16 de febrero de 2010 13:26 PM
Imprimir

Vuelve el reclamo contra las retenciones

Con los precios internacionales de la oleaginosa en declive, y previsiones de que la baja se profundizará aún más en unas semanas, cuando comiencen a estar disponibles las súpercosechas en Brasil y la Argentina, el campo volvió a posicionar la discusión para lograr una baja en el nivel de las retenciones a las exportaciones agropecuarias entre sus principales reclamos.

La apuesta rural para lograr un cambio en el esquema de derechos de exportación se concentrará en el Congreso.

“La soja no puede seguir con el 35% de retenciones a las exportaciones. Hay que llevar racionalidad a ese punto”, remarcó a El Cronista el presidente de Sociedad Rural (SRA), Hugo Biolcati.

El titular de Federación Agraria (FAA), Eduardo Buzzi, tuvo una posición similar, aunque con matices. En una conferencia de prensa en la ciudad santafesina de Rosario, desde la que ratificó el inicio de las protestas rurales contra la política oficial para el sector (ver aparte), el líder federado habló de la necesidad de que se instrumente una segmentación de las retenciones por capacidad productiva, a fin de beneficiar a los pequeños y medianos agricultores.

“Tenemos la necesidad de volver a hablar de segmentación de políticas públicas, volver a hablar de retenciones”, puntualizó Buzzi.

Ambos líderes nacionales del campo centraron sus expectativas en el Congreso, que “está funcionando normalmente” y donde la receptividad para solucionar los problemas agropecuarios se incrementó tras la pelea del campo con el Gobierno de 2008, que fue justamente contra el esquema de derechos de exportación móviles, que en momentos de precios internacionales en máximos históricos (la soja llegó a cotizar a u$s 609 la tonelada a principios de julio de ese año) llevaba el gravámen al 45%.

Las retenciones a las ventas externas de productos agrícolas se instauraron en 2001, cuando Fernando De la Rúa era presidente. En ese momento, la soja tributaba 3,5%. Con Eduardo Duhalde, en 2002, la alícuota subió a 13,5%, primero, y seis meses después al 23,5%.

Ya con Néstor Kirchner en la Presidencia, las retenciones a la soja se constituyeron en un eje central para el ingreso de divisas al Tesoro y subieron dos veces en 2007: al 27,5% en enero y a 35% en noviembre de ese año, apenas un mes antes de la asunción de Cristina Fernández de Kirchner.

Esa última suba en el gobierno de Néstor se produjo en momentos en que la oleaginosa se ubicaba en torno a los u$s 390 la tonelada, y cuando se vaticinaba una cosecha récord del producto que garantizaría los fondos necesarios para darle aire a los primeros meses de la gestión de Cristina.

Hoy, con la oleaginosa cerca de u$s 340 la tonelada, y en baja, los dirigentes rurales creen que llegó el momento de volver a dar la batalla, que quedó a medio camino en 2008.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *