30 de enero de 2010 07:29 AM
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Una guía para tramitar el Código de Trazabilidad de Granos

Algunas campañas atrás, para transportar cosechas sólo había que gestionar una carta de porte, que se obtenía sin mayores complicaciones; ahora, igual requerimiento exige una paciencia budista

Un par de campañas atrás la tramitación de los documentos para transportar granos implicaban un trámite sencillo de pedido y adquisición de cartas de porte. Hoy el tema se ha convertido en una tarea más compleja (y en algunas ocasiones requiere una paciencia budista). La solicitud, aceptación e impresión de cartas de porte debe realizarse por Internet por medio de la página de la AFIP. Una vez impresas, no tienen validez como documento respaldatorio del transporte si no cuentan con el Código de Trazabilidad de Granos (CTG), un código alfanumérico que tiene como objetivo permitir un seguimiento de los granos transportados. El CTG debe consignarse en cada carta de porte en forma previa al traslado. Según la normativa vigente, existen tres formas de solicitar el CTG: a) por Internet; b) por mensaje de texto a través de un teléfono celular y c) telefónicamente. Sin embargo, en la práctica la única opción que está funcionando con fluidez es la solicitud por Internet con la utilización de la clave fiscal. Una vez en destino, el destinatario debe desactivar dicho código ingresando a la página de la AFIP. No obstante, el sistema no está tan "aceitado" como requiere el comercio granario en un país que espera cosechar en esta campaña de granos gruesos varias decenas de millones de toneladas de granos. Inconvenientes El principal inconveniente con que se encuentran los productores es la falta de acceso a Internet al momento de la carga del camión. En muchas ocasiones en las que se está procediendo a completar los datos requeridos, la página de AFIP se "cuelga", con lo que hay que volver a cargar toda la información. Además, el acceso a Internet en los campos suele presentar inconvenientes, dado que la conectividad no es la adecuada. Además, a veces la persona que genera el CTG está en el pueblo y le pasa por teléfono los datos a quien está cargando el camión en el campo, produciéndose así errores al completar la carta de porte. Suponiendo que en el campo se cuenta con la conectividad necesaria, muchas veces el inconveniente reside en que en destino no se ha dado de baja correctamente al CTG, por lo que el camión vinculado a ese código queda bloqueado para volver a cargar. También se han observado casos en los que, si bien en destino se dio de baja correctamente al camión, los sistemas de la AFIP tardan en actualizar los datos en su página y demoran la nueva carga del camión; esto es mucho más evidente cuando los equipos realizan viajes de distancias cortas. El tercer problema que se ha generado ha sido que muchos productores han hecho pública su clave fiscal a terceros con los riesgos que eso implica. Muchos no saben que pueden hacer que un tercero les gestione su CTG sin necesidad de exteriorizar su clave fiscal. Para esto el productor debe utilizar lo que se conoce como "delegación de rol" por medio del "administrador de relaciones" de la AFIP. Este procedimiento es bastante simple y no genera peligros para la seguridad de la información de los productores. Consiste en nombrar un representante con poder para tramitar el CTG en nombre del productor sin tener que usar la clave fiscal de éste; es decir, puede realizar la gestión con su propia clave fiscal (por lo general esto es realizado por el contador del productor o bien por personal del acopio al cual se entregará la mercadería). A todo esto se le suma que en los momentos de entrada de cosecha (como fue evidente este año con el trigo y la cebada) la página de AFIP suele quedar bloqueada y no se puede utilizar en las primeras horas debido a la gran cantidad de usuarios que quieren ingresar a la misma. Específicamente en el caso de la cebada, para algunos camiones hubo que llegar a generar hasta tres CTG distintos (con sus respectivas cartas de porte) porque los problemas de calidad que hubo esta campaña con este cereal motivaron que muchos camiones hayan tenido que ser redestinados en varias oportunidades. En definitiva: el sistema vigente puede hacer que situaciones que ya son intrínsecamente complejas en términos logísticos, se compliquen aún más. El nuevo régimen aumenta la carga burocrática y los costos de comercialización, dado que, si bien la carta de porte es gratuita, es necesario destinar personal entrenado para gestionar los trámites requeridos. Recomendaciones Como recomendaciones generales podemos mencionar las siguientes: a) imprimir con tiempo los ejemplares en blanco de las cartas de porte, porque puede suceder que la autorización no sea automática y eso demoraría aun más el proceso; b) contar con una lista de los transportistas y todos sus datos (CUIT, patentes), ya que serán solicitados a la hora de gestionar el CTG; c) ser cuidadosos a la hora de completar los datos por Internet, ya que cualquier error puede generar demoras posteriormente; d) familiarizarse con la página de la AFIP antes de que se carguen los primeros camiones; no esperar a tener los camiones cargados "para ver como se hace"; y e) explicarle a los transportistas los cambios registrados por el sistema para que puedan ser pacientes ante posibles demoras. Por Mariana Gori
La autora integra la unidad de Investigación y Desarrollo del Movimiento CREA

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