26 de enero de 2010 11:35 AM
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Chile   –   El nuevo valor de la tierra

Estudio de la UC refleja que el precio de los terrenos agrícolas sigue firme. El valor del dólar y la aptitud de los predios son algunos de los factores

Los chilenos son más urbanos que nunca. También viajan mucho más al extranjero. Todo indica que cada vez deberían alejarse más del campo. Sin embargo, son esos mismos ciudadanos globalizados los que causaron uno de los cambios más grandes del agro en los últimos años: el encarecimiento de la tierra. La atávica costumbre chilena de tener "un campito" es uno de los factores principales que mantiene firme el valor de los terrenos. Esa conducta tiene un efecto palpable. "El precio de la tierra ha aumentado por sobre el IPC y sobre la rentabilidad que ofrecen instrumentos tradicionales de inversión, como los de renta fija", afirma Gustavo Rojas, director de Innovación y Posgrado de la Universidad Tecnológica de Chile, Inacap. Lo que podría ser sólo una percepción queda refrendado por el estudio sobre el valor de la tierra agrícola entre 1999 y 2008, realizado por el Departamento de Economía Agraria de la U. Católica, por encargo de la Oficina de Estudios y Políticas del Ministerio de Agricultura. Éste determinó que en los últimos seis años el precio ha estado en permanente alza. Se usaron como fuente de información los avisos publicados en la Revista del Campo y los clasificados de "El Mercurio". Según el estudio, en 2008 el promedio para el país fue de 356 UF/ha, cerca de $7,5 millones; con un valor máximo de $95 millones y un mínimo de $121 mil, aproximadamente. Para tener una comparación, el precio medio en 2003, en tanto, fue de $5,6 millones, es decir, en el período hubo un alza de 33,9%. Varias conclusiones se derivan del estudio. El precio de la tierra agrícola suele ser más alto en el norte que en el sur, porque hay más oportunidades de producción y la rentabilidad por hectárea son mayores; también es más caro donde hay mayor disponibilidad de agua; lo mismo que donde hay posibilidades de producir hortalizas, frutales y viñas más que cultivos, ganadería y forestación. Los investigadores explican que la trayectoria alcista de los precios de la tierra obedece, a lo menos, a tres factores determinantes. El primero de ellos es la demanda, apalancada por el mentado instinto chileno de tener su propia parcela. "En un país pequeño, con superficie acotada, como Chile, mientras más alto es el PIB per cápita la tendencia es que el precio de la tierra suba, porque todos, sin excepción, queremos tener un pedazo de tierra", afirma Gustavo Rojas. En otras palabras, la demanda crece y la oferta está fija y acotada. Un segundo elemento es la aptitud productiva de buena parte de Chile para la fruticultura. "Los predios con aptitud frutícola presentan precios 33% mayores que las tierras con vocación para otros rubros", señala Guillermo Donoso, profesor del Departamento de Economía Agraria de la U. Católica, quien es el autor del estudio.Y, como siempre, está el impacto del valor del dólar. "El precio de la tierra, en general, ha subido mucho en pesos, porque la divisa norteamericana cada día vale menos", explica Rojas. Por eso las empresas extranjeras no invierten en Chile, porque el precio del suelo agrícola es muy caro; prefieren ir a Argentina y Perú, donde es mucho más barato. Y el fenómeno no tiene visos de terminar. "Hay más riqueza, por eso el valor de la tierra va a seguir aumentando", dice Andreas Köbrich, del departamento de Estudios de la Sofo Temuco.Y seguirá subiendo El incremento en el precio de la tierra no ha sido homogéneo en la última década. Según el estudio de la UC, en el período 1999 y 2004 disminuyó casi a la mitad (de 407 bajó a 235 UF/ha promedio) debido a una reducción en la demanda en los mercados asiáticos, a lo que se sumó la caída de las inversiones de los países emergentes. Sin embargo, la actual crisis no ha tenido el mismo efecto. En Estados Unidos el sector inmobiliario tuvo una brusca caída, pero en Chile no ocurrió lo mismo y el valor del suelo agrícola alcanzó en 2008 las 356 UF/ha promedio. Esto se debería principalmente al aumento en las compras de suelos agrícolas por parte de personas ajenas al agro. "Ellas buscan refugiarse en activos físicos que saben que son escasos. Como inversión inmobiliaria a largo plazo siempre ha sido relativamente buena, y ese es el principal motivo del aumento en el valor de la tierra en algunos sectores", señala el agricultor Patricio Crespo.Está por verse que pasará en los próximos años y cómo realmente afectó la última crisis.  "A futuro no se sabe lo que puede ocurrir. Pero es dable suponer que los precios deberían seguir con una tendencia al alza de largo plazo", señala Marcelo Silva, economista de Odepa. Algo que Gustavo Rojas apoya. "Si sigue creciendo la economía, el precio de la tierra va a subir considerablemente". Empresario agrícolaPatricio Crespo "En la medida en que el país se ha ido desarrollando, gente de otros mundos ve en el agro una oportunidad para hacer un negocio inmobiliario y sale a comprar tierra, aunque el negocio agrícola no sea muy bueno".

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