30 de enero de 2010 12:47 PM
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El sector forestal uruguayo con salida lenta

LA CRISIS SIGUE PRESENTE, AUNQUE MEJORA EL SECTOR CELULOSA

El sector forestal fue uno de los más seriamente impactados por la crisis global. Cabe recordar que la forestación en Uruguay es un sector con dos sub-sectores (o "ramas", valga la imagen), bien diferenciados: celulosa (rolos y fabricación de pasta de celulosa) y productos de madera sólida (aserraderos, industria de tableros, etc.). Se puede agregar un tercer sub-sector que completa la tradicional "trenza" que sostiene a la forestación en todo el mundo: el uso de madera y residuos forestales para generación de energía. Los dos primeros sub-sectores mencionados están hoy en una situación bastante diferente, pues mientras el sector de celulosa está en recuperación, el sub-sector de productos de madera sólida aún tiene dificultades y pocas perspectivas de cambio a corto plazo. Impacto y atenuantes La crisis global que irrumpió a fines de 2008 provocó un corte abrupto en el flujo de negocios, con embarques que se pospusieron varios meses y semanas en las que ni siquiera hubo referencias concretas de precios para los embarques de rolos o chips. El mercado de la celulosa también tuvo un freno abrupto en la demanda y varias plantas en todo el mundo debieron detener su actividad, en algunos casos en forma definitiva. Sin embargo, la planta de celulosa de Botnia en Uruguay mantuvo su producción casi sin cambios respecto a lo planificado. La celulosa que se produce en Uruguay (celulosa de eucalyptus de alta calidad, utilizada para impresos de alta gama), tuvo una demanda más sostenida, particularmente desde el Asia. Además, es una planta más moderna y competitiva (puede trabajar a menores costos) respecto a plantas europeas, por lo que soportó mejor la baja de precios. Esto se ve claramente en las gráficas adjuntas en las que se muestra la producción mensual de celulosa de Botnia y el precio promedio de exportación. La actividad de Botnia se constituyó –por tanto– en un atenuante del impacto de la crisis. Varios productores de rolos y chips, tuvieron la posibilidad de canalizar mercadería a la planta de Fray Bentos, ante la imposibilidad de concretar exportaciones. Esto no solo fue un atenuante para los productores, sino también para las empresas de servicios forestales, en particular los transportistas, que mantuvieron, al menos parcialmente, la actividad. Según el informe sobre el sector forestal publicado en el último anuario de Opypa, elaborado por los Ing. Agr. Carlos Mantero (Director Forestal) y Atilio Ligrone (Jefe de división en dicha dirección), la planta de Botnia pasó de consumir el 46% de la madera con destino industrial en 2008 a un 64% en 2009, lo que se explica en parte por lo mencionado anteriormente. De todos modos, la extracción de madera cayó, por primera vez en varios años. Según el informe de Opypa la extracción de madera cayó 8% en 2009 (un descenso de 800.000 m3, aproximadamente), debido fundamentalmente a la caída en las cosechas destinadas a chipeado y exportación de rolos. Además, hubo una gran acumulación de stocks de madera, con el consecuente efecto financiero sobre las empresas. En los últimos meses, las exportaciones de chips comenzaron a recuperarse en términos de volumen (ver gráfica 3) y los precios alcanzan niveles similares a los del año 2007 (entre 70 y 80 U$S/ton FOB), es decir, valor previos al boom de precios y posterior crisis. Esto permite que se vaya recomponiendo el mercado para la madera exportable, que tiene hoy como referencia un precio de entre 50 y 55 U$S/ton puesta en Montevideo. Así, los stocks se van "digiriendo" y es esperable que, ya entrado 2010, comience a aumentar la actividad de cosecha forestal, que se ha visto casi paralizada en este sector de productores. Otro panorama Mientras el sub-sector de la madera para celulosa muestra el referido escenario de moderada recuperación, en el sub-sector de madera sólida la situación no ha mejorado a pesar de que la crisis global comienza, lentamente, a superarse. La construcción de viviendas (la principal actividad demandante de productos de aserrado y tableros) aún no se afirma en EEUU y Europa, y eso impide que mejore la demanda en estos productos forestales. Si bien el panorama no es el que se vivía hace un año –cuando se detenían los negocios y la construcción caía en picada- lejos se está aún de una normalización. Cabe recordar, además, que la crisis del sector construcción en EEUU comenzó ya en 2007 (de hecho, la especulación inmobiliaria fue uno de los disparadores de la crisis financiera subsiguiente). Por tanto, este rubro –que ocupa centenares de personas y agrega mucho valor a la madera– viene con problemas desde hace más de un ejercicio. Además de un conjunto importante de aserraderos de capitales nacionales, se destacan en este sub-sector las empresas Weyerhaeuser (EEUU) y Urupanel (de capitales chilenos), con sus plantas de producción de tableros contrachapados en Tacuarembó. Estas industrias debieron reducir la producción e incluso detenerla por algunos períodos. Hoy por hoy, siguen enfrentando un mercado restringido, con exportaciones que aún no retoman los niveles previos a la crisis. México se ha constituido en un mercado interesante y –en los últimos meses– también el Reino Unido, compensado parcialmente la caída en la demanda desde EEUU. Las referidas plantas (al igual que la de celulosa de Botnia), tienen la última tecnología en su rubro y son muy competitivas, pero han sido especialmente afectadas porque la construcción es de los rubros que fueron más duramente afectados por la crisis a nivel internacional y la recuperación será lenta. Plantaciones Según el informe de Opypa, las plantaciones forestales en 2009 se habrían mantenido en el eje de las 50.000 hectáreas. La mayor parte de las plantaciones corresponden a empresas que tienen integrada la actividad industrial, y son realizadas en sus propios predios y, en menor medida, en predios de terceros bajo las modalidades de arrendamiento o a través de sus programas de fomento. El informe destaca que una parte importante de las plantaciones en empresas no integradas a la industria fueron proyectos orientados a producir Madera de Calidad, que implica plantaciones con turnos superiores a los 15 años y un mínimo de entre 100 y 450 árboles por hectárea al momento de la cosecha. Los técnicos esperan que esto incremente la masa crítica de madera de calidad disponible para un futuro desarrollo industrial orientado a la transformación mecánica. Perspectivas Pese a las dificultades recientes, el sector forestal seguirá en expansión. Por un lado, a mediano plazo Uruguay contará con una nueva planta de celulosa, que planea instalar la empresa Montes del Plata (el nuevo nombre de la sociedad entre Stora Enso y Arauco). Por otra parte, el incremento en el uso de la biomasa forestal como fuente de energía es una opción que adquirirá cada vez mayor dinamismo. A lo que ya hace Botnia (que vende una potencia fija de 20 MW a UTE), hay que sumar nuevos proyectos que comenzarán a funcionar este año, como el de Bioener, que utilizará los residuos del aserradero de Urufor y ofrecerá una potencia de 12 MW, Weyerhaeuser Productos SA, con una potencia similar, y Liderdat (vinculada a Azucarlito) que también quemará residuos de aserraderos en la zona de Paysandú para producir una potencia de 5 MW. Según el presidente de la Sociedad de Productores Forestales, Gerardo Barrios, la forestación sigue siendo una buena opción para los productores rurales que busquen diversificar su producción y complementar con un rubro que ha crecido notoriamente en los últimos años. "El forestal es un rubro más en el campo y puede complementarse bien con otros", remarcó Barrios en el programa Hora de Cierre (Radio Sarandí).

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