27 de enero de 2010 07:30 AM
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Seguirá en baja el precio de la soja

Perdió US$ 20 en menos de un mes por las grandes cosechas y la menor demanda china; no se afectaría la recaudación

El precio internacional de la soja, principal producto de exportación de la Argentina, que en menos de un mes perdió 20 dólares, tanto en el principal mercado de referencia (Chicago) como en el Mercado a Término de Buenos Aires, podría seguir bajando, según coinciden analistas. La extraordinaria cosecha de la oleaginosa en casi todos los países productores y una eventual menor demanda de China, el principal consumidor, podrían impulsar nuevas bajas, aunque ninguna de las fuentes consultadas se anima a estimar su magnitud. Sin embargo, lejos de significar un problema de caja, el grano volverá a representar un fuerte ingreso de divisas gracias a la extraordinaria cosecha, que podría llegar incluso hasta los 53 millones de toneladas, unos 20 millones más que en la campaña anterior. Según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, ese volumen representará un ingreso aproximado de 19.000 millones de dólares, muy por encima de los 14.000 millones de 2009. Aunque ayer tuvo un leve rebote, desde enero la cotización de la oleaginosa perdió un 10% en la Bolsa de Chicago. Según Ricardo Baccarin, vicepresidente de la corredora Panagrícola, el último informe del Departamento de Agricultura estadounidense (USDA, por sus siglas en inglés) "le puso la lápida". Ese organismo oficial, cuyos números son seguidos de cerca por el mercado global, prevé una cosecha de 91,5 millones de toneladas en los Estados Unidos, principal productor de soja del mundo. Más producción Por otro lado, en Brasil -segundo productor mundial- pasará de una cosecha 2009 de 56 millones de toneladas a una cercana a los 65 millones este año. Otros países del cono sur no se quedan atrás: Paraguay, que produjo 3,9 millones el año pasado, llegaría a 7 millones de toneladas este año; Bolivia y Uruguay treparían a los 2 millones y 1,7 millones de toneladas, respectivamente. En la Argentina, debido a la drástica intervención oficial en los mercados de trigo y maíz, que desalentó su siembra, el área implantada llegará a un nuevo récord: 18,7 millones de hectáreas. "La soja de segunda, que antes se sembraba hasta el 10 de enero como máximo, se convirtió en soja ?de tercera´, porque se sigue sembrando hasta estos días", opinó Javier Buján, de Kimei Cereales y presidente de la Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Por eso, los menores precios -que siguen siendo buenos, comparados con los registrados antes de la burbuja de las commodities , en la primera parte de la década- serían compensados por el mayor volumen. De allí que la soja podría ser otra vez el salvavidas de una economía nacional necesitada de recursos. También constituyen un dato alentador las subas sostenidas registradas en el valor del aceite de soja, un derivado de la oleaginosa en el que la Argentina, gracias al polo industrial ubicado sobre la margen santafecina del río Paraná entre Timbúes y Villa Constitución, es el principal jugador mundial. El precio de la oleaginosa, como los de otras commodities, tuvieron su boom a mediados de 2008 y encontraron a la Argentina inmersa en el peor conflicto agropecuario de su historia. En junio de ese año, para la posición agosto, el grano se cotizó a 573 dólares. "Los niveles de precios de estos días, de alrededor de 223 dólares la tonelada para la posición mayo (ver página 5), son bastante buenos para la soja. Más allá de un rebote puntual que pueda tener, al mercado le va a costar encontrar fundamentos para subir con las lluvias buenas que se están registrando y un escenario de producción más que interesante en el mundo en general y particularmente en el ámbito regional", afirmó Baccarín. En el mercado interno, la presión bajista se hará sentir en el momento en que promedie la cosecha, en abril y mayo próximos. Además, para ese momento del año podrían registrarse dificultades para almacenar semejante volumen de granos. "Creo que en ese momento, cuando se registre la mayor oferta, es posible que se depriman un poco más los precios en el mercado interno, pero es difícil saber cuánto. Después, creo que habrá una lenta recuperación del valor hacia fin de año", afirmó el economista Ernesto Ambrosetti, de la Sociedad Rural Argentina, que aconsejó a los productores que puedan retener el grano. Retener "Los productores tienen que ser cautos y no vender de forma apresurada, porque el mercado internacional sigue con una demanda importante. A la demanda se sumará este año y el próximo que muchas normativas internacionales empezarán a exigir el corte de combustibles fósiles con biocombustibles", afirmó Ambrosetti. Sin embargo, ante las dificultades para vender el trigo por el cierre de las exportaciones (una parálisis del mercado que aún no se resolvió) o por las pérdidas generadas por las sequías e inundaciones del año pasado, muchos productores están ajustados de financiamiento y no tendrían margen para retener la cosecha gruesa de esta campaña, como sí lo hicieron con la anterior. "Esta caída de algo más de 20 dólares no es otra cosa que lo que se esperaba que pasara", explicó Buján. Para el corredor, a la tendencia bajista "hay que sumarle que China está teniendo alguna complicación interna que afecta a los importadores y está haciendo que la demanda no sea fluida". El gigante asiático "estuvo tomando algunas medidas para ejercer un mayor control sobre la inflación. Si su economía finalmente se desacelera y baja el ritmo de demanda, podría sumar un elemento bajista", coincidió Patricia Bergero, de la Bolsa rosarina.

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