10 de febrero de 2010 07:31 AM
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Garrapatas Ponen en Peligro Exportación de Becerros en México

El 80 por ciento del territorio del Estado de  Coahuila en México, es de actividad ganadera cuyo principal producto de exportación es el becerro de destete, sin embargo, para su comercialización en el extranjero requiere dentro de las reglas sanitarias estar libre de garrapatas, y en este verano la existencia actual de huevecillos y larvas podrían generar una infestación de estos parásitos.

Gregorio Araiza Garza, coordinador regional de Fomento Agropecuario, informó que a través del Comité de Fomento y Sanidad Pecuaria, en coordinación con el Estado, llevan a cabo un programa permanente para la eliminación de endoparásitos y ectoparásitos en ganado bovino, principalmente la garrapata y el piojo.Estimó que si las condiciones de humedad y temperatura se dan para el verano como hasta hoy, “va a haber garrapata” en el ganado, aunque se cuenta con producto suficiente para satisfacer las necesidades.”Se trata de una inyección que se aplica al ganado y que al comprar una dosis a través del programa el Estado le regala dos más con la finalidad que la aplique mensualmente y de esta manera romper el ciclo biológico de los parásitos y evitar su propagación por un buen tiempo”, dijo Araiza Garza, quien también exhortó a los productores a dar baños de inmersión a sus animales o aplicar productos externos.Expuso que los huevecillos existen en todos lados y que no es exclusividad en alguna región del estado, porque la garrapata no se puede eliminar al 100 por ciento, sólo controlar para no tener infestación “pero si no se controla, la infestación puede terminar en muerte de ganado aunque es una situación muy esporádica, pues el año pasado sólo murieron siete cabezas de ganado”, dijo.Libre de riesgosAl cuestionársele si el uso en exceso de plaguicida al ganado puede afectar la salud de quien consuma esa carne o beba la leche, el funcionario declaró que no, ya que se tiene un rango de seguridad.”Se establece un tiempo que debe cumplir el productor entre la fecha en que aplicó el insecticida y la fecha en que sacrificara el animal para su venta o consumo, dependiendo del producto los tiempos de espera son desde tres días, una semana o tres meses para que el animal deseche el plaguicida”, informó.

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