14 de febrero de 2010 00:44 AM
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"La política es un riesgo adicional que enfrenta el agro"

El CEO global de Syngenta, uno de los grandes productores de agroquímicos, confía que en 2010 la relación entre el campo y el Gobierno mejorará y que además, ayudará el clima

Zurich, Suiza.- Para Syngenta, uno de los mayores productores globales de agroquímicos, lo que pasa en la Argentina importa y mucho. El CEO de la compañía, Mike Mack, opinó que la política es toda otra capa de riesgo que se le agrega a los productores y que esto incide en sus negocios. El ejecutivo señaló que la situación no era "precisamente floreciente" hace un año por la sequía y por los problemas entre la Casa Rosada y los productores, pero tiene buenas perspectivas para 2010: ve mejoras en la situación política y confía en que habrá un clima más favorable. La Nación lo entrevistó luego de la presentación de resultados de venta de 2009, que fueron un 5% inferiores al record alcanzado en 2008, por el impacto de la crisis financiera internacional. En la presentación se destacó que el manejo de riesgos en mercados emergentes, que representan el 40% de la facturación, fue una de las claves para lograr estos resultados. – ¿Afectaron a Syngenta las políticas para el agro en la Argentina? – Ustedes saben mejor que yo lo que pasa en la Argentina. Un productor siempre tiene que enfrentar muchos riesgos porque no sabe a qué precio va a tener para vender, como va a estar el clima y qué va a pasar con las plagas. La política es todo otro nivel de riesgo que se agrega. No importa lo que obtenga por esta cosecha, va a haber un impuesto inmenso sobre ella y eso pesa mucho. El riesgo es muy alto al comienzo del año y nos afecta porque es el momento en que los productores tienen que decidir con que plantar y con que químicos van a proteger sus cosechas. – ¿Cómo ve la situación actual? – La Argentina tuvo a lo largo de los años episodios de volatilidad pero la situación es mejor ahora, 2010 podría ser un buen año para nosotros. El clima está mejor, la situación política mejoró en alguna medida y económicamente estamos mejor por cómo terminamos 2009. Hace un año era un momento diferente, la situación no era precisamente floreciente entre la sequía y la situación entre la Casa Rosada y los productores agropecuarios. Hay precedentes históricos de enfrentamientos entre Buenos Aires y ese sector. – Se dijo que una de las claves de 2009 fue el manejo de riesgos en mercados emergentes. ¿Cómo fue en la Argentina? – Tratamos con algunos de los mayores y mejores productores del país. Estamos con ellos desde hace años, los conocemos y los seguimos de cerca. El año pasado implementamos algunos instrumentos bastante sofisticados para ayudarlos a reducir un poco el riesgo como hacer trueques (intercambia de químicos por una parte de sus cosechas). Estamos muy contentos con el manejo del crédito. – ¿Cuál es la perspectiva global para este año? – En 2010 vamos a ver crecimiento económico mundial. No sé si vamos a volver al nivel de crecimiento de la prosperidad que se vio en 2006, 2007 y 2008;probablemente no. Pero no estoy seguro de que eso necesariamente fuera a ser algo bueno. – ¿Qué prevé que pase con los precios de las commodities? – Tiendo a no querer adivinar los precios futuros, pero no preveo que los precios de los commodities en 2010 sean tan volátiles como en 2009. Lo importante para nosotros es que están a un nivel suficiente como para que los productores inviertan en semillas y químicos de alta calidad. En lo que se refiere a la Argentina, se trate de soja o maíz, los productores van a cuidar sus cosechas porque los precios hoy son lo suficientemente buenos como para que inviertan. – ¿Cuál opina que es la relación entre el costo de los alimentos y el precio de los commodities? – Si uno va a un lugar como Bangladesh, allí hay una relación mucho más directa. En Europa es muy distinto. En países desarrollados hay más empaquetado, procesamiento y se comen alimentos más diversos. El año pasado cayeron mucho los commodities y los fabricantes de alimentos no estaban dispuestos a renunciar a los aumentos de precios que habían logrado imponer en 2008. No preveo que los alimentos aumenten como porcentaje del ingreso en 2010. – Después de los resultados de mediados de año se generó desilusión ¿Cómo cree que serán recibidos los números finales de 2009? – Recuerdo bien los resultados de mitad de año porque nos habíamos fijado una meta muy ambiciosa que era mejorar el record de 2008. Todo vino en nuestra contra pero en la segunda mitad del año mostramos capacidad de recuperación y logramos estar cerca de 2008. – ¿Qué factores los condicionaron para no llegar al record? – Principalmente la tasa de cambio. Si se elimina el impacto de la tasa de cambio, hubiéramos superado los resultados de 2008. Sin tener en cuenta ese dato hicimos crecer nuestro valor económico agregado en un 9% y nuestras ventas crecieron 1%. Lograr eso en medio de una crisis económica y financiera nos hace sentir orgullosos. Nos sentimos confiados en alguna medida respecto de 2010 porque salimos con una buena dinámica, en particular en América latina. – ¿Cuál fue el principal impacto de la crisis financiera? – Fue la inestabilidad de los tipos de cambio. Además, algunos países como Rusia y Ucrania no tuvieron demasiada liquidez. Nuestras ventas físicas cayeron por oposición a nuestras ventas contables. La crisis hizo más lento el crecimiento de la prosperidad de la gente y de la incorporación de una dieta más amplia y rica. Nuestro negocio es motorizado en primer lugar por el crecimiento poblacional pero mucho más importante que eso es el aumento de la prosperidad. Y si se desacelera la prosperidad, se desacelera el crecimiento de nuestro negocio. En 2009 la prosperidad no solo se desaceleró, retrocedió. – ¿La política de inversión se vio condicionada por la crisis? No, en 2009 nuestra inversión no se vio condicionada, hicimos todo lo que quisimos. Construimos las mayores instalaciones para maíz de nuestra historia en Washington; hicimos inversiones en mercados emergentes y también hubo adquisiciones en las que se invirtió 285 millones de dólares. La principal fue el negocio de Girasol de Monsanto. – ¿Cuáles son las metas económicas para este año? – La primera meta que nos fijamos a nivel financiero es alcanzar el 15% de valor económico agregado para 2011. Tenemos mucha confianza de que podemos lograr eso. En la división de semillas en los últimos años venimos duplicando el crecimiento. Desde 2000, Syngenta aumentó al doble el tamaño de la compañía y luego nuevamente al doble. Hay una oportunidad realmente grande . – Más allá de las perspectiva optimista para este año, ¿Donde cree que puede haber problemas? En 2010 uno de los problemas potenciales es el desempleo, que creció todo a lo largo de 2009. Por lo que van a caer los ingresos de las familias. – ¿Después de dos años como CEO de Syngenta, ¿Cuál considera que fue su aporte? – Creo que lo más importante que hice es tener el buen criterio de no cambiar lo que es, fundamentalmente, una muy buena estrategia. Una de las cosas que dije cuando asumí este rol es que tuve el privilegio de ser parte de los que forjaron la estrategia que tenemos. He estado en la compañía por ocho años y he sido un alto ejecutivo durante varios de ellos. Parte del esfuerzo de estos dos años ha sido continuar dando impulso a esta estrategia. ¿Cuál piensa que será el rol de los biocombustibles en 2010? – Creo que esa pregunta va a ser respondida a lo largo de muchos años y no en un año. Durante la crisis de 2008 mucha gente culpó a los biocombustibles del aumento de los precios en los alimentos. Yo fui uno de los que se expresó con más fuerza en la industria en el sentido de decir que yo no creo que sea así. Y ahora creo que estoy más cerca de la verdad. La importancia de esto está en que al meternos más y más en la genética de las plantas, pueden ser utilizadas para muchas cosas distintas. No solo el grano del maíz sino que el tallo también puede ser utilizado para combustible y creo que necesitamos pensar en términos de cómo sacarle el mayor provecho posible no solo a las cosechas sino también a la cantidad limitada de tierras cultivables que tenemos. Creo que con las tierras cultivables que tenemos hoy podemos alimentar al mundo de modo saludable y también podemos ayudar a solucionar el déficit energético. Nosotros somos parte de una compañía que está dispuesta a invertir en tecnología e investigación y desarrollo para obtener de las tierras cultivables alimentos y combustible y también vestimenta. Perfil Cargo: CEO  Edad: 49 años  Nacionalidad: estadounidense  Estudió economía en el Kalamazoo College en Michigan y tiene un MBA de la Universidad de Harvard. Vive en Basilea, Suiza, donde se ubica la casa central de Syngenta. Está casado y tiene dos hijas. Le gusta viajar y andar en bicicleta, anteriormente fue un entusiasta del golf y piloto de recreación.

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