18 de febrero de 2010 21:36 PM
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Eficiencia de cosecha en girasol

Entre los factores que componen el rendimiento final que obtiene el productor, la eficiencia de cosecha sigue siendo clave. Incide directamente en la rentabilidad y es, todavía.

Causas de las pérdidas durante la cosecha

Las principales causas de pérdidas durante la cosecha de girasol, son las siguientes:

Demoras en el inicio de la cosecha. Excesiva velocidad de avance de la cosechadora, por insuficiente ancho de los cabezales para el índice de alimentación de las cosechadoras modernas.

Cultivos desparejos tanto en altura, diámetro del capítulo, humedad del grano y del capítulo (desuniformidad de la distribución de la semilla por escasa utilización de sembradoras neumáticas). Inadecuado equipamiento y regulación del cabezal y del sistema de trilla, separación y limpieza.

Ausencia de regulaciones automatizadas que permitan adaptar el mismo a las diferentes situaciones de los cultivos.

Las pérdidas en Girasol ocasionadas sólo por la cosechadora ascienden actualmente a 91kg/ha en promedio, de las cuales, el 70% corresponden al cabezal y el 30% a la cola de la cosechadora. Las pérdidas por cabezal en su gran mayoría, más del 50% son por desgrane y esto está relacionado fundamentalmente con la velocidad de avance de las cosechadoras actuales (más de 7,5 km/h), lo que ocasiona un fuerte choque del capítulo con el escudo o rolo del cabezal; y como las bandejas presentan aberturas por donde pasa el tallo, provoca la pérdida indeseada.

Por lo tanto, siempre es conveniente ampliar el ancho del cabezal y reducir la velocidad de avance, siendo aconsejado cabezales de 12, 14 y 16 hileras a 70 cm para cosechadoras de 180, 220 y 280 CV respectivamente; de esta manera se aprovecha la capacidad de trilla, separación y limpieza de las cosechadoras y no se supera los 7,5 km/h que constituyen el límite de velocidad de cosecha para un Girasol de baja humedad de grano.

La tolerancia expresada en kg/ha debe mantenerse independientemente del rendimiento, dado que, como el 70% de las pérdidas las produce el cabezal, los cultivos que más rinden resultan ser más fáciles de recolectar por el cabezal.

Metodología de evaluación de pérdidas en cosecha

Pérdidas de precosecha

Cuando el cultivo presenta plantas o capítulos caídos, es necesario evaluar estas pérdidas por separado de las producidas por desgrane natural.
Para efectuar esas determinaciones se recomienda emplear la siguiente metodología:

Capítulos caídos

1. En una zona representativa del lote y en la dirección de las hileras, determinar un rectángulo de 14,3 m de largo, si el cultivo está sembrado a 0,70 m entre hileras o de 19 m si está sembrado a 0,525 m por el ancho del cabezal a utilizar.
2. Recolectar los capítulos caídos que están en el suelo o adheridos a la planta, en una posición que no pueden ser recogidos por las bandejas del cabezal normal.
3. Dividir el número de capítulos juntados por el número de hileras del cabezal utilizado. El valor obtenido multiplicado por 45 (*) nos indicará la cantidad de kg/ha de Girasol que se pierden en precosecha por capítulos caídos.

Ejemplo:

Cabezal de 12 hileras a 0.70 m = 12 x 0.70 = 8.40 m2
Medida del rectángulo = 14.3 m x 8.40 m = 120 m
Nº de capítulos juntados por hilera = 14 capítulos/12 hileras = 1.16
1.16 x 45 = 52 kg/ha de pérdidas de precosecha por capítulos.

(*) 45 = peso en gramos de los granos contenidos en un capítulo promedio. Este coeficiente puede variar de acuerdo al cultivo. Para una mayor precisión, es aconsejable desgranar diez capítulos representativos, pesar y promediar, reemplazando el coeficiente 45 por el real del lote evaluado.

Desgrane natural

1. Con el cultivo en pie y dentro del rectángulo utilizado para evaluar la pérdida de capítulos, colocar al azar cuatro aros de alambre de 56 cm de diámetro cada uno. Cada uno de estos aros posee una superficie de ¼ de m cuadrado.
2. Juntar y contar los granos que se encuentran dentro de los aros, teniendo en cuenta que:
120 granos grandes, 140 granos medianos o 160 granos chicos de Girasol por m (los cuatro aros), representan una pérdida de 100 kg/ha.

Pérdidas de Cosechadora

Pérdidas por Cola

Se determinan arrojando 4 aros ciegos después del paso del cabezal y antes que caiga el material por la cola, uno por debajo del cajón de zarandas de la cosechadora (zona central) y los restantes 3 aros en el resto del ancho de trabajo del cabezal (Figura 3). Por aro ciego se entiende a un aro de 56 cm de diámetro con fondo.

Luego del paso de la máquina, de la parte superior de los cuatro aros se recolectan los granos sueltos y los obtenidos de los capítulos mal trillados. Recordar: para Girasol 140 granos medianos o 10 gramos recogidos en los cuatro aros ciegos, representan 100 kg/ha de pérdida por cola.

Pérdidas por Cabezal (desgrane)

Para determinar las pérdidas por cabezal es necesario recoger todos los granos sueltos y los obtenidos de los capítulos mal trillados que hayan quedado por debajo de los cuatro aros ciegos, obteniendo así la muestra de un metro cuadrado que contiene la pérdida de cabezal más la pérdida de precosecha por desgrane natural (lo que ya estaba caído en el suelo). Posteriormente, para obtener las pérdidas por cabezal, se le deben restar las pérdidas de precosecha.

Pérdidas de Cabezal (capítulos)

Una vez que pasó la cosechadora y en el mismo rectángulo delimitado con anterioridad para evaluar las pérdidas de precosecha (figura 3), se recogen los capítulos que quedaron sin cosechar. La cantidad de capítulos recolectados se divide por el número de hileras y se multiplica por 45 para obtener directamente los kg/ha de pérdidas por cabezal.

Ejemplo:

Cabezal de 12 hileras a 0.70 m = 12 x 0.70 = 8.40 m2
Medida del rectángulo = 14.3 m x 8.40 m = 120 m
Nº de capítulos juntados por hilera = 14 capítulos/12 hileras = 1.16
1.16 x 45 = 52 kg/ha pérdidas de precosecha = pérdidas de precosecha por capítulos.

Momento ideal de cosecha

La recolección del Girasol puede comenzar desde que el grano posee el 16% de humedad, pero siempre que sea posible, debe tratarse de hacerlo cuando ésta sea aproximadamente del 13 al 15%. Si bien, en ciertas circunstancias, es útil cosecharlo antes de su completa madurez, especialmente cuando el cultivo se ve amenazado por enfermedades de capítulo, una recolección demasiado anticipada (con humedad superior al 16%), aumenta el contenido de material extraño (impurezas) y hace inevitable afrontar altos costos de secado.

El atraso de la cosecha (por debajo del 9%), representa en cambio, una pérdida de peso que no es compensada con las bonificaciones de precio; por otro lado, aumentan los riesgos de ataque de pájaros, pérdida de capítulos, desgrane natural y vuelco.

Frente a esta situación, el productor debe analizar todos los factores antes de decidir el inicio de la cosecha, considerando que el retraso representa riesgos y aumento de pépérdidas y el adelantamiento disminuye las pérdidas de pre-cosecha, reduce riesgos, pero aumenta el contenido de impurezas y los costos de secado artificial.

Fuente:

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