31 de enero de 2010 15:26 PM
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LA CAMPAÑA FORRAJERA      – MAIZ –

Los lotes de maíz están dejando entre 40 y 50 toneladas de materia verde por hectárea, con picos de 60. Los contratistas forrajeros estiman que podría ensilarse una cifra récord: un millón de hectáreas.

La campaña 2009/10 ya tiene su primera estrella: el silo de maíz. El año pasado, los lotes castigados por la sequía "apenas" dejaban entre 15 y 20 toneladas de materia verde por hectárea. Ahora, dentro del silo se guardan más de 40/45 toneladas (promedio), con maíces que en grano superan con margen los 8.000/10.000 kilos por hectárea. Es una muy buena noticia para los tamberos y ganaderos porque les asegura buenas reservas forrajeras."Es una campaña extraordinaria, es el año del silo", dice Matías Boretto, de la firma Avance Rural (Santa Clara de Buena Vista). "Viene muy bien, la gente está haciendo excelentes reservas en cantidad y calidad, es la mejor campaña que yo ví, con picos de 60 toneladas de materia verde", confirma Daniel Biava, de la Cooperativa Tambera La Argentina (San Antonio), que trabaja en la cuenca lechera desde el 96′. En Colonia Aldao, Fernando Trucco (de la Cooperativa la Bonita) tiene la misma impresión: "Es el mejor año del maíz".En el resto de las provincias sileras, el escenario es similar. Carlos Malaspina, presidente de la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros, le cuenta a Campolitoral que viene de "picar" maíces entrerrianos que dieron hasta 50 toneladas de materia verde. Es que los lotes aprovecharon "en floración", las muy buenas lluvias del final de la primavera y comienzos del verano.Los resultados siguen siendo sorprendentes en el otro método que se usa para calcular cuánto deja un lote: "el silómetro". Se miden los metros de silobolsa que ocupa el maíz que se picó en una hectárea. Las partículas de grano, hojas y tallo están llenando entre 12 y 17 metros del silobag. Es mucha diferencia en comparación con los 6 o 7 metros que se alcanzaron en el 2009, y los 8/10 que se venían logrando de promedio.En la Argentina, la cantidad de hectáreas que se "pican" viene creciendo aceleradamente. Hace diez años "sólo" se ensilaba la mitad (400.000 hectáreas). En el 2009 se "picaron y ensilaron" 880.000 hectáreas. El 85% se hizo con maíz, un 7% con sorgo y el resto con otros cultivos y pasturas, según los datos de la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros. Para esta campaña, las perspectivas son mucho mejores. "No sería una locura que llegáramos al millón de hectáreas", adelanta Malaspina. Si estas cifras se confirman, los productores y contratistas lograrían la mejor campaña silera de la historia.Esta tendencia se relaciona con la intensificación de los planteos lecheros (asediados por las altas tasas de rentabilidad agrícola) y el notable crecimiento de los feedlots (pasaron de manejar 1,5 a 5 millones de cabezas en menos de 8 años). En estos esquemas, el picado de maíz y sorgo -en realidad todo el rubro de forrajes conservados- es un insumo decisivo para la alimentación de los animales.Demanda al límiteA pesar de lo bien que viene la campaña, los contratistas forrajeros anticipan un cuello de botella logístico durante las próximas semanas. El primer problema es que se atrasó la cosecha en el norte de la región pampeana -porque se sembró más tarde por la sequía- y ahora este trabajo se superpone con los lotes del sur de Córdoba, centro y sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires y La Pampa.Además, creció la demanda de "picado". "Nos llama gente que nunca antes lo había hecho", apunta Malaspina. Al oeste de Rafaela, Biava está "picando" con todos sus equipos y también sumo a otros contratistas "amigos" para cumplir "en tiempo y forma" con sus clientes. Los celulares están al rojo vivo en todas las regiones sileras.La otra cara de los rindes excelentes que se están logrando, es que suponen más tiempo de trabajo. "Los lotes se pican más lento y eso a veces suma complicaciones para llegar a todos los clientes", confiesa Boretto.En un año con mucho para ganar, la calidad profesional y el equipamiento que tienen los contratistas es clave. "Es una campaña de alta exigencia para las máquinas y los operadores", asume Malaspina. El problema es que los flojos números de la cosecha anterior dejaron a muchos de los 400 contratistas que hay en el país sin resto para comprar y renovar sus equipos.En relación a los criterios técnicos para "picar" está de moda el corte alto. "Como los maíces están muy altos se pueden aprovechar las partes más digestibles de la planta y ensilar un alimento de excelente calidad", destaca el presidente de la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros.Es lo que había recomendado recientemente el Ing. Agr. Pablo Cattani, especialista en cosecha de forrajes, en una jornada técnica que se realizó en el Establecimiento La Ramada (Llambi Campbell). "Cortar alto es clave para esquivar la parte baja del maíz (tiene mucha agua, que es depresora del consumo, y llena innecesariamente el rumen) y la fibra del esqueleto que no es fácil de procesar para el animal. Son dos componentes de total indigestibilidad", explicó.El manual del picadoAl momento de picar un cultivo se plantea un desafío importante: hay que lograr la medida justa. Las partículas deben ser pequeñas para que se puedan compactar, pero lo suficientemente grandes para proveer al animal de la fibra que se necesita.Los ingenieros Rubén Gregoret y Miriam Gallardo (INTA Rafaela) señalan que el picado del forraje ha evolucionado del picado grueso (mayor de 10 cm) al fino (menor de 10 cm). Recientemente, se impulsó el "doble picado de precisión", con un tamaño teórico de corte de 1 cm. Esta medida guarda relación con la regulación del equipo de picado y no con el de las partículas resultantes.Lo importante es que el tamaño final va a estar afectado tanto por esa regulación como por el contenido de humedad de la planta a ensilar. Además, es importante diferenciar que el "partido" de los granos en el cultivo de maíz o sorgo se realice con el procesador (craker) y no achicando el picado.Gregoret y Gallardo elaboraron una serie de recomendaciones para conversar con el contratista forrajero y tener muy en cuenta al momento de "picar".- Para una buena digestión y utilización de los silajes de maíz o sorgo -con altos rindes de granos- deben estar bien procesados (partidos, aplastados). En la evaluación con el separador de partículas, deben componer al menos un 40% del material de la bandeja inferior (partículas más pequeñas).- Si el cultivo se ha cosechado en estado óptimo de humedad, los granos que se encuentran en estado pastoso y están blandos se "procesan" naturalmente en el momento del picado. Cuando, por razones operativas, se tienen que picar cultivos pasados, con granos secos y duros, no hay otra opción que utilizar el craker.- En los casos de forrajes sobre-maduros y muy secos la disminución del tamaño del picado por el uso del craker tiene la ventaja de propiciar luego una buena compactación.- Si el forraje está muy pasado, se recomienda además cosechar el material a una mayor altura, cortando a 40 cm por encima del suelo. Esto evitará llevar al silo abundante cantidad de fibra indigerible.- Si el forraje está muy húmedo (inmaduro) serán necesarias unas horas previas de oreo con mucho control de duración para no "pasarse de materia seca".Con estas recomendaciones, y los rindes históricos que están logrando los lotes, si la logística no complica, los productores tienen la mesa servida para guardarse e ir racionando una muy buena picada. 
los lotes aprovecharon "en floración", las muy buenas lluvias del final de la primavera y comienzos del verano.  Bien rendidor. Con el maíz que se ensila en una hectárea se llena entre 12 y 17 metros del silobag. Es un 30 o un 40% más que el promedio."Como los maíces están muy altos se pueden aprovechar las partes más digestibles de la planta y ensilar un alimento de excelente calidad", destaca Carlos Malaspina.  A punto caramelo. La línea de leche en la mitad indica el mejor momento para picar.880.000Es la cantidad de hectáreas que se picaron y ensilaron la campaña pasada. Se estima que este año se podría superar el millón de hectáreas.90%.Es el porcentaje de cosecha que está mecanizado.46%Es la cantidad de silo que se usa para producir leche (367.000 hectáreas).54%Es el porcentaje de silo que se utiliza para la intensificación ganadera (425.000 hectáreas). fuente : Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros.  Cuello de botella. Carlos Malaspina, presidente de la cámara que reúne a los contratistas, anticipa dificultades logísticas por la fuerte demanda de trabajo./// en relación Sorgo y alfalfa  El mercado de silaje en la Argentina  Los contratistas y productores también anticipan una muy buena campaña de sorgo granífero y forrajero. La cosecha debería comenzar a partir de la segunda semana de febrero. En Santa Clara de Buena Vista, Boretto cuenta que se duplicó el área sembrada y que el cultivo está evolucionando bien.Con la alfalfa, el escenario es diferente. Esta pastura no "aguanta" bien los excesos hídricos. Por eso se perdieron los lotes que se "encharcaron". "Incluso en los casos que pudimos hacer rollos no quedaron de buena calidad", reconoce Trucco.Es un problema relevante, porque en los tambos de la cuenca lechera santafesina esta pastura ocupa el rol protagónico en la dieta de los rodeos lecheros. ¿Cuántos lotes se perdieron? En San Jerónimo Norte, Franck y las Tunas, cerca de la mitad. Trucco asegura que lo mismo pasó en los campos cercanos a Colonia Aldao. Y Bilbao tiene un diagnóstico parecido para los campos al oeste de Rafaela.

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