10 de febrero de 2010 10:36 AM
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Selección genética objetiva tira por tierra vieja creencia

Eduardo Pietra, presidente de Central Lanera Uruguaya, destacó la importancia del proyecto que procura afinar la lana Corriedale uruguaya, que ha sido instrumentado en dos cabañas nacionales, trabajo que se viene realizando en la Cabaña "La Esperanza" y en "San Gerardo".

Alejandro Gambeta, titular de "La Esperanza", explicó que el trabajo coordinado por los genetistas del Secretariado Uruguayo de la Lana y el INIA, realizado con criterio científico sobre la población ovina de las mencionadas cabañas, ha dejado atrás la mala idea que existía en el rubro ovino, en el sentido de que si se afinaba la lana de una majada Corriedale se perdían otros atributos deseables, como el peso del vellón y el peso corporal de las ovejas. Gambeta mostró datos que confirman que en las dos cabañas que trabajan sobre el tema se ha conseguido afinar la lana, aumentar el peso de vellón e incrementar el peso corporal de las ovejas.

El cabañero resaltó la importancia de tener objetivos claros para mejorar genéticamente, que en este caso particular tiene como objetivo bajar cuatro micras la finura de la lana de las majadas en diez años de trabajo.

Importancia

Pietra contó que la lana Corriedale de la majada uruguaya tiene una finura media cercana a las 29 micras. Esta cualidad impide que se pueda utilizar para elaborar tejidos planos o productos de alta calidad en tapicería.

De ese modo se consiguen mejores precios en el mercado internacional.

El afinado de la lana es perseguido por CLU no sólo con este proyecto, también con el pago diferencial por finura, que tiene una escala que aumenta el valor a medida que la lana se afina, micra a micra.

Gerardo García Pintos, uno de los propietarios de la Cabaña "San Gerardo" y presidente del SUL, destacó los logros del programa de afinamiento de la lana Corriedale, que ha conseguido que las majadas hayan avanzado de modo considerable.

"Nosotros nos sorprendemos de lo rápido que se avanza" en este aspecto; destaco el gran potencial que existe en la ganadería ovina del país para conseguir mejoras genéticas". También dijo que era promisorio ver de qué modo "nuestros paisanos han incorporado los datos objetivos para seleccionar sus reproductores", dejando atrás el gusto subjetivo de los ejemplares.

De este modo los productores demuestran una vez más que cuando una tecnología les es redituable, la aplican con fundamento, comentó el presidente del SUL.

Los datos indican que el avance genético consigue mejorar un diez por ciento los ingresos netos de una majada, datos que surgen de estudios nacionales, si se la compara con la producción media de la raza.

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