22 de febrero de 2010 12:41 PM
Imprimir

Sin fondos, no arrancó la planta piloto de bioetanol

Villa María. El jueves pasado, cuando el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, firmaba un acuerdo con el titular de Enarsa, Exequiel Espinosa, para propiciar la búsqueda y el desarrollo de fuentes de energía alternativas, un extraño telón de fondo marcaba los tiempos de una nueva paradoja política.

Es que hace casi tres meses que en esa ciudad están esperando la llegada de los fondos nacionales para la puesta en marcha de una planta piloto de bioetanol (reemplazante o complementario de las naftas), un proyecto que apunta justamente a fomentar la producción de energías renovables.

A fines de noviembre, el Gobierno nacional firmó un acuerdo con la Provincia, la Funesil y la Universidad Católica de Córdoba para respaldar ese trabajo, acto en el que participó el titular del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología, Hugo De Vido (hermano del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido).

Meses antes, el Ceprocor, a través de las investigaciones del equipo que comanda Pablo Rodríguez, logró obtener bioetanol, a nivel laboratorio, a partir del suero de leche. La etapa siguiente era replicar la experiencia a escala en la Escuela Superior Integral de Lechería (Esil), en Villa María.

Pero el desarrollo está estancado porque la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Nación no aportó aún los 250 mil pesos necesarios. “El proyecto está terminado en lo legal, pero no funciona porque la Nación no hizo el desembolso”, afirmó Orlando Pfaffen, presidente de la Funesil. “La Provincia hizo el aporte tecnológico, pero esperamos el dinero para la parte operativa”, agregó.

Paradójicamente, el jueves, la firma de un acuerdo marco entre Enarsa y la Municipalidad de Villa María fue presentada como otra oportunidad de empezar a estudiar la posible instalación de un parque eólico o la extracción de energía de la basura o alguna materia orgánica.

Incluso, fuentes del Municipio mencionaron también la posibilidad de que se levante una planta para bioetanol, aunque no se aclaró si se trata de un proyecto paralelo al que se pretende realizar en la Funesil.

El objetivo es lograr en un futuro la “independencia energética” de la ciudad, anunció el intendente Eduardo Accastello.

Por su parte, el villamariense Exequiel Espinosa, presidente de Enarsa, anheló que en 18 meses pueda llegar a colocarse el primer molino de vientos, aunque dijo que el proyecto no estará enfocado en una sola clase de energía alternativa.

No hubo mayores precisiones sobre los montos a invertir y se dejó entrever que se trabajará con entidades y cooperativas que ya vienen desarrollando proyectos análogos. El municipio y Enarsa actuarán como vínculos con empresas interesadas en invertir en la materia, se dijo.

Aunque no se precisó cuánta energía debería generarse para abastecer la ciudad, Accastello dijo que aspiran a cubrir “entre 30 y 40 por ciento” de la demanda de Villa María.

250 mil pesos

Aporte. Esos son los fondos que se esperan en Villa María para poder replicar a escala industrial la obtención de bioetanol a partir de suero lácteo.

Proyección. Según las estimaciones de los autores del proyecto, en la fase industrial podrían ingresar unos 400 millones de pesos al año en las cuencas lecheras argentinas, por lo que se espera que la producción en base de lactosuero abastezca al mercado interno.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *