17 de febrero de 2010 11:00 AM
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Cargill venderá la stevia de Misiones en todo el mundo

En el marco de ese proyecto se firmó una alianza estratégica. La empresa se coprometió a comprar toda la producción de los productores de la CTM. Se proyecta multiplicar por 10 la superficie cultivada y construir una planta industrial.

Un proyecto con potencial para cambiar la matriz productiva de la provincia fue presentado ayer en San Javier. Se trata de un alianza estratégica entre la multinacional Cargill y la Cooperativa Tabacalera de Misiones (CTM) que permitiría que la stevia deje de ser la eterna promesa de diversificación, para convertirse en un cultivo ampliamente practicado y con gran capacidad para generar y distribuir riquezas. En el marco de ese proyecto se planea extender las hectáreas cultivadas de 300 a 3.000 en cinco años y luego a 10.000 y construir una planta procesadora en Misiones.
Luego de tres años de trabajar en conjunto en investigación y buscar los mecanismos más adecuados para concretar una alianza comercial, la CTM y Cargill presentaron ayer sus planes para que el mismo producto que usan guaraníes desde hace cientos de años para endulzar sus comidas, esté presente en las mesas de todo el mundo.
“Firmamos con Cargill una alianza estratégica para la elaboración de stevia, eso nos permitirá entrar al mercado internacional. Hoy (por ayer) lanzamos el programa de producción en una escala que en poco tiempo tendrá que alcanzar las 3.000 hectáreas y en el mediano plazo tenemos que pensar en no menos de 10.000”, explicó Jorge Néstor, presidente de la CTM.
El cooperativista explicó que hasta ahora se estaban manejando con un nucleo productivo de 300 productores, pero aclaró que esa cifra se deberá incrementar a 1.500 para llegar a las 3.000 hectáreas cultivadas, ya que se prevé una unidad productiva de alrededor de dos hectáreas.
La relevancia del proyecto presentado ayer justificó la presencia del Gobernador, Maurice Closs, quien destacó la incorporación de pequeños productores y la construcción de una planta que permita agregar valor dentro de la provincia.
La construcción de la planta industrial fue confirmada por el Juan Pablo Bernad, representante de Cargill, quien aseguró que “no nos vamos a quedar en lo agronómico, en producir la hoja, esperamos antes de fin de año tener una planta procesadora que elabore polvo de stevia, un extracto primario, aquí en Misiones. Esperamos que cuando levanten la próxima cosecha ya esté lista la planta para recibirlos”.
Más allá del interés de la multinacional y del trabajo de la CTM, Néstor tiene en claro que para que el proyecto tenga éxito resultará necesario garantizar rentabilidad al productor, de otro modo no se podrán alcanzar las metas de cultivo.
Aunque prefirió no dar cifras concretas referidas a precios y a rentabilidad, Néstor, estimó que en la primera etapa los productores obtendrían una rentabilidad similar a la que consiguen con el tabaco y en el futuro ese número podría aumentar.

Largo camino
Tanto la multinacional como la cooperativa, confían desde hace décadas en el potencial de la stevia, por tratarse de un endulzante no calórico y completamente natural. Con esa convicción, Cargill investigó durante años en busca de una fórmula que brinde un sabor similar al del azúcar, pero preservando el carácter no calórico propio de la stevia. De su lado, la CTM realizó trabajos de investigación durante 18 años en búqueda de la mejor variedad para cultivar.
Enterados del trabajo de la tabacalera, desde la multinacional- una de las líderes mundiales en producción de alimentos- se interesaron en trabajar en conjunto con vistas a incorporar a los productores misioneros como abastecedores, para ello, durante los últimos tres años se concentraron en la mejora de la calidad de las plantas producidas en Misiones.
Mediante el desarrollo mundial de Cargill se consiguió que en 2008 Estados Unidos incorporara a la yerba dulce en su código alimentario, lo que abrió las puertas de este gigatesco mercado para el tradicional producto de esta región.
El resultado del trabajo de Cargill fue Truvia, un producto que se comercializa en todo el mundo como endulzante de mesa y como materia prima en otros productos, como gaseosas y yogures. “Nos está yendo bastante bien con este producto en Estados Unidos, en menos de un año Truvia tiene el 8 por ciento del mercado de los endulzantes intensivos, un logro enorme”, explicó el representante de la multinacional.
Enterados del trabajo de la tabacalera, desde la multinacional- una de las líderes mundiales en producción de alimentos- se interesaron en trabajar en conjunto con vistas a incorporar a los productores misioneros como abastecedores, para ello, durante los últimos tres años se concentraron en la mejora de la calidad de las plantas producidas en Misiones.
Mediante el desarrollo mundial de Cargill se consiguió que en 2008 Estados Unidos incorporara a la yerba dulce en su código alimentario, lo que abrió las puertas de este gigatesco mercado para el tradicional producto de esta región.
El resultado del trabajo de Cargill fue Truvia, un producto que se comercializa en todo el mundo como endulzante de mesa y como materia prima en otros productos, como gaseosas y yogures. "Nos está yendo bastante bien con este producto en Estados Unidos, en menos de un año Truvia tiene el 8 por ciento del mercado de los endulzantes intensivos, un logro enorme", explicó el representante de la multinacional.

Experiencia local
Mientras Cargill desarrollaba Truvia, la CTM llevaba adelante un trabajo paciente de investigación que permitió que hace unos años, tras las experiencias en la Unidad de Investigación y Desarrollo de la cooperativa, se iniciara en las chacras de un grupo de productores el primer programa de producción de stevia destinado al mercado interno.
Se cultivaron 300 hectáreas de una de las variedades llamada "Iguazú CTM", la primera y única variedad inscripta en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares del INASE en la Argentina.
En base a ese primer proyecto de gran escala, se estudiaron y ajustaron todas las variables de producción, desde la siembra de la semilla, clonación, métodos de extensión agrícola, insumos, factores del cultivo, cosecha, secado, acopio, deshojado, empaque, logística, exportación de stevia elaborada, etc., hasta la extracción industrial de los glicósidos de steviol.
De esta manera se logró un sistema de producción que minimiza la utilización de productos químicos.

Encuentro
Una vez que la CTM logró en su producción alcanzar los máximos estadares de calidad, Cargill la incoporó como abastecedora de materia prima para su producto Truvia.
Entonces se firmó un contrato de abastecimiento a través del cual la cooperativa se comprometió a entregar a la multinacional la totalidad de su producción durante 15 años y para llevarlo adelante las dos entidades trabajaron en un proyecto conjunto que fue el que se presentó ayer.
“A la demanda nacional se le suma ahora la demanda internacional, lo que permite poder ampliar significativamente el número de Productores involucrados en este nuevo cultivo”, indicaron desde la CTM.
Desde la cooperativa subrayaron que poseen la tecnología y el germoplasma necesario para la obtención de nuevas creaciones fitogenéticas (obtención de nuevos cultivares). “Se trata de nuevos cultivares con buen rendimiento cultural, para cultivarla sin la utilización de riego artificial y una composición de glicósidos de steviol que está siendo muy demandada por los clientes internacionales”, señalaron.

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