6 de febrero de 2010 07:57 AM
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GANADERIA: EL CAMINO DE LA RENTABILIDAD

En plena Cuenca del Salado, Mariano Méndez multiplicó la producción de carne apoyado en la sanidad

El fuerte avance manifestado por la agricultura en nuestro país llevó a que la ganadería de cría sea desplazada hacia zonas marginales, razón por la cual los productores debieron incorporar a su vocabulario una palabra clave, en su búsqueda por mantener la viabilidad del negocio: la eficiencia.

Y este es el caso de Mariano José Méndez, gerente de Santo Tomás, empresa familiar que ha sido explotada por más de 150 años por la descendencia de don Francisco Chas y cuyas 3.000 hectáreas están ubicadas en el partido de General Belgrano, provincia de Buenos Aires.

"Con buen criterio y basados en los consejos de nuestros asesores logramos pasar de 850 a 1.640 vacas entoradas, incrementar nuestra producción de carne de 70 a 160 kg/ha y sostener un 90% de preñez en los últimos 20 años", afirmó.

Los resultados son contundentes y dan cuenta de la predisposición evidenciada en cuanto "a la posibilidad de incorporar tecnologías e implementar un manejo más efectivo en nuestro rodeo de cría", agregó.

Es que más allá de haber sido pionero en el entore de 15 meses e incorporar maíces diferidos y promociones de rye grass a sus pasturas, Méndez destaca la base sanitaria de sus animales, a partir de la cual se han podido lograr las mejoras productivas mencionadas.

"El plan sanitario se determinó contemplando el costo beneficio de su aplicación y las implicancias de las enfermedades de la zona, las cuales en la Cuenca del Salado no permiten superar el 70% de destete, mientras que en este campo el promedio anual es del 81%, explicó el médico veterinario Juan Manuel Escapil.

Más allá de la lógica cobertura frente a Fiebre Aftosa y Brucelosis, en Santo Tomás se realiza un fuerte hincapié en aquellos problemas que pueden perjudicar la producción (Ver Pérdidas ligadas.).

"Es por esto que prestamos una especial atención en las enfermedades reproductivas, evitando también problemas de Leptospirosis, Neumonía, Queratoconjuntivitis, Carbunclo Bacteriano y las clostridiales, a lo que se suma un correcto manejo antiparasitario y la administración de cobre a las categorías que corresponda", agregó Escapil.

"La inversión que realizamos en estas cuestiones es de solo $19 por vaca al año y representa un seguro frente a todas las estrategias que nos planteamos a futuro. En nuestro campo rara vez se habla de mortandad y son muy pocas las pérdidas que sufrimos entre los tactos y las pariciones", explicó Méndez.

Tal es la importancia que en Santo Tomás se le otorga a la sanidad de los animales que inclusive en épocas de crisis (como la evidenciada en la seca de 2009), se mantuvo la inversión.

"Esta fue una de las claves para sostener nuestros niveles de preñez", comentó el veterinario Escapil.

"Si bien, por razones obvias, se redujo la producción de kilos por hectárea, pudimos arrancar el 2010 con una buena cantidad de terneros. Fue clave no bajar la guardia", agregó Méndez.

Otra de las virtudes del productor ganadero ha sido sin dudas la de haber podido conformar un equipo de trabajo del cual participan, además, el ingeniero agrónomo Mariano Méndez (h); el encargado del establecimiento, Juan Emilio Andisco, y el asesor del CREA Castelli-Belgrano, Diego Raimondi, sobre quien no faltaron elogios.

"La necesidad de ser cada vez más eficientes surge precisamente del grupo. Ellos nos evalúan constantemente y nos hacen ver la importancia de estar al tanto de los últimos avances en productividad animal", resaltaron a dúo nuestros entrevistados.

El año recién comienza y las expectativas para el empresa son buenas en base a los mejores precios que se han pagado recientemente tanto en el Mercado de Liniers como en los distintos remates feria, razón por la cual Méndez apunta a profundizar la prevención de cualquier inconveniente en la producción de terneros.

"Es por esto que en febrero comenzaremos a realizar los tactos, con el objetivo de anticipar correctamente la cabeza de la parición. Si es como sospechamos, tendremos arriba de un 90% de preñeces en un servicio de 60 días" explicó.

A esto se sumarán las primeras tareas sanitarias a fondo, las cuales incluirán trabajos en los terneros de destetes, en los cuales "se aplicará la última (tercera) dosis de mancha y de neumonía y queratoconjuntivitis", agregó Escapil.

Ya en el caso de las vacas, se completará el tratamiento con una dosis de cobre y una adicional de la vacuna reproductiva al momento del tacto. "Con los antiparasitarios comenzaremos en marzo y continuaremos en base a lo que los estudios de materia fecal nos indiquen", explicó el médico veterinario.

El profesional destacó que estas medidas están concensuadas también con un campo que la empresa posee en el sudeste de Córdoba, donde se realiza la invernada de la totalidad de los machos.

La tarea no es sencilla y la competencia es ardua, pero desde Santo Tomás son optimistas en cuanto al desarrollo de su negocio, siempre destacando el sentido común de sus acciones, el potencial de su rodeo y la correcta implementación de tecnologías de bajo costo, como lo es, sin duda, la sanidad.2 millones de terneros

Con el objetivo de brindar una solución a la creciente demanda interna y externa de carne vacuna, la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios ha presentado una propuesta a partir de la cual el país podría aumentar su producción de terneros.

En este sentido, el Plan Sanitario Productivo de CAPROVE promueve la implementación de herramientas sanitarias para controlar las patologías que afectan la reproducción de los animales, desde la concepción al parto, diminuyendo la mortalidad neonatal y permitiendo una mayor cantidad de terneros destetados.

Para ello, desde la Cámara se propone pasar de los $9.40 que, en promedio, el sector ganadero nacional invirtió en sanidad, a $15.

Así, manteniendo el mismo stock de madres, se incrementaría el porcentaje de parición, se evitarían pérdidas neonatales y se lograría un aumento de la tasa de extracción de 4 puntos (del 25 al 29%), que se comenzaría a comercializar en tres años.

Por otra parte la propuesta apunta, con la genética actual y los mismos niveles nutricionales, a aumentar 10 puntos el índice de destete (pasar del 60% de 2008 al 70%), controlando enfermedades a través de una correcta implementación de planes sanitarios productivos, y por consecuencia, producir los 2.000.000 de terneros más necesarios para cubrir la creciente demanda interna y externa de carne.

Será clave para que esta iniciativa alcance los resultados esperados que los médicos veterinarios logren una cada vez mayor participación en el manejo de los distintos rodeos.

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