7 de febrero de 2010 18:38 PM
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Menos cabezas, pero con más kilos

A partir de la caída en el número de terneros, la producción de carne rondaría los 2,5 millones de toneladas, lejos de los 3,4 millones de 2009. Al cambiar la composición de la faena es probable que crezca el peso por cabeza sacrificada.

Con destetes por varios años consecutivos superiores a los 15 millones de terneros, fue también posible mantener faenas de equilibrio del orden de las 14 millones de cabezas. Habida cuenta que a la hora de hacer un balance de existencias riguroso, hay que computar entre lo que extraemos del stock no sólo lo faenado, sino también lo que se muere en el campo. Si estamos estimando que este próximo otoño el destete se ubicaría en 12 millones de terneros (3,3 millones menor que hace dos años), y descontamos además una mortandad anual del orden de los 800 mil animales adultos, la faena de equilibrio no podría superar, para no afectar el stock inicial, los 11,2 millones de cabezas anuales. Esta faena, combinada con un peso medio de 220 kilos, permitiría disponer de 2,46 millones de toneladas anuales, contra los 3,40 millones de toneladas del 2009 y contra los 3,1 millones del período 2005-2008. Esta reducida oferta de carne de equilibrio podía estirarse a los 2,5 millones de toneladas si el peso medio se elevara a los 225 kilos por media res, como consecuencia de una menor presencia en la faena de vacas conserva y manufactura, y de un mayor porcentaje de novillos y novillitos.Más kilosAl cambiar la composición de la faena (menos vacas, menos animales livianos) y al agregárseles más kilos a todos los animales, a favor de la baja carga de los campos, de los muchos mejores precios de la hacienda, de la excelente relación carne/grano, y de los altos costos de la reposición, es muy probable que el peso medio por animal faenado crezca hasta recuperar los niveles previos a la intervención oficial en el mercado en el 2006; antes de que la administración K desplegara todos sus esfuerzos para elevar el peso de faena, que era entonces de 226 kilos y hoy es de sólo 215. El peso medio de la retención es 10-15 kilos más alto que el peso medio de la liquidación.Así, el incremento previsto en el peso medio, por la misma naturaleza del ciclo ganadero, puede moderar en algo la caída prevista en la faena y en la oferta de carne para los próximos años. Pero todo puede complicarse si se desencadena una fase de retención del ciclo ganadero, tal como la conocimos entre 1999 y el 2005, que permitió incrementar el stock ganadero a razón de un millón de cabezas por año. De afirmarse un proceso de retención moderado, a razón de un millón de animales al año (casi todo terneras y vaquillonas), esta cantidad deberá sustraerse de la faena, llevando la extracción de los 11,2 millones que calculamos previamente, a sólo 10,2 millones de cabezas anuales, con una producción de 2,25 millones de toneladas. Es muy probable que el peso medio por animal faenado crezca hasta recuperar los niveles previos a la intervención oficial. /// en relación EscenarioEl escenario al que estamos asistiendo es estacional, en alguna medida, pero se parece mucho desde el punto de vista de la oferta al que vamos a tener durante por lo menos dos años, sobre todo si pariciones muy malas se combinan con la intención de miles de ganaderos (estimulados por los precios) de recomponer sus rodeos.

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