17 de junio de 2012 19:57 PM
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Mal de patas en conejos

El mal de patas conocido también como”herida de patas”, “necrosis plantar” o “afeccion podal”, es un traumatismo que surge en la planta del pie de los conejos reproductores como consecuencia del apoyo sobre la malla de las jaulas. Este problema  se puede ver mayormente en las patas traseras, aunque en algunos casos se pueden también […]
El mal de patas conocido también como”herida de patas”, “necrosis plantar” o “afeccion podal”, es un traumatismo que surge en la planta del pie de los conejos reproductores como consecuencia del apoyo sobre la malla de las jaulas. Este problema  se puede ver mayormente en las patas traseras, aunque en algunos casos se pueden también presentar en las patas delanteras. En esta entrada veremos las causas mas comunes, su tratamiento, consecuencias y algunas formas de manejo para actuar contra este problema.
Archivo propio. Conejo con una grave afección podal.
Se puede notar el material purulento
La incidencia del mal de patas depende en parte de la raza del conejo. Las razas más resistentes son la Nueva Zelanda y California. Remontándonos a la historia,  a principios del siglo XX estas dos razas surgieron junto con las jaulas de malla electrosoldada en U.S.A., por lo que son razas adaptadas a las jaulas. En cambio, razas como la Rex o Leonado de Borgoña, cuya aparición fue muy anterior a la del Nueva Zelanda o California, siempre estuvieron adaptadas a las jaulas de madera o a la crianza en piso. Cuando las jaulas de malla electrosoldada aparecieron estas razas comenzaron a presentar este problema y fueron dejadas a un lado. El tipo de malla también es un factor que incide en las afecciones podales. Si la malla es galvanizada una malla de 3/4 de pulgada (espacios amplios) permite que las heces caigan sin problema de atascamiento, pero favorecen las heridas de patas. En cambio, la malla de 3/8  (espacios más pequeños) es mejor para evitar las heridas de patas, pero se atascan las heces. Por otro lado, la ausencia de pelaje en la superficie plantar y la obesidad son también causantes de las heridas de patas, debido a que hay una mayor fuerza de apoyo. Por tanto, la raza, el tipo de malla, la obesidad y la cantidad de pelaje en la pata inciden en el “mal de patas”
Haciendo uso de productos anti-inflamatorios, violeta de genciana y antibióticos es posible curar las afecciones podales. Si la inflamación es notoria en la pata  (enrojecimiento, calentura) mas no hay herida, bastaría con usar una pomada anti-inflamatoria diariamente para bajar la inflamación. En mi experiencia, utilicé el UBRESAN que es usado en vacas para tratar la mastitis. Cuando la herida es notoria y hay presencia de material purulento, además del anti-inflamatorio sugeriría utilizar un producto que permita cicatrizar la herida, la violenta de genciana funciona bien con esto. Quizá algún veterinario pueda comentar y sugerir algún antibiótico para estos casos cuando la herida contiene pus. Es de mucha importancia colocar un reposa patas al conejo que padezca de este problema, estos pueden ser una simple tabla de madera o mejor aun de plástico. En resumen, para tratar las heridas de patas sugiero utilizar un anti-inflamatorio, un productor que permita cicatrizar, antibiótico y lo más indispensable, un reposa patas.
Archivo propio. Conejo reposando sobre un reposa patas
Las consecuencias pueden ser fatales si el problema nunca es tratado. Los signos para detectar este problema son: postramiento, al caminar evita pisar sobre sus patas posteriores, anorexia, falta de apetito, baja libido, posturas antiálgicas etc. Estados muy avanzados pueden complicarse con otra enfermedad que puede culminar con la vida del animal.
Archivo propio. En esta foto se ve una coneja anoréxica padeciendo del “mal de patas”.
 La humedad en el vientre y patas del animal se debe a que la coneja entraba a su bebedero
para enfriar sus inflamadas patas
Manejando la genética es posible  controlar las afecciones podales. No es recomendable seleccionar crías como reproductores de padres que padecen de afecciones podales. La resistencia a este problema tiene en parte un fundamento genético.
En conclusión, la heridas de patas son un mal cuya causa no siempre tiene que ver con el animal, tiene diversas causas. Puede tener consecuencias funestas; sin embargo, si es detectado a tiempo, puede tratarse y curarse el animal, aunque los criadores prefieren descartar a estos animales o engordarlos pues su descendencia también será predisponente a las afecciones podales.
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