9 de noviembre de 2009 14:15 PM
Imprimir

La ganadería en su peor hora

Los productores se desprenden del negocio, pero quienes lo hacen son los que tienen menos de 500 animales en su rodeo, es decir, los pequeños y medianos.

La dura crisis del sector ganadero nacional se caracteriza por la ausencia de rentabilidad (especialmente en el sector de la CRIA); disminución del stock ganadero a niveles históricos; caída de la faena nacional y de la producción de carnes; liquidación de vientres; perdidas de mercados internacionales y derrumbe de las exportaciones; probable importación de carnes; desaparición de pequeños y mediamos productores ganaderos; faltas de incentivos, etc.

Desde el 2002 en adelante se inicia un ciclo de liquidación de vientres en la ganadería que la compromete hacia el futuro y expresa el mal momento del presente. En el 2008 el 48.7% de la faena nacional fueron hembras y se proyecta para este año y el 2010 mas del 50 %. El porcentaje de hembras refleja la descapitalización o la salida del negocio ganadero.

La ganadería argentina no va a desaparecer, desaparecerán los pequeños y medianos ganaderos, generándose un proceso de concentración de la producción, quedando la ganadería argentina, en manos de grupos económicos, fondos fiduciarios o inversores extranjeros.

En los primeros ocho meses de este año 2009 se faenaron 11 millones de cabezas, la más alta de los últimos 20 años. Pero no es una buena noticia como aparece. Se calcula que en esa faena la liquidación de vientres es muy alta y que sumado a la falta de los 3 millones de terneros del año pasado por la escasez de parición, producirían a fin de este año y en el 2010 aumentos de precios en el kilo vivo y en la góndola ,lo que colocará en serio riesgo la seguridad alimentaria de los argentinos

Una de las claves de la crisis de oferta de carnes está en la caída del stock ganadero. Para el 2010 habrá una caída entre 5 a 7 millones de cabezas de ganado. Este volumen retrae el stock a valores cercanos a los de 1998, y de darse la caída total estimada, el stock total sería el más bajo de los últimos 45 años. La faena de hembras y especialmente de terneras compromete la recomposición, a corto plazo, del rodeo vacuno nacional.

A este panorama hay que sumarles la muerte de cientos de miles de ganado en las regiones con sequía extrema, con los daños socios económicos que esta realidad provoca en el interior del país, la desaparición de pequeños y medianos productores y la fuerte caída del empleo ganadero en sus diversas etapas.

Esta dura realidad es producto no solo de la fuerte sequía sino también de la ineficiente política de precios internos y de exportación, de la crisis de rentabilidad producto del aumento de costos de producción (40 % 2008 y 20 % 2009) combinados con precios promedios del kilo vivo de novillo a valores similares a los últimos años. Además, el consumidor en los últimos años paga la carne un 60 % más cara que en el 2005.

Por último el factor estructural de la actual crisis ganadera es la ausencia de una política ganadera integral que contemple una visión segmentada de los productores, del negocio ganadero y del consumo.

Por todo ello desde la Comisión Nacional de Ganadería Ampliada de Federación Agraria Argentina proponemos:

Urgente reglamentación y aplicación de la ley de emergencia agropecuaria nacional;
Subsidios para productores en emergencia proporcional a las pérdidas sufridas.
Recomposición a nivel histórico del rodeo de los productores afectados por la emergencia climática y la falta de políticas que debería ser afrontada por el Estado.
Financiamiento para el incremento de los rodeos ganaderos de los productores más chicos;
Precios justos y rentables. Precio mínimo y sostén para el ternero de cría.
Desarrollo de programas de incentivos para los pequeños y medianos productores ganaderos de cría, engorde e invernada, con una visión segmentada del sector, enfocando las políticas hacia el segmento de los productores ganaderos que tiene hasta 500 (de 1 a 500) vientres en una primera etapa y hasta 1.000 cabezas en una segunda etapa.
Implementación de líneas de créditos específicas, accesibles y flexibles para la compra o retención de vientres, de terneros, implantación de pasturas y forrajes, o mejoras de infraestructura que contemple los tiempos ganaderos que contemple años de gracia y largo plazo.
Modificación de la tradicional modalidad de comercialización de carnes consistente en el traslado de las piezas enteras a cada boca de expendio, por la venta en los grandes centros urbanos de medias reses trozadas en cuartos.
Financiamiento para la adecuación, modernización y habilitación de mataderos municipales, que posibiliten además la faena de ganado menor.
Eliminación de los registros de exportación ("ROE rojo").
Plan integral de carnes sustitutas.
Tope de compensación en mil cabezas para los feed lots. Las compensaciones hasta 500 cabezas deberán efectuarse sin necesidad de inscripción en la ONCCA con los comprobantes correspondientes de nacimiento y terminación (engorde) en el propio campo y con los comprobantes de romaneo del frigorífico faenador con destino a consumo interno.
Regularizar el funcionamiento de la ONCCA como organismo de control. Exigir la inclusión de la auditoría externa en la calificación de la media red.
Afianzar el sistema cooperativo o de consorcio para fomentar el contacto más directo entre productor y consumidor, lo que permite una mejora de precios para el primero y un menor costo para el segundo.
Aumentar gradualmente el peso de faena, de modo de llegar a un peso mínimo de 450 kg para el macho y 300 kg para la hembra.
Arbitrar un sistema de transferencia de tecnología del INTA y Ministerio de Agricultura, el INTI para que el pequeño productor tenga acceso gratuito a esa tecnología.
Reglamentar la tipificación y determinación de los rendimientos de las plantas frigoríficas, desarrollando un sistema transparente donde el productor tenga posibilidad de control y participación.
Plan de ayuda, inclusión y mejoramiento de las condiciones de vida y trabajo de los pequeños productores ganaderos (hasta 100 cabezas) de las zonas marginales que se han visto avasallados por la brutal sojización y desmonte, y expulsados hacia los cinturones periféricos lo que fomenta el arraigo y la subsistencia de los pueblos del interior.
Inclusión del monotributo ganadero hasta 100 cabezas con cobro de IVA (en concepto de mejora de precio final) sin devolución fiscal.
Extremar las medidas de control para evitar la faena de hembras preñadas.
Evitar el sacrificio de los terneros machos de la raza de tambo implementando medidas que permitan su re cría.
Que el Mercado de Linniers no funcione como Mercado Terminal, que se permita la compra por invernadores de los animales con falta de estado para faena.
Mantener el actual esquema de control de la fiebre aftosa, manteniendo el exitoso programa de erradicación que han implementado los productores a través de los Entes, Fundaciones y Comisiones de lucha contra la enfermedad.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *