30 de enero de 2010 02:38 AM
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Uruguay   –   Muy buenas ventas de escritorio Esteban Bosco Ruiz en Guichón

Escritorio Esteban Bosco Ruiz remató en el local de la Liga del Trabajo de Guichón, con administración de Banco de la República, comercializando la totalidad de la oferta de equinos, lanares y vacunos con un mercado muy firme y vendedor, en especial para las categorías de reposición.

“Si bien esperábamos una muy buena feria, estamos sorprendidos por la dinámica que se observó en Guichón, pero que seguramente se justifica por la excelente primavera y verano que tenemos, como hace muchos años no se apreciaba en la zona y con una producción de pasturas excepcional”. De ese modo expresó a EL TELEGRAFO Marcelo Cravea, responsable de conducir las ventas.
La feria se inició con los equinos, para vender en su totalidad los potros, con precios que oscilaron entre 220 y 160 dólares.
Luego comercializaron los lanares, faltando algunos lotes por problemas sanitarios. Las ovejas para consumo llegaron a pagarse U$S 40, borregas U$S 38 y corderos chicos para el campo hicieron U$S 24,50.
La venta de vacunos se inició con la oferta de vacas gordas, logrando un precio máximo de U$S 485 y mínimo de U$S 435, en tanto que las más livianas se pagaron entre U$S 375 y U$S 418, “en el entorno de U$S 1 en pista y las más pesadas con algún centavo más”, dijo Cravea. Respecto a las vacas de invernada, pagaron entre U$S 378 y U$S 318, “lográndose una venta muy fluida, con un dólar el kilo en pie en la pista y en algún caso también superándolo”.
Las vaquillonas para invernar se vendieron con condiciones para el entore, pagándose entre 306 y 272 dólares, “en el entorno de U$S 1,10 en pista”, según el rematador.
En cuanto a la venta de novillos, comenzaron con los más grandes obteniéndose una demanda fluida por ejemplares de dos años y medio que lograron un máximo de U$S 383 y mínimo de U$S 346, en tanto que los de sobre año se vendieron entre 330 y 266 dólares.
Posteriormente colocaron los terneros, destacándose un lote de 15 ejemplares muy bien formados que se vendieron en U$S 283, en tanto el mínimo para el resto de la oferta fue de U$S 200. Cravea sostuvo que “los terneros más grandes se pagaron aproximadamente U$S 1,20 el kilo y los más livianos llegaron a U$S 1,40.
En el ganado de cría sobresalían dos lotes muy interesantes, no en número sino en calidad, con un máximo de U$S 257 y mínimo de U$S 230, en tanto que vaquillonas chicas se pagaron entre U$S 256 y U$S 207. Las terneras más chicas hicieron un mínimo de U$S 152 y máximo de U$S 190

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