22 de febrero de 2010 08:23 AM
Imprimir

Chile  –   Temporada frutícula una buena partida

Una fuerte demanda y precios más altos que en la temporada anterior, sumados a un dólar que ronda los $530, marcan el inicio de las exportaciones chilenas.

Eduardo Moraga Vásquez No da para destapar champaña. Sin embargo, el optimismo campea en la industria frutícola chilena cuando buena parte de la uva de mesa y carozos ya se exportó y la temporada 2009-2010 se alista a entrar en la recta final de la parte veraniega.

Una percepción muy distinta que la que había a inicios de diciembre, cuando la situación se veía color de hormiga. Copiapó, el valle donde parten las exportaciones de uva de mesa, presentaba casi dos semanas de retraso y se temía una congestión de proporciones con la entrada de los valles de la zona central. Paralelamente, había dudas respecto al comportamiento de los consumidores de Estados Unidos y Europa, los principales destinos chilenos, frente a una crisis económica internacional que se resiste a terminar.

Afortunadamente, ninguno de esos temores se hizo realidad. Por el contrario, los precios son más altos que la temporada anterior y el consumo se muestra robusto.

"Existe la sensación de que hay demanda para todo lo que se envía", afirma Manuel José Alcaíno, presidente de Decofrut.

Si a eso se agrega un dólar en torno a los $530 -cuando la mayoría esperaba que rondara los $500- se explica el buen ánimo de los fruteros.

Menor producción

La fuerte demanda provocó un fenómeno impensado en cualquier temporada anterior. En el norte chico fueron varios los productores que embalaron uva de mesa que en años anteriores hubiera sido destinada a pasas por su bajo diámetro.

"Se exportaron calibre menores a 14. Antes no hubieran tenido precio en EE.UU. Ojala que los agricultores no se acostumbren, pues en una temporada con volúmenes normales esa estrategia puede producir mucho daño", afirma un ejecutivo de la industria frutícola.

El que la demanda sea fuerte esta temporada se debe a una conjunción de factores. En primer lugar, a los bajos stocks en los mercados de destino. La baja oferta local en EE.UU. y Europa durante 2009, se sumó a la caída de las exportaciones del valle de San Francisco en Brasil, que antecede la oferta de uva de mesa del norte chico chileno, lo que despejó los mercados.

Sin embargo, el efecto más importante en los precios provino de la misma oferta chilena. Una mezcla de retraso de casi dos semanas y menores producciones generó un interés por todo lo que lograran enviar los fruticultores nacionales.
A modo de ejemplo la oferta chilena en uva de mesa acumulaba una caída de 7% a comienzos de la semana pasada respecto de igual fecha en la temporada anterior.
Mientras tanto, en ciruelas la caída de los volúmenes es cercana al 30% y en duraznos la baja llega a 37%.

En el caso del arándano, que enfrenta un gran crecimiento en la superficie plantada, la proyección era que la producción subiría en un tercio. Hoy está claro que, con suerte, llegará al mismo nivel que la temporada anterior.

La responsabilidad por la menor oferta de fruta chilena obedece, principalmente, a factores climáticos. Heladas en los valles de Copiapó, Elqui y Aconcagua, sumada a una primavera con temperaturas promedio más bajas disminuyeron la cosecha nacional.

Eso sí, no todo ha sido responsabilidad del clima.

En el caso de los duraznos, una parte importante de la caída está asociada a arranques de huertos, como respuesta a los bajos retornos de esa especie. La buena noticia para los productores que se mantuvieron en el rubro es que los precios remontaron 35% por caja comparado con los la temporada pasada.

China da la nota alta

Donde sí hubo excelentes noticias fue en las cerezas. China ha sido una real adicta a ese fruto. De hecho, los orientales ya le disputan a EE.UU. el sitial como el principal destino para la oferta chilena.

Aunque se estima que la producción de cereza cayó un 15% en la temporada 2009-2010, el precio promedio de ese fruto registra un alza cercana al 40%. Buena parte de esa subida está gatillada por la creciente demanda china que motivó a varias exportadoras a redestinar al gigante asiático embarques que anteriormente iban a EE.UU.

Una noticia de marca mayor si se tiene en cuenta que la demanda en el país del norte ha funcionado bastante bien.  De hecho,  mucho mejor que el Viejo Continente, el otro gran mercado para Chile.

"Me ha llamado la atención la diferente lectura de la crisis que tiene el sector retail en EE.UU., respecto de Europa. En el primer caso, transfirió a los consumidores la baja en los precios permitiendo mayor fluidez en las ventas. En Europa, la mayoría ha mantenido precios altos, estancándose, en muchos casos, el consumo de frutas", explica Isabel Quiroz, directora de IQonsulting.

En tanto, Manuel José Alcaíno estima que el salto de China en las cerezas abrió muchas expectativas en la industria frutícola chilena, que podría tratar de entrar en forma más agresiva a ese mercado en la próxima temporada con otras frutas.

Hay que Cuidar la comercialización

Por sí solas, las exportaciones de uva de mesa representan la mitad del negocio de la fruta chilena. Debido a esa importancia, lo que pase con esa fruta de aquí a cuatro semanas más, fecha límite para embarcar a EE.UU. antes del Marketing Order, será clave en el balance final de la temporada 2009-2010.

Y si hasta ahora todo ha funcionado sobre ruedas, hay preocupación por la finalización de la temporada de uvas. La principal razón está en que por estos días se están cosechando los parrones de las uvas de mesa al sur de Santiago, los que vienen con una producción normal. No hay que ser un genio para ver el problema que se puede generar cuando se junte la retrasada oferta nortina con la abundante de la zona central.

"Hay que preocuparse de que la demanda se mantenga fuerte para que no se trabe la venta. Se va a producir una presión a la baja en los precios, especialmente en las variedades blancas, justo donde la oferta chilena es mayor", concluye Alejandro Barros, presidente de Aconex. Carlos Ferrer, director de Sunnyridge."Los productores de arándanos que tuvieron una producción normal lograron resultados muy interesantes, pues los precios aumentaron notablemente. Una caja de 2 kilos pasó de casi US$ 10 la temporada anterior a US$ 18 en la actual".Hernán Garcés, gerente general exportadora San Francisco Lo Garcés."Esta temporada ha sido buena. En los carozos, la menor producción ha permitido mejorar la comercialización. En el caso de las cerezas los precios que se alcanzaron en China son bastante buenos".Alejandro Barros, presidente de Aconex. "Los volúmenes de uva de mesa, al final, no van a ser tan bajos. En las próximas semanas la oferta chilena va a remontar. Eso sí, una señal de mercado a la que hay que estar atentos es que en EE.UU. año a año la demanda por uvas rojas crece y decae la de las blancas. Chile tiene que adaptarse a ese cambio".

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *