9 de febrero de 2010 12:23 PM
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Prevén caída del precio del "yuyito" y un potencial impacto en el valor del dólar

Por la producción mundial récord de soja, expertos proyectan cotizaciones a la baja y encienden una luz de alerta. Así, no descartan que, para hacer "rendir" más los dólares que ingresen en concepto de retenciones, al billete verde le den un "empujoncito" extra.

La "sojización" del comercio exterior argentino hasta niveles récord es motivo de alivio para la administración kirchnerista.  
Sucede que, con el frente fiscal que avanza bastante debilitado, a partir de un nivel de gastos que –estiman los analistas- mostrará otro año más una tasa de crecimiento mayor que la de los ingresos, cada poroto de soja para exportación significará un poco más de aire para las cuentas públicas.

Así, de ser el "enemigo público" número uno del Gobierno, pasó a ser una de las patas fundamentales para sostener el esquema fiscal.

Sin embargo, la Argentina no está sola: tiene un vecino, Brasil, que si bien se convirtió en un actor fundamental para la recuperación de la industria argentina –principalmente por el impacto positivo en el sector automotor-, también es fuente de malas noticias.

Pocos días atrás, la firma de análisis del mercado granario Agroconsult corrigió sus pronósticos al alza de la cosecha brasileña y ahora estima que la misma se incrementará un 16% en relación a la anterior y totalizará casi 66 millones de toneladas.

Considerando que la Argentina se debate entre las 52 y 54 millones de toneladas y que Paraguay, por su parte, aportaría unas 7 millones, el Mercosur podría alcanzar una "supercosecha" de soja superior a las 120 millones de toneladas. Esto sin contar también la campaña récord que esperan los EE.UU.

En este contexto, la enorme oferta de la oleaginosa se convirtió en una fuente de preocupación para el Gobierno, dado que los especialistas del sector asocian los grandes volúmenes con una caída indefectible de las cotizaciones de las commodities agrícolas.

En diálogo con iProfesional.com, César Gagliardo, presidente de la corredora de granos Artegran, sostuvo que "los países del Mercosur están proyectando cosechas récord. Todo indica que va a haber un nivel de producción muy importante. En este contexto, lo único que puede realmente mantener a los precios en niveles aceptables es que la demanda se mantenga activa".

"Hay que ver cómo se comporta el dólar y qué nivel de presiones le pone el Gobierno de EE.UU. a los fondos especulativos, pero lo cierto es que el secreto, antes que nada, está en cuánta soja le comprará China al resto del mundo durante este año", explicó.

Al respecto, agregó que "con los niveles de producción que esperamos, si en algún momento se frenan las importaciones del gigante asiático, como prevén algunos analistas internacionales a raíz del fuerte nivel de stock, esto puede impactar negativamente en los precios".

La "cuentita" del Gobierno
Para conocer un poco el rol que juega la soja en las cuentas del Estado Nacional, basta saber que, según cálculos de la consultora Agritrend, el "yuyito" este año explicaría casi 9 de cada 10 dólares que ingresen por retenciones al agro.

En un análisis más global, analizando el Presupuesto 2010, se destaca que el Poder Ejecutivo espera recaudar por derechos de exportación más de $43.000 millones. Esto equivale, nada más y nada menos, que al 70% de los ingresos proyectados por Impuesto a las Ganancias.

De ese total, consultoras como la del Estudio Bein prevén que unos u$s6.900 millones provendrán del "yuyito".

Para alcanzar la meta fijada por el Presupuesto, el consenso entre los especialistas estipula que el precio internacional de la soja debería ubicarse, en promedio, a u$s350 la tonelada.

Con las últimas ruedas positivas registradas en Chicago, el valor actual de la oleaginosa comenzó a acercarse a esos niveles. De hecho, este lunes se ubicó en los u$s341 la tonelada.
 
Considerando el promedio de los valores a futuro en el mercado de referencia –influenciado por lo que los expertos llaman "posiciones técnicas"-, y teniendo en cuenta el resto de las commodities agrícolas y sus subproductos, la proyección hacia fin de año marca que el Gobierno recibiría, en concepto de derechos de exportación, u$s6.700 millones, es decir, u$s200 millones menos que lo que, según los expertos, marca implícitamente el Presupuesto 2010.

Sin embargo, para los expertos es muy improbable que, con el avance del año, los valores de la oleaginosa se mantengan en esos niveles. Por el contrario, todos apuestan a una baja.

Para Gagliardo, aún con una demanda activa, "podremos ver hacia abril, cuando entre la soja brasileña y comience a llegar la argentina, una cotización cercana a los u$s310", mientras que el nivel promedio podría ubicarse en u$s320.

Estos u$s30 menos que los proyectados en las cuentas del Gobierno, considerando un impacto similar en el resto de las commodities y de los subproductos, tales como harinas y aceites, a fin de año le reportarían al Gobierno unos u$s6.200 millones en concepto de retenciones, es decir, u$s700 millones menos que el proyectado durante 2009, cuando la administración calculó el Presupuesto.

Esto, a un tipo de cambio promedio de $4 a $4,10, lleva a que las arcas del Estado se pierdan de recaudar hasta $2.870 millones, equivalente al 70% de lo que espera recibir en concepto de Bienes Personales.

En la misma línea, Gustavo López, director de Agritrend también consideró factible una soja a u$s320.

"El precio depende de muchos factores y gran parte de ellos son bajistas: la superoferta mundial, la posibilidad de que China no cumpla los contratos con EE.UU. lo que podría deprimir los valores. A esto se suma el dólar, dado que si se revalúa, encarece las cotizaciones de los subproductos y esto generaría menos importaciones", explicó.

Según López, las cotizaciones de la soja únicamente mejorarán hacia fines de año.

Sucede que "la relación entre el precio de la soja y el del maíz estaba en 3 a 1 a mediados de 2009. Sin embargo, para noviembre, en Chicago, se prevé una relación cercana a 2 a 1 y cuando se llega a estos niveles, el productor deja la oleaginosa y se vuelca al cereal. Por lo tanto, si se mantiene esta relación, el mercado proyectará una caída del área sembrada en EE.UU. de la oleaginosa y esto generará un impacto positivo en los precios hacia el final del 2010, lo que a su vez beneficiará a los embarques que haga la Argentina en ese período".

Sin embargo, el grueso de la oleaginosa, ya habría salido por la puerta grande con menores precios, lo que significa, menores ingresos por retenciones.

Su impacto en las cuentas
La necesidad de efectivo por parte de la administración K no es noticia. Mientras se define el futuro del Fondo del Bicentenario, el Gobierno ya está con la calculadora en la mano para saber qué tan holgado será su camino en este 2010.

Sucede que la tasa de crecimiento del gasto, según los especialistas, continuará creciendo bastante por encima de la de los ingresos, aun con la mejora estimada de la recaudación.

Al respecto, de acuerdo a las estimaciones de Prefinex, el gasto, que creció a una tasa del 30% durante 2009, este año se incrementaría un 24%, hasta los $297.000 millones.

Como contrapartida, los ingresos pasarían de mostrar una tasa del 13% -como sucedió el año pasado, por la crisis y la baja producción agrícola-, a una del 16% para este año, con lo cual, el Estado recaudaría unos $50.000 millones más.

En este contexto, Nicolás Bridger, economista de Prefinex aseguró que, "de mantenerse el precio actual de la soja, el panorama no es para nada preocupante. El problema si cuando comience a venderse al soja nueva la soja está un 10% o más por debajo".

La "delgada línea roja" para el especialista se cruzaría si la cotización perfora el piso de los u$s320 la tonelada.

Al respecto, explicó que "como es difícil que pueda lograrse una desaceleración forzada del gasto, el Gobierno tendrá que buscar otras herramientas para evitar mayores problemas en el frente fiscal".

Así, Bridger consideró que "una de las pocas variables que no es independiente del valor de las commodities es el precio del dólar".

Desde la consultora estiman un billete verde a fin de año a $4,30, pero, según el experto, si el complejo oleaginoso pierde un 10% promedio en el año, esto podría llevar a una devaluación extra del 5 por ciento.

"Que el Gobierno devalúe un poco más de la meta que estimamos por la caída de la soja no es para nada descabellado porque van a buscar compensar ese menor ingreso de divisas haciendo rendir más los pesos. Por eso, la primera variable de ajuste será tocar hacia arriba el tipo de cambio y después recién evaluarán otras alternativas", destacó.

Bridger se mostró escéptico a que un yuyito barato repercuta en una mayor carga impositiva, dado que "está en niveles récord y subir impuestos requiere de un consenso en el Congreso que hoy al Gobierno le es muy difícil obtenerlo".

En la vereda de enfrente, Marina Dal Poggetto, economista del Estudio Bein, se mostró contraria a que una soja por debajo de los u$s320 pueda comprometer la hoja de ruta del dólar, aun teniendo en cuenta que con el nivel de gastos creciendo a una mayor tasa que los ingresos, "la situación fiscal va a tender a agravarse".

"Nuestra estimación es que las retenciones, como mínimo, van a crecer un 40% durante 2010. Siempre hay un precio de la soja que al Gobierno lo va a poner en problemas, pero con el nivel esperado de la recaudación, tienen buenos amortiguadores", destacó.

Es así como para la experta "se va a esperar una devaluación, pero no para mejorar los recursos fiscales", sino para tratar de sostener la ecuación económica y que distintos sectores no pierdan competitividad.

Además, aclaró que el tipo de cambio "es e único ancla con el que cuenta el Gobierno para contener la inflación".


Juan Diego Wasilevsky

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