30 de enero de 2010 08:41 AM
Imprimir

Lecheria en Uruguay : Doble impulso

PRECIOS Y PRODUCCIÓN

El 2009 vió a la lechería pasar del infierno al paraíso, por lo menos en términos productivos. Después de la dura sequía 2008/09 -que derrumbó la producción-, el ciclo de lluvias que arrancó en los últimos meses hizo que los pastos "explotaran" y la remisión creciera en forma impactante. De tal manera que en enero el envío de leche a plantas habría superado todos los antecedentes históricos para la fecha. Con datos a octubre, Opypa proyectó en su último anuario que la remisión anual en 2009 tendría una leve baja de 1,4% (en los 10 primeros meses se registraba un caída de 3,3% acumulada, según el informe elaborado por la Ing. María Elena Vidal). Luego la remisión tuvo una recuperación tan fuerte en noviembre y diciembre (con lluvia y clima primaveral que llevó a crecimientos interanuales de 15%), que no sería extraño que 2009 registre un volumen de leche remitida casi igual al de 2008 (Conaprole tuvo una remisión entre 1 y 2% mayor en 2009 respecto a 2008). Más allá de la cifra exacta, hay que recordar que la base de comparación (el año 2008) fue excelente en términos productivos, con un crecimiento de 14% respecto a 2007. Así, la lechería mantuvo un nivel de remisión 40% superior al de 10 años atrás (ver gráfica 1). Cuando comenzaron las lluvias, varios productores aprovecharon para reducir los niveles de ración, que implicaron un gasto considerable durante la sequía. Eso resintió parcialmente la producción por vaca, pero el clima fue tan positivo que la respuesta de las pasturas permitió que la producción –ya en noviembre– superara claramente la de un año atrás. El sector demostró gran capacidad de resistencia, con los productores manteniendo la estructura productiva y los rodeos a toda costa, con excepciones que confirman la regla. Esto es clave para la respuesta productiva que se verá en los próximos meses. Mercados Si bien el mercado interno se ha mostrado firme y es muy importante para la cadena láctea, en la formación de precios al productor es determinante el mercado internacional. En ese plano, las exportaciones de lácteos cayeron 13% en dólares en 2009, respecto al año previo, ubicándose en 370 millones de dólares. La caída se debió exclusivamente al efecto precios, pues en volúmenes las ventas al exterior crecieron, a pesar del efecto de la sequía. En particular, las ventas de leche en polvo entera muestran un crecimiento en el volumen exportado cercano al 40%, lo que compensó con creces la caída en los precios. El monto total exportado por el sector, además, igualó los muy buenos niveles del año 2007, lo que –dadas las condiciones ad-versas que hubo este año– es un indicador de que hay una interesante perspectiva de crecimiento (gráfica 2). Brasil se constituyó en el principal destino para las exportaciones de lácteos, sobre todo por las importantes colocaciones de leche en polvo entera. México fue duramente impactado por la recesión en EEUU y su demanda cayó fuerte, de manera que cedió posiciones como destino de exportación. De todas formas, México seguirá siendo un destino clave, por las condiciones de acceso que habilita el acuerdo de libre comercio que celebramos con ese país, que cuenta un gran mercado de 100 millones de personas. Perspectivas Para 2010 el sector tendrá más recursos forrajeros (pasturas, granos, reservas) para aumentar la producción. A su vez, los precios internacionales se han recuperado (gráfica 3), por diversas razones: por un lado, una demanda sostenida de lácteos por parte de las economías emergentes (China, sudeste asiático, etc.); simultáneamente hay problemas de producción en Oceanía (por la sequía en Australia y en Nueva Zelanda) que afecta la oferta; en consecuencia Europa retirará los subsidios que había aplicado a la exportación de lácteos, lo que constituye otra buena noticia. Todo esto permite suponer que el mercado internacional se mantendrá saludable y el precio al productor se sostendrá en 2010. Conaprole ya comenzó a trasladar el aumento en el precio internacional, con alzas sucesivas del precio al productor. A pesar de la caída del dólar, el valor real del precio de la leche al productor ya supera el de principios de 2007 (gráfica 4). Así, los números mejorarán, a pesar de los aumentos de algunos costos. Según el análisis de Opypa, los costos relativos de los fertilizantes y de la ración han bajado en los últimos meses (es decir, se necesitan menos litros de leche para comprar una tonelada de fertilizante o concentrado que hace un año atrás). Sin embargo, otros costos relevantes como el combustible y la mano de obra han subido. Según el modelo de costos de Opypa para la lechería, el margen tiende a recuperarse, después de ser casi nulo sobre principios de 2009. Como la ganadería, la lechería tiene el desafío de poner la expansión de la agricultura a jugar a su favor. La posibilidad de contar con una oferta de granos forrajeros cada vez más alta y permanente le ofrece al sector una oportunidad para seguir creciendo en productividad. Asimismo, el aumento de la producción láctea en zonas de campos no agrícolas (como algunas zonas del cristalino y también del basalto), puede constituir una vía de expansión para el área lechera y los rodeos especializados. Para todo esto se necesita invertir (animales, maquinaria, insumos) y para eso se requiere rentabilidad. Los aumentos de cos-tos y la pérdida de competitividad (que se refleja en una caída exagerada del dólar en el mercado local), son amenazas a ese proceso. Esperemos que dichas amenazas se moderen y se fortalezcan las oportunidades de crecimiento.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *