7 de noviembre de 2009 04:46 AM
Imprimir

Ganado argentino, en época de vacas flacas

José Triviño observa a un grupo recién llegado de terneros que corren y juegan en un corral de hacienda, preocupado por el futuro de un negocio que se ve jaqueado tras años de bonanza en Argentina.

Luego de casi una década de expansión, los complejos para engorde de ganado (feedlots), como el de Triviño, se encuentran en crisis por la suspensión de los subsidios oficiales en un mercado de carne controlado por el gobierno, lo que amenaza a la producción de cortes vacunos del país. A inicios de año, Santa María, el feedlot de Triviño -ubicado en Magdalena, 100 kilómetros al sur de la ciudad de Buenos Aires-, alojaba unos 8,000 animales, pero en la actualidad la población ronda las 5,000 cabezas. "Estamos esperando (el pago de los subsidios), pero, mientras tanto, nuestra actividad está en baja, yendo a cero. Si no me pagan, en enero me quedo con 2,000 animales y en marzo me quedo fuera del negocio”, dijo Triviño. Argentina es reconocida internacionalmente por sus cortes de carne y la imagen de gauchos arreando tropas de ganado para el pastoreo es una de las postales más asociadas con las fértiles llanuras pampeanas. No obstante, en los últimos años la actividad ganadera tuvo que trasladarse a provincias periféricas o corrales de alimentación debido a la expansión vertiginosa de la soja, el cultivo argentino estrella de la última década gracias a sus elevadas tasas de ganancia. Los argentinos son los principales consumidores de carne del mundo y actualmente comen un promedio de 73.2 kilogramos del alimento por año, pero el país también es uno de los principales exportadores globales de cortes bovinos, lo que habitualmente genera disputas por la escasez de oferta. La crisis del sector llevó a muchos ganaderos a vender sus animales y dedicarse a la agricultura, elevando la producción de carne de los últimos años pero poniendo en riesgo las existencias futuras por los altos índices de faena de hembras. Según la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), en el 2009 los establecimientos de engorde producirían entre 4.5 millones y 5 millones de animales para faena, muy por encima de los 1.5 millones del 2001 y casi la mitad del total de bovinos faenados en el país. Sin embargo, "la actividad en su conjunto tiene costos que fueron subiendo y la hacienda en pie bajó 10% su valor. Eso hace necesario que las compensaciones lleguen en tiempo y en forma", dijo Juan Carlos Eiras, presidente de la Cámara Argentina de Feedlot. Sin el subsidio de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), hoy en día los feedlots están perdiendo cerca de 150 pesos (39.4 dólares) por cada animal que engordan. "La suspensión de los subsidios nos agarró de sorpresa. Tenemos mucho endeudamiento, el feedlot es rentable sólo si hay compensaciones", dijo Triviño. Esta semana la ONCCA anunció la reanudación del pago de subsidios a productores de leche y de ganado, y a molinos de harina de trigo, que también habían sido paralizados. Pero "los productores temen que los subsidios no vuelvan", señaló a Reuters Ignacio Iriarte, consultor ganadero, que agregó que en el largo plazo la actividad podría quedar concentrada en empresas de mayor escala ya ligadas a otras etapas de producción de carne

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *