28 de enero de 2010 07:43 AM
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Productores de cebada, con dificultades para la venta

Precios poco atractivos al momento de cumplir los contratos y problemas de calidad fueron sólo algunos de los inconvenientes que enfrentaron los productores de cebada en el ciclo 2009/2010. A pesar de que el cultivo venía ganando superficie en los últimos años, en la presente campaña los productores tuvieron grandes problemas al momento de comercializarlo, según informaron desde Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA).

En los últimos años, hubo varios factores que influyeron para que la superficie de cebada aumentara notablemente, uno de ellos fue la mejora de los precios internacionales: en las campañas 2005/06, 2006/07 y 2007/08 la producción mundial fue menor al consumo. Esto produjo una disminución de los stocks finales y generó subas de precios, aseguró un informe publicado por CREA.

«Otro factor importante fue la intervención en el mercado de trigo. Los grandes descuentos sufridos por los productores en el precio del cereal, debidos al cierre de las exportaciones y a las dificultades para vender la producción, impulsaron un aumento de la superficie sembrada con cebada», agregó el trabajo.

Durante las últimas cuatro campañas los descuentos en trigo superaron los u$s 30 por tonelada, lo que provocó una duplicación de la superficie sembrada con cebada.

Desde la campaña 2002/03 hasta la 2009/10, la superficie sembrada con trigo cayó de 6,3 a 2,7 millones de hectáreas (-57%) y la superficie de cebada aumentó de 269.000 hectáreas a 560.000 hectáreas (+108%), según los datos de CREA.

Históricamente, y a pesar de ser un tema de discusión, las cotizaciones de la cebada en la Argentina se han fijado en relación con el trigo. En general, el precio recibido por los productores de cebada equivalía a pizarra de trigo menos el 10%. Sin embargo, en los últimos tiempos el debate por la relación entre los precios de la cebada y del trigo se incrementó. Esto es así, en parte, porque el precio FOB Trigo no refleja lo que sucede en el nivel internacional, ya que las exportaciones están cuotificadas y los precios FOB que se fijan no son representativos y no presentan variaciones significativas, aseguró el documento.

Por otro lado, «la intervención del mercado triguero afectó el normal funcionamiento de las cotizaciones futuras del cereal en el Mercado a Término. En consecuencia, el FAS teórico es notablemente superior a las cotizaciones del MATba cuando, normalmente, estas cotizaciones deberían guardar una relación más estrecha. Este dato no es menor si se tiene en cuenta que gran parte de los contratos ofrecidos por las malterías están atados un 70% al precio de trigo del MATba y un 30% a la cotización del cereal en Chicago, menos el 23% de retenciones. La cebada tiene un 20% de retenciones. Esta condición comercial (70-30) sería una buena opción si las cotizaciones en el Mercado a Término reflejaran lo que sucede con el FAS Teórico. Por lo tanto, en un mercado de trigo intervenido y con vistas a la próxima campaña, los compradores de cebada deberán ser flexibles y creativos al momento de elegir distintas formas y plazos de fijación de precio, aconsejaron desde CREA.

Si bien en su momento la estrategia de eludir las intervenciones en trigo con la siembra de cebada fue válida, en esta campaña son muchos los productores que están vendiendo la cebada a precios irrisorios. De hecho, algunos que no tenían contratos y tenían cebada de calidad vendieron la mercadería a mejores precios (FAS Teórico de trigo) que quienes estaban atados a un contrato, aseguraron los expertos.

Además de los bajos precios, los productores tuvieron que afrontar el inconveniente de una gran heterogeneidad en cuanto a la calidad. Cebadas con menor calibre que el requerido por las malterías o con porcentajes de proteína muy superiores a los aceptados por el estándar comercial, generaron desacuerdos entre las partes.

«Frente a un panorama como el de la campaña 2009/10, con cotizaciones poco atractivas al momento de cumplir los contratos, plazos de fijación de precio que no van más allá de febrero (momento en el cual hay mayor oferta de trigo y cebada y, consecuentemente, valores más bajos) y operaciones por fuera de contrato a precios muy superiores, en el próximo ciclo los productores pensarán muy bien la decisión de sembrar cebada. Si a esto se le suman los problemas de calidad, es probable que, de no cambiar el escenario, se reduzca el área sembrada en la campaña 2010/11», culminó el documento.

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