medidas posibles. "El gobierno hará siempre lo que esté a su alcance para evitar caídas del dólar por debajo de su nivel de equilibrio de largo plazo. Eso pasa por una política de finanzas públicas que evite la liquidación de dólares en Chile y, en la medida de lo posible, obtenga los fondos requeridos en moneda nacional con endeudamiento local; por una mayor eficiencia del gasto público y un diálogo con el Banco Central. Con todo, sería un error creer que el dólar es la única variable que importa, porque existen otros medios de aumento de competitividad, tales como mayor flexibilidad laboral, más capacitación, acceso a mejor tecnología, etc.".6. Productividad laboral, brecha creciente Medidos en dólares, los ingresos de los trabajadores han crecido en los últimos años y todo hace prever que seguirá esa tendencia; sin embargo, el aumento de productividad no ha ido a la par. Para enfrentar esa situación, en el equipo de Sebastián Piñera apuntan tanto a mejorar la capacitación de los operarios como a apuntalar la flexibilidad laboral."La idea es promover un diálogo franco y constructivo con los trabajadores agrícolas para ver, en consenso con el sector privado, de qué forma, respetando los derechos de los trabajadores, se pueden adaptar normas a la realidad específica del campo. Si se es exitoso en este plano, será una excelente noticia para la productividad, los costos, y los propios ingresos familiares de los hogares rurales. En la misma línea está el impulsar con fuerza la capacitación, tanto por las vías tradicionales como por otras, tales como algunas iniciativas del tipo ‘trabajadores capacitan trabajadores’ y modificar la modalidad de instrucción para que los entes que lo hagan vayan al lugar del habitante rural y no al revés", afirma Jorge Quiroz.A diferencia de los entornos urbanos, en el caso del agro, la flexibilidad laboral se ve con buenos ojos entre los trabajadores, que ya lo han manifestado en la Mesa Frutícola, por lo que debería avanzarse rápido en ese aspecto.7. Más que recursos, nuevos esquemas Que los bancos sean esquivos con el agro, no es novedad, lo que sí es interesante es que en el gobierno de Piñera la meta es dar un salto en financiamiento agrícola."La idea es partir con el sistema de registros de contratos entre productores y agroindustria. Con eso hecho, se puede considerar un pequeño fomento a los mecanismos de seguros y ahí se tiene un contrato ‘bancable’. Las líneas Corfo y de BancoEstado pueden dirigirse en esquemas de segundo piso a bancar esos contratos. Lo mismo se puede hacer una vez que el producto está vendido, con las líneas de segundo piso de factoring para el descuento de facturas. Para el producto terminado, la idea es hacer que la Bolsa de Productos pase de ser lo que es hoy, esencialmente un lugar de licuación de facturas, a lo que alguna vez se pensó que sería su actividad principal: financiamiento de stock con repos. Ahí tenemos entonces el ciclo completo de capital de trabajo, estamos hablando de más de US$ 1.000 millones que se mueven cada año en el sector por este concepto", explica Jorge Quiroz.En tanto, para el financiamiento de la tierra y las inversiones de largo plazo, se estudia la posibilidad de ajustar la normativa que obliga a la liquidación de activos por parte de los bancos antes de un año, para dar más posibilidades al desarrollo de letras hipotecarias para el financiamiento de campos. En el entorno piñerista también está en carpeta la promoción de fondos inmobiliarios agrícolas.

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