31 de enero de 2010 11:32 AM
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Maíz, el alimento geneticamente modificado más consumido en México

El Gobierno mexicano ha dado luz verde para que puedan consumirse 77 productos obtenidos de organismos genéticamente modificados.

Los permisos recientes de la Secretaría de Salud para que se comercialicen y consuman en el mercado mexicano nuevas variedades de maíz transgénico, suponen la continuidad del respaldo del Estado mexicano, hacia los productos de biotecnología agrícola que han demostrado ser inocuos y seguros para el consumidor, afirmó el director de la organización AgroBioMéxico, Fabrice Salamanca.

El entrevistado refirió que con los nuevos permisos, el Gobierno mexicano ha dado luz verde para que en el país pudieran consumirse 77 productos que son obtenidos de organismos genéticamente (OGM) modificados que se encuentran disponibles en el mercado agroalimentario internacional.

Ya en el caso del mercado mexicano, puntualizó que lo que más se consume de alimentos con origen en OGM, son ocho variedades de maíz amarillo, dado que México importa cada año por lo menos nueve millones de toneladas de este grano, de las que en un 90 por ciento el cereal es transgénico. Estas importaciones se destinan a los consumos de las industrias almidoneras, aceiteras y del sector pecuario (para la producción de carne, leche y huevo).

Hizo mención de que otros productos de OGM que también tienen gran demanda en México, son la soya, la canola que se importan para el sector pecuario y la industria aceitera, además de alfalfa forrajera y algodón. Por cierto, el cultivo transgénico más importante en su siembra en el campo mexicano, hasta el momento es el algodón.   

Falso debate ambientalista

El ejecutivo de AgroBioMéxico (firma de cabildeo y relaciones públicas de varias firmas biotecnológicas) calificó de "un falso debate" el propósito de las organizaciones Greenpeace y la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras (ANEC),  del intento de detener los cultivos experimentales de maíz  transgénico que se tienen en marcha a través de mecanismos judiciales, como los juicios de amparo que se han interpuesto. Recordó que estos permisos fueron otorgados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa); y por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

En este contexto, indicó que se duda de que prospere un amparo que tuvo cabida en un juzgado en materia administrativa de la capital de país; y de que por lo mismo cumplan sus objetivos los cultivos experimentales de maíz transgénico amarillo que se tienen establecidos en pequeños predios ya cultivados de Sonora, Sinaloa, Tamaulipas; y en otra parcelas que se establecerán en fechas cercanas en Chihuahua y la comarca lagunera.

Salamanca trajo a colación que desde 1998 en México se ha tenido un fuerte debate sobre el tema de los alimentos transgénicos que finalmente trajo "el marco legal más exigente del mundo" para la biotecnología agrícola, algo que se comprende porque nuestro país es el sitio de origen del maíz y otras especies vegetales.

Por lo mismo, habló  de que los cultivos experimentales habrán de ser evaluados, tanto por la Sagarpa, como por la Semarnat, en sus resultados de rentabilidad agrícola y de repercusiones ambientales, para tener resultados que luego darán pauta a las plantaciones piloto que serán la última antesala de las siembras de granos transgénicos a escala comercial.  

Si se toma en cuenta que durante once años se ha debatido ampliamente sobre la aplicación de la biotecnología agrícola en México, el ejecutivo de AgrobioMéxico,  considera que ahora se intente detener las investigaciones por la vía judicial. Además, puso de manifiesto que los lugares del Norte del país están los cultivos experimentales, durante 40 años no han registrado siembras de maíces criollos, lo que desalienta argumentos sobre posibles acusaciones de afectación de variedades criollas.

En mismo sentido sentido, adujo que estas siembras experimentales no se ubican en las cercanías de los bancos de germoplasma de maíces criollos, como es el sureste del país, donde se tienen sitios de gran importancia por la concentración de maíces nativos, donde sus productores en gran parte de los casos los utilizan como insumos para sus propias necesidades de alimentación y de la nutrición de su ganado.

PARA SABER

Con los tres permisos recientes del Gobierno federal para la empresa Monsanto, para que ésta pueda comercializar en México tres nuevas variedades de maíz transgénico, se eleva a ocho el número de variedades maíz de organismos genéticamente modificados que pueden consumirse en este país, según lo señala la organización AgroBioMéxico.

El marco legal para la regulación en México de los OGM se publicó  con una ley general en el año 2005; luego vino su reglamento en 2008; y en 2009 el Régimen de Protección al Maíz

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