15 de febrero de 2010 08:23 AM
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"Se destruyó la fábrica de terneros"

CRA y Coninagro atribuyeron el fortísimo repunte en los precios de la carne a las políticas gubernamentales. Exigieron urgentes cambios para revertir la situación

Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) adjudicaron ayer el encarecimiento de la carne a las políticas oficiales.Las desacertadas decisiones gubernamentales, según ambas entidades, no hicieron más que destruir lo que denominaron como fábrica de terneros.Para Carlos Garetto (Coninagro), la eventual sustitución de los cortes bovinos por pollo, cerdo o pescado hará que también aumenten sus precios debido a la mayor demanda."Cuando se cerraron las exportaciones, se deprimieron los precios y el productor comenzó a perder rentabilidad por sus animales. Allí comenzó a liquidar hembras, la cadena de producción se resintió y bajó su productividad", explicó."Hoy tenemos un nivel de consumo muy alto que lo pone en un desequilibrio con la producción. El precio en las góndolas, mientras tanto, sube", agregó.Entre el miércoles y el viernes próximos, Garetto participará de la reunión de la Mesa de Enlace para analizar la situación ganadera y del trigo."Se debe bajar el consumo, por lo menos, de 20 a 25 kilogramos por habitante por año. Con el actual stock, a los actuales 75 kilos por consumidor por año, no hay cómo abastecerlo", dijo."Hace falta generar rápidamente incentivos y capacidad hacia el futuro para tener, en dos o tres años, niveles de producción que permitan abastecer la mesa de los argentinos y recuperar los mercados externos perdidos", redondeó.Aun más inflexible en sus posiciones, y frente a lo que tildó como destrucción de la actividad ganadera, CRA cargó contra el intervencionismo oficial en el mercado de hacienda y reclamó un cambio de rumbo en las políticas oficiales."Las erróneos lineamientos de los últimos años hicieron que la producción de carne no alcance para abastecer el consumo histórico de los argentinos", puntualizó la entidad conducida por Mario Llambías."No se cuenta hoy con posibilidades de abastecer un consumo interno anual de 75 kilos por habitante: o baja o será necesario importar a valores internacionales. Cambiar de rumbo beneficiará a la economía nacional, a los consumidores y, por supuesto, a toda la cadena productiva", concluyó.

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