13 de febrero de 2010 09:15 AM
Imprimir

El Precio de la Carne: una problemática complicada

Nuevamente el Precio de la Carne Bovina está en los titulares de todos los medios del país y vuelve a ser una preocupación en las mas altas esferas del Gobierno Nacional por su impacto en los índices de inflación y en el "humor" de la gente

Con aumentos que rondan el 30 al 40 % variación en los precios de la carne desde fines del año 2009 a comienzos del 2010 no debería sorprendernos ya que venían siendo anunciados por los especialistas mas destacados del rubro y por las Asociaciones de Productores ya que era el efecto lógico, de un ciclo de liquidación de vacas (eliminación de “fábricas” de terneros) por la rentabilidad negativa de la actividad consecuencia de equivocadas políticas hacia el sector (cierre de exportaciones, peso mínimo de faena, etc.) sumada a una larga sequía seguida de inundaciones en este último período, que llevaron a reducir los índices de producción significativamente bajos. A este contexto hay que agregar el efecto que tiene el fenómeno del corrimiento de la “frontera agrícola” con la explosiva expansión del cultivo de la soja, hizo que la actividad ganadera  (especialmente la Cría = producción terneros) se desplace hacia el Norte de la Argentina, regiones como el NEA  y el NOA que se caracterizan por su marginalidad en el uso de tecnología y de capital intensivo.Como corolario de este fenómeno, el Stock Vacuno se estancó desde hace una década, incluso se redujo 2 a 3 millones de cabezas, su productividad no creció lo suficiente para poder satisfacer la demanda del consumo interno en proporción al crecimiento demográfico y tampoco se cumplieron con las obligaciones de los mercados externos que demandan nuestras carnes. Todo esto llevó al “embudo” inevitable de asfixiar a un sector productivo hasta su declinación. En los últimos años han desaparecido mas de 40,000 productores ganaderos en su mayoría pequeños y medianos. Pese al advenimiento del “Feed-Lot” con cerca del 70% de la producción de gordo del país en algunos casos con discutibles “subsidios” hoy tenemos que la “Demanda” (consumo),  supera a la “Oferta” (producción) y ese es el “quid de la cuestión”. El problema es que pese a que se revierta la ecuación de nula rentabilidad, y que se propicien las condiciones para la reinversión que acelere el aumento de la producción; el resultado recién se verá en el mediano y largo plazo (3 a 5 años) ya que el ciclo productivo de la Ganadería no permite un salto de productividad como en otras actividades (comercio, industria, agricultura, etc.)El problema es complejo y se llegó a un punto muy extremo: por un lado está la población a la que históricamente se le acostumbró a consumir carne a precios “de regalo” (en cualquier lugar del mundo la carne vacuna vale dos o tres veces mas que el cerdo y el pollo) esto tiene un componente cultural muy fuerte que viene desde la época de la Colonia en que se tiraba la carne para aprovechar el cuero en los “saladeros”. En los alrededores de la Ciudad de Buenos Aires había tal cantidad de mataderos que la sangre se usaba para pintar las paredes de casas y edificios (de ahí el color de la Casa Rosada sede del Gobierno Nacional). A su vez el argentino (junto al uruguayo) consume la carne con el hueso (asado, falda, puchero) y numerosos cortes que agregan mas costos a la cadena de comercialización. En países donde la carne tiene un valor mas equiparable con las otras carnes, como es el caso de EEUU, la industria frigorífica tiene una altísima capacidad instalada y unos pocos frigoríficos concentran la totalidad de las cabezas que se faenan, siendo en su gran parte procesadas para el abastecimiento de las cadenas de comidas rápidas, proceso este que aprovecha casi sin desperdicios (usan una gran proporción de grasa) en las mezclas de producto final (hamburguesas). En contraposición nuestra industria frigorífica está muy fragmentada, con grandes disimilitudes en niveles tecnológicos, altos costos por la falta de escala y debido a la costosa distribución de las medias reses cuyo valor agregado lo termina compartiendo con el carnicero que a su vez es un método artesanal (muy tradicional en el “ama de casa” argentina, pero que agrega costo al sistema). Ni hablar del precario desarrollo de la industria frigorífica en Corrientes que tiene la paradoja de ser una de las provincias con mayor producción ganadera y debe “importar” el 70% de carne que consume.Es así que debido a todos estos factores va a haber una indefectible baja en el consumo de la carne bovina que llegó a los 70 kg por habitante por año y seguramente perderá terreno frente a otros sustitutos como el pollo, cuya industria avícola tiene mayor nivel de desarrollo por el apoyo gubernamental y su capacidad para organizarse como “cluster productivo”.El tema da para mas y sobre todo para evaluar el potencial que tiene la Provincia de Corrientes, ya que siempre se cumple el axioma de que: “las crisis también abren paso a las grandes oportunidades” …. trabajemos juntos para hacer de Corrientes una verdadera “Potencia Ganadera” que es posible con aporte de todos.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *