29 de enero de 2010 12:01 PM
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Cerdos: limitada producción conspira contra deseo oficial

El anuncio de Cristina de Kirchner para incentivar el consumo de carne de cerdo -ya sea por su bajo precio o por sus cualidades afrodisíacas- no convenció -obviamente- a los dirigentes del sector cárnico que no están afectados directamente al acuerdo. Coinciden en que sólo «si esos valores se encuentran en las góndolas», la medida podría ser efectiva, pero que aunque ello ocurra la producción «no alcanza para satisfacer la demanda local». Incluso se importa carne de cerdo.

El acuerdo parece oportuno, mientras los precios de la carne vacuna no dejan de aumentar. Desde diciembre último se incrementó hasta un 40%. La suba se debe a «la falta de hacienda», y en caso de seguir con la escalada, el vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de Capital Federal, Alberto Wi consideró que los carniceros tendrán muchas pérdidas por la merma en las ventas, que ya se comenzó a sentir. Según los comerciantes, ante la suba sistemática de la carne, «la gente compra más pollo o pescado».

Justamente ése fue el objetivo del anuncio presidencial, diversificar la demanda, luego de que los intentos para bajar los precios de la carne vacuna por parte del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, no dieran resultado.

La dificultad -reconocida por el propio presidente de la Asociación de Productores Porcinos, Juan Uccelli, quien firmó el acuerdo con la jefa de Estado-, es que la producción local de 160 mil toneladas no alcanza para satisfacer el consumo de un kilo de carne de cerdo más por habitante, incentivado desde la Casa Rosada.

El cuestionamiento se basa en que de las 266 mil toneladas de consumo local, el 35% se importa de Brasil y de Chile. Si se aumentara en un kilo por habitante -el objetivo del anuncio-, el consumo crecería 38 mil toneladas más. «Es bueno que se haya fijado un precio que está muy por debajo de la carne vacuna, y de acuerdo con las estadísticas que nosotros llevamos con el IPCVA (Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina), esto podría estimular el consumo, pero para sustituirlo tiene que estar un 50% por debajo de la carne vacuna», dijo el especialista en ganadería de Federación Agraria e integrante del consejo directivo del IPCVA, Mariano Bondone.

Según el directivo «previamente hay que estimular la producción, pero de los pequeños y medianos productores», y agregó que el incentivo debe ser mixto «si no se convierte en un monocultivo como la soja». Asimismo, aseguró que si se quiere aumentar el consumo de cerdo en un kilo más, se necesita «poner en producción mas de 20.000 cerdas madres».

El problema cobra dimensión si se toma en cuenta que hoy la Argentina importa carne de cerdo por 50 millones de dólares por año. «La producción se destruyó en los años del menemismo, y ahora estamos en 3 millones y medio de cabezas, cuando había 6 millones», dijo Bondone.

El titular de la Cámara de la Industria de la Carne, Miguel Schiariti, coincidió con el representante federado al asegurar que se estimula el consumo del sector porcino, aunque con una importante salvedad. «No creo que la gente pueda acceder a esos precios. Va a ser como los acuerdos de precios de Moreno: esos precios van a estar en tres cadenas de hipermercados, y cuando la gente va no los encuentra», relativizó. Asimismo, también concordó con Bondone que «no hay producción para ese consumo».

Incluso Williams, que no se lo puede considerar crítico del Gobierno, sostuvo que la carne de cerdo «no se puede implantar» en el mercado por ser «cara» y escasa.

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