6 de noviembre de 2009 23:16 PM
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En la Argentina crece el temor por el futuro del “oro verde” a causa de la sequía

De las 15 millones de hectáreas que se proyectan implantar con soja de primera, un 50% está con "luz amarilla" por la falta de lluvias. Cada día se suman más productores que frenan la siembra. Las estimaciones de producción ya se redujeron en 2 millones de toneladas y la situación podría agravarse.

Tras la mayor crisis económica de las últimas décadas y un 2009 que ya está prácticamente jugado, el Gobierno argentino comenzó a poner sus fichas en el año próximo. Para ello, por ejemplo, está allanando el camino para regresar a los mercados financieros internacionales.  
Las perspectivas para 2010 están conformadas por un mix de potenciales “pros” y “contras“: como factores postiivos está la mayor demanda por parte de Brasil y la fuerte reducción de la salida de capitales.

Al respecto, Andrés Méndez, analista de la consultora Finsoport, sostuvo que “En los últimos años, todo lo que estaba ingresando gracias al sector externo se evaporaba con la fuga. Si esto seguía así, la situación no hubiese resistido. Sin embargo, el escenario cambió y, de mantenerse, podremos tener un 2010 con un nivel de fuga bajo y poca tensión en los mercados”.

Entre las contras, los analistas mencionan la delicada situación del frente fiscal y la imperiosa necesidad que tiene el Gobierno de incrementar la recaudación para hacer frente al alto nivel de gasto, que no da signos de achicarse el año próximo.

En todo este cóctel, la soja juega un papel fundamental: asegura divisas, motoriza la economía y provee un colchón de dólares clave para la caja. Y todas las proyecciones privadas ponen a la oleaginosa como eje de la recuperación de la economía argentina.

De hecho, en Balcarce 14 ya sacaron las cuentas y ven en la exportación de la oleaginosa la mitad de la llave para salir definitivamente de la crisis: la recaudación prevista en el Presupuesto 2010 es de $352.238 millones, un 16% más que lo calculado para este año. De ese total, $43.117 millones serán ingresos por derechos de exportación.

De manera desagregada -según un estudio de Ecolatina- por las retenciones al agro, el Estado se aseguraría unos $20.700 millones, lo que implicaría unos $8.200 millones más que lo estipulado para 2009.

Sin embargo, todas estas hipótesis están basadas en las proyecciones optimistas para el “yuyito” que, hasta hace unas semanas, nadie discutía.

Sin embargo, la prestigiosa publicación Oil World, acaba de encender una luz de alerta: ajustó hacia abajo la producción de soja en casi un 4%: pasó de prever una campaña con 52 millones de toneladas a una de 50 millones.

La razón está en las serias dificultades para el avance de la siembra por falta de agua.

Thomas Mielke, editor en jefe de la publicación, indicó que es probable que se realice una nueva reducción si continúa el tiempo seco en la Argentina.

En diálogo con iProfesional.com, César Gagliardo, presidente de Artegran, sostuvo que “sobre las 15 millones de hectáreas potenciales para la soja de primera, hasta este jueves se sembró el 15%, es decir, poco más de 2 millones”.

“El problema es que hace unas semanas atrás se venía implantando con buen ritmo pero ahora, cada día que pasa, más productores están parando porque hay problemas por la falta de agua“, agregó.

En este contexto, destacó que de esas 15 millones, “hoy el 50% de esa superficie está con luz amarilla”.

Las zonas productivas más complicadas son gran parte de Córdoba, Chaco, Santiago del Estero, norte y este de La Pampa y oeste de la provincia de Buenos Aires.

Para Gagliardo, “en esas 8 millones de hectáreas previstas, la siembra está teniendo un menor ritmo del que debería. Hoy tendríamos que estar avanzando en 5ta. a fondo pero nos movemos en tercera. Y la mejor muestra es que recién plantamos lo que tendríamos que haber hecho hasta el 30 de octubre pero que se pospuso por el problema de clima”.

Por su parte, desde Oil World consideran que son “cerca de 5 millones de hectáreas del área prevista para la soja en Argentina las que se encuentra en un estado de estrés hídrico” y agregan que hay aproximadamente 10 o 12 millones de hectáreas en zonas marginales también sufren de la falta de humedad.

Desde la consultora Agritrend, su director, Gustavo López, destacó que “la situación en Córdoba es muy seria” y coincidió con que “el ritmo de siembra es escaso, todo está muy lento”. Sin embargo, agregó que “todavía queda tiempo”.

Gagliardo, que también prefirió la cautela y esperar antes de ajustar sus cálculos a los niveles de Oil World, alertó que “el porcentaje de freno de siembra está aumentando y si esta situación se alarga unos 10 a 12 días más, va a impactar en los rindes futuros sobre soja de primera”.

En otras palabras: habrá menos toneladas de porotos, menos ingresos por retenciones y más problemas de caja.

En la misma línea, Jorge Vasconcelos, economista del IERAL, sostuvo que “si el mal clima persiste unas semanas más, se verá afectada la siembra. Es temprano para sacar conclusiones, pero hay un dato preciso: si en pocas semanas no cambia el panorama, obviamente tendremos que recalcular el volumen de la cosecha y los ingresos para el fisco en función de esa nueva situación”.

Precios, otro factor clave
Más allá del volumen, otra variable fundamental a tener en cuenta son los precios. Según un estudio de CREA, las cotizaciones promedio de los granos aún están por debajo de años anteriores:  En la campaña 2007/08, el precio ponderado de la tonelada producida de los cuatro cultivos principales fue de 242,92 u$s/tn.

En el ciclo 2008/09, el valor bajó a 203,78 u$s/tn.

Y en la actual campaña, el precio promedio a cosecha se estima en 189 u$s/tn., de acuerdo a las cotizaciones del Mercado a Término, un 22% menos que hace dos años.Consultado sobre este punto, Gagliardo sostuvo que “si nos guiamos por los fundamentals, es decir, una demanda que no va a estar ausente y los buenos niveles de cosecha a nivel mundial, el escenario para precios va a ser aceptable y punto”.

Sufre la caja
Lo cierto es que la revisión a la baja de algunos especialistas comenzó a generar temor: para Vasconcelos, “el nivel de actividad depende mucho de que la cosecha de soja mejore. Si el tiempo ayuda, el Gobierno y los productores podrían recibir, respectivamente, u$s1.800 millones y u$s4.500 millones más que la campaña pasada. Una merma del 4% que algunos ya están proyectando podría parecer poco, pero lo cierto es que hay que estar atentos”.

“La situación fiscal para la Argentina no es la ideal y cada dólar que se sacrifique va a pesar. Esas posibles 2 millones de toneladas menos de soja ya son un problema, porque todo indica que el Gobierno estará muy jugado a mantener el gasto público en 2010 para lo cual, necesita garantizarse una buena recaudación”, destacó.

El economista del IERAL sostuvo que “el Gobierno claramente necesita que llueva”. Sin embargo, alertó que, pase lo que pase con el clima, nada lo hará eludir la necesidad de recurrir al crédito externo. “La Argentina está obligada a normalizar su situación financiera. Que se sostenga la producción es un factor clave, pero más importante es que se regularice la situación en el plano de los mercados internacionales”.

Los demás cultivos no acompañan
Para tener una idea del peso de la oleaginosa en la matriz agrícola, basta saber que las estimaciones que circulaban en el mercado de commodities hasta antes de la proyección de Oil World, marcaban que, de cada 10 toneladas, 6 iban a ser de la oleaginosa.

Para López, “la apuesta es todo soja, el resto está totalmente muerto“. Esto marca la fuerte necesidad que tiene el Gobierno de que no se caiga el único sostén fuerte de la estructura exportadora de materias primas.

Según un reciente estudio de CREA, previo al agravamiento de la sequía de los últimos días, se preveían 8 millones de toneladas de trigo, unas 260 mil toneladas menos que la campaña anterior y un 50% por debajo del excelente ciclo 2007/08.

En maíz estimaban una leve mejora de 1,5 millones de toneladas con respecto a la producción anterior. Sin embargo, de alcanzar este nivel, implicaría un desplome de 8 millones respecto a la campaña 2007/08.

“El área sembrada de soja aumentará pero no compensará la caída de los otros cultivos“, explicaron desde la entidad.
En este contexto, destacaron los efectos negativos que, de a poco, se irán sumando a medida que la producción no acompañe: en 2007/08 el total de viajes de camiones utilizados para sacar la cosecha al exterior fue de 3,5 millones. Para esta, se prevén realizar 400 mil menos. Esta caída se dará aún con 52 millones de toneladas de soja, es decir que el sector logístico podría verse seriamente perjudicado si se ajustan los números.

El temor actual es que la sequía se profundice y termine golpeado el efecto derrame que genera el "yuyito" en toda la economía, fundamental para que la Argentina crezca en 2010 a una tasa superior al 2,5%, como prevé la mayoría de los analistas.

Juan Diego Wasilevsky

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