11 de febrero de 2010 02:43 AM
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La agricultura y la alimentación, un sector estratégico para Europa

Es el lema que ondeará la presidencia española de la UE. El objetivo, entre otros, acercar el sector a la ciudadanía porque "si no somos capaces de hacer esto, no seremos capaces de dar transparencia a los fondos que recibe o recibirá la agricultura"

La ministra de Medio Rural, Elena Espinosa, explicó ayer en el Senado, los objetivos de su presidencia en la Unión Europea en materia agraria y pesquera. Para la primera, llevará en todos sus trabajos, como lema "La agricultura y la alimentación, un sector estratégico para Europa". Para España se trata de un sector estratégico "por múltiples motivos": por su capacidad de abastecer alimentos, sanos, seguros y de calidad; su potencial para promover empleo y favorecer el crecimiento sostenible; y su contribución al reto de mantener el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático.

No obstante, apuntó, es "fundamental" que los ciudadanos europeos tomen conciencia de todas esas aportaciones que realiza el sector agroalimentario al conjunto de la sociedad. "Este es un tema que puede parecer de carácter menor, pero si no somos capaces de hacer esto no seremos capaces de dar transparencia a los fondos que recibe o que recibirá la agricultura en un futuro".

Todo ello, aclaró la ministra, dentro de un nuevo contexto político, con cambios institucionales en el seno de la UE. De hecho, la presidencia española "prácticamente coincide" con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, el pasado 1 de diciembre. Esta circunstancia, añadió, va a suponer un reto añadido ya que "introduce un nuevo impulso y dinámica en el proceso de consolidación de la UE y da una oportunidad para afrontar con éxito desafíos comunes".

Asimismo, recordó que otra de las novedades es la existencia de un nuevo Colegio de Comisarios , nombrado ayer, y la aplicación del sistema de codecisión, que pasa a ser el procedimiento legislativo ordinario y que convierte al Parlamento Europeo en un verdadero poder legislador en igualdad de condiciones con el Consejo.

Para la titular de Medio Rural, hay que centrar los esfuerzos de su presidencia en tres prioridades: futuro de la Política Agraria Común (PAC) más allá de 2013; fomento de la competitividad de la agricultura e industria alimentaria; y refuerzo del papel de la mujer en el mundo rural.

Más concretamente, argumentó, que lo que quiere es consolidar e incrementar una producción orientada al mercado, competitiva y sostenible, tanto en lo que se refiere a la viabilidad económica como al respeto de prácticas y normas medioambientales. Para ello, "es imprescindible" el mantenimiento de una PAC fuerte, porque la PAC "ha demostrado" ser el elemento básico de desarrollo, estabilidad y cohesión territorial en el ámbito europeo y nacional". Asimismo, es "necesario mantenerla con la suficiente dotación presupuestaria".

En cuanto al fomento de la competitividad, expuso que uno de los grandes retos a los que se enfrentan tanto la agricultura como la industria alimentaria es no sólo garantizar el mantenimiento de una estructura productiva en toda la UE contribuyendo a la seguridad alimentaria, "sino que a su vez
deben adaptarse a la apertura de nuevos mercados".

En este sentido, recordó que el sector agroalimentario a nivel europeo agrupa a 300.000 empresas y emplea a más de 4 millones de trabajadores y que su "fortaleza ha permitido afrontar crisis y situaciones difíciles como las actuales y que tienen capacidad suficiente para adaptarse a las demandas de los consumidores". No obstante, "es necesario ser competitivo" y para ello hay que hacer, un esfuerzo inversor en i+d+I.

Espinosa recordó una de las prácticas que se llevan a cabo en España y que quiere ampliar a la UE, mejorar la formación de gestores de las pequeñas y medianas empresas; ampliar la diversificación de las producciones manteniendo los actuales niveles de calidad y seguridad alimentaria; y el dinamismo para abrir nuevos mercados internacionales.

En su discurso también habló de la necesidad de avanzar en reciprocidad, "garantizar que nuestros productores estén en igualdad de condiciones" a la hora de cumplir requisitos y garantizar también la "eficacia y coherencia" de los controles sanitarios y fitosanitarios de las importaciones.

Otro elemento, dijo, que puede contribuir a la competitividad es la mejora del funcionamiento de la cadena alimentaria. A lo largo de la misma confluyen determinados aspectos, las fluctuaciones de los precios de las materias primas, el poder adquisitivo de los consumidores en momentos de crisis y las
desigualdades en las negociaciones entre las partes contratantes. Para Espinosa, hay que trabajar en mejorar el funcionamiento para mejorar en transparencia y equilibrar el poder de negociación de los distintos eslabones.

Respecto al tercer objetivo de la presidencia española, el papel de la mujer, aclaró que desempeñan un papel importante pero que no tienen reconocimiento y ni siquiera participan en la remuneración acorde a los trabajos que desempeñan, por lo que pretende poner en marcha "mecanismos y medidas que permitan eliminar desigualdades".

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