25 de febrero de 2010 06:48 AM
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El Estado se llevará casi la mitad de la renta de la soja este año

Recaudará US$ 8052,6 millones, y el productor se quedará con el 10,5% del negocio

En el año de la cosecha récord de soja, proyectada por la Bolsa de Comercio de Rosario en 52,5 millones de toneladas, quien más participación tendrá en la torta de este negocio no será precisamente el productor agropecuario. Al contrario, se quedará con una pequeña tajada, mientras el Estado se repartirá para sí la mayor porción. Según un trabajo de Néstor Roulet, ex vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), al productor le quedará apenas un 10,5% de los más de 18.000 millones de dólares que se prevé que genere la oleaginosa. En contrapartida, el Estado, el socio "obligado" que se lleva ingresos por retenciones a las exportaciones y otros impuestos, recaudará 8052,6 millones de dólares, lo que equivale al 43,16% de la torta sojera. "De los 18.000 millones de dólares de entrada de divisas al país por la soja, el Estado se quedará con algo más de 8000 millones, mientras que la producción, con riesgo incluido, se llevará 1962,9 millones de dólares", comentó Roulet a LA NACION. Lo que obtendrá el Gobierno por la soja es casi 2000 millones de dólares más que el Fondo del Bicentenario, previsto en US$ 6569 millones. Roulet hizo hincapié en que, "sin arriesgar", el Estado embolsa una mayor renta que el productor mismo. Al respecto, hizo este cálculo por hectárea: "El Estado, sin arriesgar, se lleva 410 dólares por hectárea (incluye 333,20 dólares por hectárea de retenciones y el resto por Ganancias, Bienes Personales e impuesto al cheque). En contraposición, al productor, arriesgando 441 dólares por hectárea con un costo en campo propio -incluye gastos de implantación, insumos, gastos de comercialización, impuestos, entre otros rubros-, sólo le quedan 100 dólares por hectárea", precisó. El autor del informe considera para sus cálculos que la soja tenga un rinde promedio de 2800 kilos por hectárea. En su trabajo, Roulet subrayó que la presión tributaria al productor sojero es mayor que la media en el país. "Mientras la presión tributaria del productor de soja es del 43 por ciento, la media en el país es del 27%", señaló. En el reparto de la torta sojera, al margen del 10,5% para el productor y el 43,16% del Estado, el rubro insumos y gastos de comercialización también se queda con una parte importante de este negocio. Para tener en cuenta, en costos de implantación y protección del cultivo este año los productores desembolsarán 4351,2 millones de dólares, equivalentes al 23,3% por ciento de la renta de la soja. Entre costos de recolectar la cosecha, transportarla, acondicionarla y comercializarla, deberán invertir más de US$ 3300 millones. En el rubro costos de infraestructura (incluye asesoramiento agronómico y contable, mantenimiento, impuesto inmobiliario y tasas provinciales) se gastan otros US$ 960 millones. En este contexto, pese a que se perfila una cosecha récord con 52,5 millones de toneladas, la foto de la soja no parece igual en todas las regiones. Esto es, hay zonas que están bien por las lluvias pero hay otras con francos excesos que complican la suerte final del cultivo. Suerte dispar Ricky Negri, especialista de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), lo resumió así: "Por más que la foto general es buena, no es igual en todas las zonas y hay mucha disparidad", dijo. Otro dato: en campos alquilados, donde se hace el 60% de la agricultura, hay que obtener buenos rindes para cubrir los costos. A modo de ejemplo, en el norte bonaerense, en tierras arrendadas es necesario sacar 33,7 quintales para pagar las cuentas de la soja y 91,3 quintales en maíz. De todos modos, aunque la soja es la estrella de la campaña, el buen año climático, una mejora en los precios y una baja en los costos para el maíz hacen prever interesantes resultados para este cultivo si se logran altos rindes. Incluso, hay especialistas que prevén que hasta puede llegar a dejar más renta que la soja. Al respecto, según Pablo Ogallar, ejecutivo de la multinacional Monsanto, el margen bruto del maíz -sin considerar impuestos ni arrendamiento-, con un rinde alto de 110 quintales puede superar "en ciertos casos" en más de 113 dólares el margen bruto de una soja de 40 quintales de rinde. No obstante, Guillermo Aiello, de la firma 3-El Semillas, advirtió: "El maíz parecería no ser una mala opción para campo propio, pero hay que tener muy en cuenta que se efectúa una mayor inversión (según la tecnología aplicada, el mayor costo va de un 40 a un 50%) y el riesgo es mayor. Sin duda, es más fácil obtener 3,5 toneladas de soja por hectárea que 9 toneladas de maíz. En el análisis sobre campo arrendado, los números son más complicados [para el maíz]", comentó. Por otra parte, Guillermo Villagra, director de Openagro, aportó otro dato que también tiene que ver con el negocio agrícola en general, que, tras la sequía de 2009, muestra una mejora. "Mientras en la campaña anterior hubo pérdidas del 25/50%, para este año se esperan ganancias entre el 15 y el 30 por ciento en campos alquilados", comentó Villagra. Pese a la mejora, se calcula que para recuperar por completo las pérdidas patrimoniales de 2009 harán falta más de dos campañas de buenos resultados.

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