29 de abril de 2012 19:26 PM
Imprimir

La “crisis del sistema” y el modelo forestal imperante en Chile

CHILE :M Columna de opinión de Jaime Zamorano Cruz, socio de la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN).

Durante los últimos años hemos sido testigos y partícipes de una serie de manifestaciones sociales como la de los “Pingüinos” (2006), Punta Arenas, Calama, Aysén, Patagonia Sin Represas y el Movimiento Estudiantil (2011), entre otros. Estos, sin duda, han ido masificándose y acaparando el interés de la ciudadanía en nuestro país e incluso de la comunidad internacional.

Junto a lo anterior, una serie de hechos, estudios y encuestas dan cuenta de un problema que a esta altura se puede catalogar de mundial: la “Crisis del Sistema”. Esto, referido a los cuestionamientos que existen al sistema de democracia representativa y sistema económico predominante, el neoliberalismo, impuesto a la fuerza en muchos países de Latinoamérica.

Chile no escapa a esta realidad mundial y las consecuencias en nuestro país son evidentes. La exclusión, injusticia, inequidad y desigualdad (ver informes OCDE o CEPAL por ejemplo), son algunos de los temas que se han ido socializando cada vez con mayor fuerza. Esto ha llevado a que surjan diversos movimientos sociales que levantan la voz cada vez con más fuerza y decisión, entendiendo a su vez que la capacidad organizativa, articulación, generación de crítica, debate, empoderamiento social, y elaboración de propuestas, es lo que les permitirá lograr las reivindicaciones demandadas.

El sector forestal no es ajeno a este escenario. Con un modelo de desarrollo implementado ya por cerca de 40 años, sus resultados son evidentes y con réplicas en otras áreas de producción y del quehacer nacional. Sus impactos negativos ambientales, sociales y económicos son innegables. De esta manera, en un país que comienza a exigir igualdad y justicia social, se hace cada vez más necesario un replanteamiento y cambio radical al modelo forestal para estar en sintonía con la ciudadanía. Sin embargo, esto parece que no es entendido o es omitido por nuestras autoridades.

Los cambios planteados y plasmados por la AIFBN en el libro “Hacia un Nuevo Modelo Forestal” adquieren cada vez mayor relevancia en esta búsqueda de un modelo más justo y equitativo. No es posible que un país que cuenta con gran e invaluable cantidad de recursos naturales no le otorgue la importancia que éstos se merecen. Una nación que cuenta con un sector que conforma el segundo en importancia para la economía nacional, no puede estar cimentado en la irracionalidad, la depredación y la precarización social para su funcionamiento. Esto último, avalado de manera descarada por cada uno de los gobiernos de turno post-dictadura.

Por estas razones, y muchas más que se podrían enumerar en una larga lista, es que se hace imprescindible que los poderes Ejecutivo y Legislativo den la importancia que se merece el sector forestal, creando una subsecretaria forestal, con asignación de recursos económicos acorde, que permita efectivamente corregir los graves problemas que el actual modelo forestal ha evidenciado. Para esto resulta fundamental una reforma institucional que sitúe al sector forestal en el lugar que los nuevos tiempos exigen, a través de la creación de una subsecretaria forestal. Junto a lo anterior, se hace necesaria la redacción un Proyecto de Ley Servicio Nacional Forestal que cuente con la participación efectiva de los distintos actores involucrados. En la misma línea de acción, se debe continuar socializando el diagnóstico y las propuestas que contiene el libro de la AIFBN, fomentando la organización y empoderamiento de la población respecto a esta temática.

También se debe exigir y emplazar al oficialismo a que redacte un proyecto de ley en donde:

1° Se considere la participación ciudadana y de distintos actores sociales involucrados de manera vinculante;

2° No prime el generar proyectos de manera irresponsable, solo por intentar llenar la carpeta de trabajo del Presidente para rendir cuentas a la nación;

3° Se aborde de manera urgente la distribución de la riqueza vinculada al sector forestal, poniendo como centralidad la equidad en la asignación de recursos (hoy la industria concentra la mayor parte de la asignación de recursos);

4° Que se dote de herramientas eficientes y efectivas al nuevo Servicio Nacional Forestal para trabajar en prevención, fiscalización, restauración, conservación, preservación y reducción de los impactos ambientales y sociales negativos.

Del mismo modo se torna relevante la discusión del denominado DL 702 de fomento forestal, teniendo en cuenta que el DL 701 es la base del modelo implementado hasta la fecha. Así, se debe elaborar una propuesta contundente, que permita avanzar en esta necesaria e irrenunciable responsabilidad que como organización tenemos, para corregir de manera profunda el modelo forestal, asegurar la proyección del sector forestal chileno, en el mediano y largo plazo, de manera sustentable y con responsabilidad social. Asimismo, se debe transformar en un aporte a la conservación y recuperación, como proceso ecológico, del agua y el suelo, dándole un enfoque prioritario a las especies nativas, relegadas por años en nuestro país. En el ámbito socioeconómico se debe beneficiar fundamentalmente a pequeños y medianos propietarios, como una forma de subsanar los problemas de inequidad y saldar la deuda pendiente que el estado chileno tiene con ellos.

Finalmente, se hace insoslayable invitar a cada miembro de la AIFBN a involucrarse, cada uno desde su trinchera o territorio de acción, colaborando en esta línea de trabajo, como también invitar a quienes compartan la misión y los objetivos que la Agrupación se ha planteado desde su creación. Como profesionales debemos estar a la altura de las exigencias y requerimiento que la ciudadanía demanda, aportando a la reinvención social con miras a un futuro más humano, solidario y armónico con el medio ambiente.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *