8 de febrero de 2010 07:16 AM
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Autorizados dos fungicidas contra el hongo del caqui

La Mycosphaerella navae ha arruinado las dos últimas campañas de caqui, se recomienda a los agricultores eliminar ahora la hojarasca caída para frenar su expansión.

AVA-ASAJA destaca la diligencia mos­trada por el Mi­nis­­terio de Medio Ambiente y Me­dio Rural (MARM) a la hora de autorizar excepcio­nal­mente el uso de dos fungicidas claves para lu­char preventi­va­men­te con­tra la Mycosphaerella na­vae. Tras irrumpir virulentamente en 2008, el hongo ha arrui­na­do las dos últimas tem­po­ra­das del caqui, que ha venido sufriendo caí­­das masivas de fru­tos por esta causa. En la última cam­paña, la 2009/2010, más de 40.000 toneladas de caquis se echa­ron a perder a con­se­cuencia de este nuevo patógeno. “Se ha tardado más de dos años en reaccionar frente a esta enfermedad, en realizar las investigaciones y proponer tra­ta­mien­tos y las pérdidas han si­do multimillonarias pero lo cierto es que, en cuanto se han de­­te­ctado los fitosanitarios vá­li­dos para frenar su expansión, la Administración se ha puesto las pilas”, reconoce el pre­si­den­te de esta organización agraria, Cristóbal Aguado.

La resolución emitida por el departamento de Elena Espinosa permitirá el uso de dos de las tres sustancias activas que hace meses recomendó el centro de re­fe­ren­­cia de este cultivo, el Instituto Agroforestal del Mediterráneo y que la Conselleria de Agricultura reclamó que se autorizasen. Se trata del Piraclostrobin y el Man­co­ceb, los dos productos que más efi­­caces se han mostrado en la prevención de este hongo. Así las cosas, los productores po­d­rán realizar tratamientos con estos dos fito­sa­nitarios durante la próxima primavera, sin te­ner problema alguno de residuos por ello. La conselleria ultima ahora un pro­tocolo para con­cre­tar las fechas y los modos más oportunos en la aplicación de sendos formulados y será también la Administración autonómica la que se encargue de controlar, coordinar y difundir es­te programa. A priori y según la citada re­so­lución ministerial se tendrán que rea­lizar en pri­ma­vera un máximo de dos aplicaciones, espaciadas al menos 15 días y con un pla­zo de se­gu­ridad de 100. “Ojalá el Gobierno actúe con la misma celeridad en el futuro, cuando co­mien­ce a aplicarse la nueva regulación europea y se reduzcan aún más el número de fi­to­sa­ni­tarios permitidos, especialmente para cultivos ‘menores’, como el caqui pero tam­bién para otras muchas hortalizas cuya viabilidad está amenazada”, advierte Aguado.

La Mycosphaerella navae se detecta por la aparición de manchas foliares de color marrón. Las hojas afectadas toman un color amarillento y finalmente caen al suelo, como también lo hacen de forma masiva los frutos. A estas alturas del ciclo, antes de realizar los tratamientos de primavera, se recomienda a los agricultores que eliminen con quemas o ‘rotovatando’ las tierras la hojarasca que ahora se acumula en el campo, pero también en los lindes, caminos, acequias e incluso parcelas colindantes. Sólo así se podrá rebajar el nivel de inóculo del hongo

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